*Tema mítico* : Esto va a explotar en cualquier momento. Estáis avisados.

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Ya se acabó el mundo?

No, pero vamos camino de una inflación oficial de doble dígito con niveles de deuda record y tipos de interés nulos, algo que no puede ocurrir si nos atenemos a las tonterías de la TMM y similares.


 
No, pero vamos camino de una inflación oficial de doble dígito con niveles de deuda record y tipos de interés nulos, algo que no puede ocurrir si nos atenemos a las tonterías de la TMM y similares.



Pueden sostenerlo mientras no haya efecto Giffen. Las subidas han sido en bienes que no son de Giffen (electricidad, gas). En el momento que suban bienes basicos que sí son de Giffen se desmadra todo y tienen que o subir tipos o subir impuestos o hacer corralito.
 
Para acabar bien el año dejo esto

 
Pueden sostenerlo mientras no haya efecto Giffen. Las subidas han sido en bienes que no son de Giffen (electricidad, gas). En el momento que suban bienes basicos que sí son de Giffen se desmadra todo y tienen que o subir tipos o subir impuestos o hacer corralito.


Más básico que la energía no hay nada!!!
 
Subidas materias primas desde primeros de 2021

Bloomberg Commodity Spot Index 35,52%
barril de petróleo europeo, el Brent 52,4%
gas natural 50%
el estaño 93,6%
el aluminio 41,5%(adjunto visible para usuarios registrados)
el zinc 30%
el cobre 25,5%
el niquel 23,7%
el café 77,8%
el algodon 44,1%
la madera 33,9%

el oro -4,7%
el platino -10%
la plata -13,3%
el paladio -19%

 

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Subidas materias primas desde primeros de 2021

Bloomberg Commodity Spot Index 35,52%
barril de petróleo europeo, el Brent 52,4%
gas natural 50%
el estaño 93,6%
el aluminio 41,5%(adjunto visible para usuarios registrados)
el zinc 30%
el cobre 25,5%
el niquel 23,7%
el café 77,8%
el algodon 44,1%
la madera 33,9%

el oro -4,7%
el platino -10%
la plata -13,3%
el paladio -19%

Los MP no se pueden considerar materias primas al uso...su caracter especulativo es muchisimo mas pronunciado... y vital.

Asia sigue comportandose como un autentico sumidero...
 
(mensaje citado en revisión)
Si eso lo combinas con el anuncio que ha hecho Sánchez de traerse a trabajadores extranjeros...
Son sueldos que no se van a gastar, se van a ahorrar y que se llevará el trabajador de vuelta a su país, por lo que tampoco generará inflación, más bien deflación al salir de nuestro sistema e irse a otro.

Aquí cuando todo pete dejarán que la gente se cueza durante 1 año o así y pidan a gritos la RBU. La RBU será el eufemismo de las cartillas de racionamiento, el estado calculará cuánto necesita una persona para poder comer un mes (calculará la cesta de la compra) y le dará ese dinero justo y todo el mundo vitoreara a Sánchez por implantar la RBU, dirán que aunque no es perfecta que va por el buen camino.

Parece un sistema en 2 capas, capitalismo para los dueños de los medios productivos y especulativos en la primera capa y los trabajadores altamente cualificados que quedemos seremos de donde extraerán los recursos para pagar la RBU de la siguiente capa. Los trabajadores que quedemos tendremos margen suficiente para poder seguir comprando y viviendo de forma normal aunque apretandonos mucho el cinturón (porque sino nadie trabajaría)

Luego habrá otra capa de un sistema asistencial, las cartillas de racionamiento disfrazadas de paguita para subsistir y convertir a la gran masa en clientes y dependientes del estado.

Y ya tendremos el nuevo orden mundial implantado.
 
Si eso lo combinas con el anuncio que ha hecho Sánchez de traerse a trabajadores extranjeros...
Son sueldos que no se van a gastar, se van a ahorrar y que se llevará el trabajador de vuelta a su país, por lo que tampoco generará inflación, más bien deflación al salir de nuestro sistema e irse a otro.

Aquí cuando todo pete dejarán que la gente se cueza durante 1 año o así y pidan a gritos la RBU. La RBU será el eufemismo de las cartillas de racionamiento, el estado calculará cuánto necesita una persona para poder comer un mes (calculará la cesta de la compra) y le dará ese dinero justo y todo el mundo vitoreara a Sánchez por implantar la RBU, dirán que aunque no es perfecta que va por el buen camino.

