Crisis alimentaria in coming
El sector porcino teme que empiecen a cerrar granjas a corto plazo
Esperan que la UE agilice la búsqueda de fuentes alternativas al cereal ucraniano, al tiempo que estiman que los precios del lechón han de subir al ritmo de Alemania
La oleada turística de
Ucrania por parte de
Rusia ha dado otra vuelta a la cuerda que lleva varios meses ahogando a los productores de porcino. En noviembre pasado, el presidente de la
Asociación Galega de Productores de Porcino de Capa Blanca, José Antonio Vidal, se quejaba ya de que
llevaban cuatro meses facturando por debajo de costes, pero es que ahora, desde que estalló el conflicto, la soga empieza a apretar todavía más porque al dispararse la cotización de los cereales, sus costes de producción no dejan de subir. Y los
gorrinos de una gran explotación, o comen pienso o no tienen muchas alternativas proteicas. Porque con «la lavadura» con la que alimentaban en tiempos en las casas de
zonas rurales a los
gorrinos para autoconsumo no llega: «O los precios de los lechones suben en la lonja de Lérida al ritmo que están haciendo en
Centroeuropa o en poco más de un mes comenzarán a cerrar granjas», dice Vidal.
Ayer
el lechón cotizó en Alemania a 65 euros; el pasado jueves en Mercalleida lo hizo a 38,5 euros. «En España el precio ha crecido 3,5 euros; en Alemania 17. No recuerdo que haya habido aquí subidas de más de 6 euros de golpe, pero a ese ritmo no se puede aguantar», explica porque «criar un lechón de veinte kilos nos cuesta unos 55 euros, un 40 % más que hace tres meses».
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Una mayoría de países de la UE apoya intervenir los mercados agrarios por la crisis en Ucrania
EFE
El horno no está para bollos en el sector porcino en particular ni en el campo en general. El
Ministerio de Agricultura lo sabe, Bruselas también. Y por eso están tratando de buscar fuentes de suministro alternativas al cereal y al aceite de
girasol ucraniano para evitar que la bola de nieve que amenaza al sector primario continúa creciendo. Desde la Xunta también urgen que la solución sea rápida porque cada día cuenta.
A lo largo de las dos próximas semanas habrá varias reuniones para tratar de buscar una salida al asunto, pero como reconoció ayer
el ministro de Agricultura, Luis Planas, «no es fácil al depender del mercado mundial». Sobre la mesa
están alternativas propuestas por países como España o Francia como permitir importar maíz de Estados Unidos o Argentina, algo que desde la
Confederación Española de Fabricantes de Piensos Compuestos (Cesfac), daban ayer por hecho en un comunicado, o la intervención del mercado del porcino.
Según este colectivo en estos momentos hay disponibles e invendidas 13,6 millones de toneladas de
maíz en Estados Unidos, además de 7,5 millones de toneladas de
maíz, 100.000 toneladas de semilla de girasol y 400.000 toneladas de torta de girasol en
Argentina.
Ahora habra que ver qué pasa en las reuniones que se celebrarán a nivel europeo para articular una salida. Luis Planas avanzó ayer que una de las reuniones que abordará el tema de la soberanía alimentaria va a celebrarse mañana en Versalles (Francia) y a ella asistirán los jefes de Estado y de Gobierno de la UE.
Aunque como recoge Efe para el ministro esos 14 días de reuniones que vienen por delante son un «tiempo muy largo», los gobiernos están trabajando para adoptar las medidas de forma «rápida», pero «no es sencillo ni fácil, porque hablamos de mercados internacionales en los que las cotizaciones las marca la situación internacional».
Además de importar cereal del otro lado del Atlántico, Luis Planas dijo que ante una situación «excepcional» hay que adoptar medidas «excepcionales», por eso ha defendido el uso de barbechos o de zonas de interés ecológico para aumentar la
producción cerealista en Europa.