Exacto, pero lo que tu etiquetas como optimismo, no es más que los "animal spirits" que definió Keynes para los sentimientos y emociones que dirigen a los inversores. Por eso mencionaba al principio que en el corto plazo puede pasar cualquier cosa, porque el mercado actúa de forma irracional dejándose llevar por estos "animal spirits".
Y te pongo un ejemplo clarísimo, ¿qué pasó en el rebote del junio y julio? Pues el movimiento vino generado porque el mercado se montó la película de que la FED había efectuado un semipivot:
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Y sólo por esa percepción, luego ya se buscaron otras teorías que apoyaran esa hipótesis, el mercado rebotó un tremendo +18,9% a lo largo de dos meses.
¿Cuál es la realidad? Pues que seguimos en un mercado bajista, y lo será hasta que se demuestre el contrario:
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Por otro lado, es incorrecto ver el sentimiento a pie de calle, los mercados lo descuentan todo con antelación, y cuando la sangre esté llegando a las calles, y todo parezca que se va a la guano, probablemente será el mejor momento para comprar, que es sencillamente cuando todos los que querían vender ya lo han hecho llevados por el pánico y pesimismo, y entonces es cuando los fundamentales de las empresas se encuentran por los suelos.
En este momento hay un gran optimismo, con muchos operadores buscando el famoso Rally de Navidad, algunas empresas aprovecharán para realizar las recompras de acciones propias antes de que entre en vigor el nuevo impuesto, los grandes gestores intentarán aplicar el típico "Window Dressing" para que las cuentas salgan lo más bonitas posibles, pero el entorno macroeconómico continúa siendo muy complicado. Meses muy interesantes los que nos esperan por delante...