Parece un sistema en 2 capas, capitalismo para los dueños de los medios productivos y especulativos en la primera capa y los trabajadores altamente cualificados que quedemos seremos de donde extraerán los recursos para pagar la RBU de la siguiente capa. Los trabajadores que quedemos tendremos margen suficiente para poder seguir comprando y viviendo de forma normal aunque apretandonos mucho el cinturón (porque sino nadie trabajaría)

Luego habrá otra capa de un sistema asistencial, las cartillas de racionamiento disfrazadas de paguita para subsistir y convertir a la gran masa en clientes y dependientes del estado.

Y ya tendremos el nuevo orden mundial implantado.
Error, esto es el Capitalismo realmente existente[emoji2371]

Las fantasías anarcocapitalistas de ayer y hoy para otro momento...

¡Esto es lo que hay!

Lo mismo que lo que hubo en algunos lugares en el Siglo 20 fue el Comunismo realmente existente, no las ensoñaciones de sus seguidores.

Comunistas y anarcocapitalistas son la misma especie de idealistas.

Los fundamentalistas de Estado y de Mercado no tienen nada interesante que aportar al Siglo 21. Tampoco lo aportaron antes por cierto...


Entre socialdemócratas y conservador liberales se juega el partido...

Teniendo claro lo que es el sistema Capitalista, sus pros y sus contras que después de 300 años todos deberíamos de conocer[emoji2371]
 
No, pero vamos camino de una inflación oficial de doble dígito con niveles de deuda record y tipos de interés nulos, algo que no puede ocurrir si nos atenemos a las tonterías de la TMM y similares.


La TMM es una tontería muy grande si.

En cuanto a la inflación veremos como evoluciona en 2022 y si es coyuntural o no...
 
 
Credibilidad e inflación

Hay que evitar al máximo la indexación de la economía y, en segundo lugar, asegurar que, una vez superada la crisis, se hará lo posible para evitar déficits públicos permanentes


La inflación alcanzó un nuevo máximo en tres décadas el pasado mes de diciembre. Este aumento, motivado inicialmente por la subida de los precios energéticos, es visto por no pocos como la consecuencia de una política monetaria excesivamente acomodaticia en la última década y media. Es el aumento de la oferta monetaria lo que genera de forma irremediable un aumento de la inflación. Sin embargo, la relación entre oferta monetaria e inflación es casi inexistente en los países occidentales, por lo que, para los que sólo quieren ver la culpabilidad de los bancos centrales en la evolución reciente de los precios, este hecho resulta profundamente paradójico.

Sin embargo, esta falta de relación puede explicarse perfectamente. Así, y en primer lugar, la inflación se debe entender como la pérdida de valor de una moneda, ya que ésta implica la necesidad de entregar más dinero al comprar un mismo bien. Para que esto suceda, es necesario que la oferta de dinero crezca más que su demanda, determinada por las preferencias sobre la liquidez de ciudadanos y empresas. Así, un aumento continuado de la oferta de dinero no generará inflación si este viene acompañado por un aumento similar de la demanda.

En segundo lugar, los procesos de alta inflación o de hiperinflación se generan, particularmente, en países o momentos históricos en los cuales los bancos centrales operan en un régimen de dependencia, es decir, amoldando su política monetaria a otros factores políticos o, simplemente, objetando de su responsabilidad. En países con instituciones respetadas y credibilidad en los bancos centrales esto es poco probable. Es por ello por lo que una elevada y permanente inflación o una hiperinflación solo sean endémicas de países con graves problemas de credibilidad institucional (Latinoamérica en los ochenta y noventa, Zimbabue hace no muchos años o la República de Weimar hace casi un siglo).

Si esto es así, ¿podemos decir que Europa u otros países occidentales están libres de vivir episodios de fuerte inflación? La respuesta es no, aunque para ello es necesario que se den ciertos condicionantes.

