Este es el quid de la cuestión.
Obviamente el patrón oro tiene todas las ventajas que comentas, pero como controlas que no se hacen trampas???
Todos los banqueros del mundo saben que no todo el mundo va a ir a exigir sus depósitos (o su oro) en este caso a la vez y por tanto la tentación de hacer trampas y emitir más "resguardos" que oro real existente es demasiado grande ....
Además no veo ninguna manera fiable de verificar que se dispone del oro que se dice tener
Quien va a verificar que los lingotes no tengan un relleno de tungsteno (igual peso específico que el oro) por ejemplo ???
(adjunto visible para usuarios registrados)
Auditores ?? Funcionarios ?? Todos somos conscientes de la corrupción que existe en el mundo en el que vivimos... Otros tenedores de oro??? No se como sería en el siglo XIX pero no veo al gobierno chino por poner un ejemplo dejando que vayan extranjeros a auditarles sus reservas de oro ...
La trampa que temes es que los bancos emitan cantidades de billetes - oro en cantidad superior a la del oro que respalda la emisión.
El sistema de patrón oro es un mecanismo automático que impide a los tramposos sobrevivir (lo que no hace el sistema actual). Incluso aunque tuvieras razón y los tramposos pudieran pervivir, no estaríamos peor de lo que estamos ahora.
Pero la realidad es que en un patrón oro es imposible ejercer la falsificación sin que esto tenga consecuencias.
En un sistema con patrón oro, el banco que emite dinero en reserva fraccionaria está técnicamente en quiebra, ya que no es capaz de atender a la solicitud de cambio por oro de todos los billetes emitidos.
En esta situación, cuando un banco A emite un billete sin respaldo, este es utilizado por uno de sus clientes, que lo intercambia por bienes y servicios en el mercado. El vendedor obtiene a cambio el billete, y salvo que sea un cliente del mismo banco, lo ingresará en su propio banco B.
El banco B acudirá cada cierto tiempo con todos los billetes que posea a la caja del banco A para cambiarlos por oro, por lo que sus reservas de oro empezarán a disminuir, tanto más rápidamente como cantidad de billetes emitidos por encima de sus reservas. Si la sobreemisión de billetes excede de cierta cantidad, empezarán a circular rumores, primero entre los propietarios y empleados del banco, que verán como día a día disminuyen sus reservas de oro. Si la emisión fraudulenta continúa, los rumores se convertirán en gritos, hasta que en un momento dado sea del conocimiento común y los clientes del banco A acudirán en masa a las sucursales a recuperar su oro, armados de hoces y guadañas.
Hay que entender que cualquier intento del banco A por restringir la mesa de cambio, comportará una más rápida expansión del rumor acerca del estado de sus cuentas.
En esta situación, el banco A estará ya completamente quebrado y el patrón oro habrá cumplido eficientemente con su papel.
En cuanto a la comprobación de la pureza y existencias de oro, hay métodos que aunque tienen un coste no bajo, permiten comprobar con precisión la pureza de metales y lingotes.