Ayer vi la entrevista de la tv argentina a Ayuso. La presentaban como la 'política del planeta', encumbrándola. Está claro que muchos preferimos a Ayuso antes que a Iglesias o a Sánchez.
Pero luego, al escucharla siempre con la 'libertad', dijo también que lo del bicho 'va para largo' (cuando las banderilla están supuestamente haciendo su trabajo y están bajando todas las cifras) y al fin y al cabo... es exactamente lo mismo que ya teníamos antes.
En Madrid sigue habiendo límite de personas reunidas, horas de apertura de hostelería. Explicaba que en los colegios había comprado 'aulas prefabricadas', mamparas, mascara obligatoria y no sé cuántas medidas más. Vamos, lo mismo de antes, pero sin toque de queda (simplemente por el estado de alarma caído pero que coincide en el tiempo y la sensación general es únicamente proayuso).
Ahora ataca con dureza a Iglesias, lo define en términos muy duros, y sale a por él. Pero al fin y al cabo, nos tragamos lo mismo sólo que con una cara agradable en lugar de otra.
¿Qué más da que disimule bajando 2-3 impuestos si luego nos van a crujir ya por todos lados? ¿Para convencernos de que está con nosotros? Se le acaba de allanar el camino a Casado. A poco que repita un poco la estrategia de la libertad arrasará. Y parecerá (o incluso lo será) poco hábil Casado, pero ya tendríamos al niñato de Bilderberg de Presidente del Gobierno. La jugada ha sido perfecta y la población lo celebra en las calles.
Ella misma en la entrevista dice que te engañan con caras y palabras bonitas, con promesas que luego no se cumplen.