En primer lugar, el principal condicionante para buena parte de los economistas académicos es el aumento de las expectativas de inflación traducido en una indexación de los precios de la economía. Por indexar entendemos arrastrar e incorporar subidas temporales de ciertos precios, como los energéticos, a salarios, márgenes o a otros precios, como alquileres. Si esto sucede, estaremos en un aprieto. Solo un banco central que reaccione al más mínimo atisbo de indexación elevando tipos y destruyendo expectativas podrá evitar un daño mayor a largo plazo, aunque a cambio de un mal “menor” a corto plazo: recesión. Pero si no lo hiciera y, en consecuencia, este perdiera la confianza, la inflación se retroalimentará provocando que sea más nociva (recuerden los setenta). Esta es la razón por la que en un contexto de bancos centrales responsables es complicado experimentar episodios continuados y extremos de inflación. Sin embargo, aunque hubiera reacción del banco central, no es una buena idea indexar, pues habría que elegir entre dos opciones y ninguna de ellas es buena.

En segundo lugar, está la tesis fiscal del nivel de precios. Según los economistas que la defienden, el principal determinante de la inflación es la política fiscal. En este caso, la inflación es la consecuencia de un impulso fiscal sobre la demanda agregada (por ejemplo, los cheques entregados por la administración norteamericana en 2020) junto a las expectativas de pérdida de valor de los bonos (deuda pública) por su exceso de oferta por la financiación de sucesivos déficits públicos. Así, no son las expectativas sobre la inflación lo que hace que ésta se retroalimente, sino las expectativas ante una posible devaluación de los bonos. Si esta llegara, muchos tratarían de deshacerse de los bonos, trasladando esta liquidez a alimentar la demanda agregada (se cambian bonos por coches). Esta mayor demanda termina generando inflación si se enfrenta a una oferta de bienes y servicios inelástica. En resumidas cuentas, son las expectativas de pérdida de valor de la inversión en bonos por un exceso de oferta de estos y de una falta de compromiso del gobierno por corregir los déficits con futuros superávits lo que causaría la mayor inflación.


Por lo tanto, según estas tesis, las mejores medidas para evitar trasladar un shock temporal de precios a uno permanente son, en primer lugar, evitar al máximo la indexación de la economía y, en segundo lugar, asegurar que, una vez superada la crisis, se hará lo posible para evitar déficits públicos permanentes. Como ven, algo más complejo que la ya obsoleta y maniquea tesis de parar la “maquinita” de fabricar billetes. Esto va de credibilidad.
 
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Credibilidad e inflación

Hay que evitar al máximo la indexación de la economía y, en segundo lugar, asegurar que, una vez superada la crisis, se hará lo posible para evitar déficits públicos permanentes


La inflación alcanzó un nuevo máximo en tres décadas el pasado mes de diciembre. Este aumento, motivado inicialmente por la subida de los precios energéticos, es visto por no pocos como la consecuencia de una política monetaria excesivamente acomodaticia en la última década y media. Es el aumento de la oferta monetaria lo que genera de forma irremediable un aumento de la inflación. Sin embargo, la relación entre oferta monetaria e inflación es casi inexistente en los países occidentales, por lo que, para los que sólo quieren ver la culpabilidad de los bancos centrales en la evolución reciente de los precios, este hecho resulta profundamente paradójico.

Sin embargo, esta falta de relación puede explicarse perfectamente. Así, y en primer lugar, la inflación se debe entender como la pérdida de valor de una moneda, ya que ésta implica la necesidad de entregar más dinero al comprar un mismo bien. Para que esto suceda, es necesario que la oferta de dinero crezca más que su demanda, determinada por las preferencias sobre la liquidez de ciudadanos y empresas. Así, un aumento continuado de la oferta de dinero no generará inflación si este viene acompañado por un aumento similar de la demanda.

En segundo lugar, los procesos de alta inflación o de hiperinflación se generan, particularmente, en países o momentos históricos en los cuales los bancos centrales operan en un régimen de dependencia, es decir, amoldando su política monetaria a otros factores políticos o, simplemente, objetando de su responsabilidad. En países con instituciones respetadas y credibilidad en los bancos centrales esto es poco probable. Es por ello por lo que una elevada y permanente inflación o una hiperinflación solo sean endémicas de países con graves problemas de credibilidad institucional (Latinoamérica en los ochenta y noventa, Zimbabue hace no muchos años o la República de Weimar hace casi un siglo).

Si esto es así, ¿podemos decir que Europa u otros países occidentales están libres de vivir episodios de fuerte inflación? La respuesta es no, aunque para ello es necesario que se den ciertos condicionantes.

En primer lugar, el principal condicionante para buena parte de los economistas académicos es el aumento de las expectativas de inflación traducido en una indexación de los precios de la economía. Por indexar entendemos arrastrar e incorporar subidas temporales de ciertos precios, como los energéticos, a salarios, márgenes o a otros precios, como alquileres. Si esto sucede, estaremos en un aprieto. Solo un banco central que reaccione al más mínimo atisbo de indexación elevando tipos y destruyendo expectativas podrá evitar un daño mayor a largo plazo, aunque a cambio de un mal “menor” a corto plazo: recesión. Pero si no lo hiciera y, en consecuencia, este perdiera la confianza, la inflación se retroalimentará provocando que sea más nociva (recuerden los setenta). Esta es la razón por la que en un contexto de bancos centrales responsables es complicado experimentar episodios continuados y extremos de inflación. Sin embargo, aunque hubiera reacción del banco central, no es una buena idea indexar, pues habría que elegir entre dos opciones y ninguna de ellas es buena.

En segundo lugar, está la tesis fiscal del nivel de precios. Según los economistas que la defienden, el principal determinante de la inflación es la política fiscal. En este caso, la inflación es la consecuencia de un impulso fiscal sobre la demanda agregada (por ejemplo, los cheques entregados por la administración norteamericana en 2020) junto a las expectativas de pérdida de valor de los bonos (deuda pública) por su exceso de oferta por la financiación de sucesivos déficits públicos. Así, no son las expectativas sobre la inflación lo que hace que ésta se retroalimente, sino las expectativas ante una posible devaluación de los bonos. Si esta llegara, muchos tratarían de deshacerse de los bonos, trasladando esta liquidez a alimentar la demanda agregada (se cambian bonos por coches). Esta mayor demanda termina generando inflación si se enfrenta a una oferta de bienes y servicios inelástica. En resumidas cuentas, son las expectativas de pérdida de valor de la inversión en bonos por un exceso de oferta de estos y de una falta de compromiso del gobierno por corregir los déficits con futuros superávits lo que causaría la mayor inflación.


Por lo tanto, según estas tesis, las mejores medidas para evitar trasladar un shock temporal de precios a uno permanente son, en primer lugar, evitar al máximo la indexación de la economía y, en segundo lugar, asegurar que, una vez superada la crisis, se hará lo posible para evitar déficits públicos permanentes. Como ven, algo más complejo que la ya obsoleta y maniquea tesis de parar la “maquinita” de fabricar billetes. Esto va de credibilidad.
Menuda cantidad de chorradas.

La inflación es un efecto monetario causado por un aumento de la masa monetaria.

Que dejen de imprimir y verán como caen los precios. A no que eso no se puede hacer porque la economía se gripa.

Pues que suban los tipos de interés para combatir la inflación. Pues tampoco porque la economía se va al guano.

Lo tienen muy complicado.



Enviado con una tanza y un yogurt
 
Menuda cantidad de chorradas.

La inflación es un efecto monetario causado por un aumento de la masa monetaria.

Que dejen de imprimir y verán como caen los precios. A no que eso no se puede hacer porque la economía se gripa.

Pues que suban los tipos de interés para combatir la inflación. Pues tampoco porque la economía se va al guano.

Lo tienen muy complicado.



Enviado con una tanza y un yogurt
Tenemos a los bancos centrales comprando deuda impagable a cientos de miles de millones de euros, y tipos de interés negativos.

Pero esto es el capitalismo neoliberal en su máxima expresión, que me lo han dicho los CMS del foro.
 
Tenemos a los bancos centrales comprando deuda impagable a cientos de miles de millones de euros, y tipos de interés negativos.

Pero esto es el capitalismo neoliberal en su máxima expresión, que me lo han dicho los CMS del foro.

La culpa es de todos por intentar ideologizar algo que de no ser perpetrado por los amos del mundo sería catalogado de ENGAÑA.

La única solución es [...] abrir bien los bolsillos para que nos roben a manos llenas.
 
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Vaya, las impresoras del Banco Central Inglés están haciendo maravillas

Average UK house prices increased by more than £24,500 last year to hit record high of £276,091 in December, Halifax figures show

Las impresoras del Banco de Inglaterra, y tambien las de la Oficina de Pasaportes de Su Majestad.
 
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