Yo me canso, reconozco que no soy persistente, de buscar expedientes de perecid y desaparecidos, esto es porque busco a la víctima para confirmar como murió y no hay nada, solo esquelas que nos da los nombres de los familiares directos que ruegan una oración por el fallecido, pero ya está. En algunos caso hay un recuadro pequeñito de noticia que dice murió en accidente de carretera y ya está, no dice como fue el accidente ni nada, como mucho que ocurrió en tal o cual lugar, o sea que no hay nada de nada, lo que si se confirma, a través de las esquelas es la fecha del fallecimiento que concuerda al 100% con las fechas del expediente Royuela.
O sea esta estrategia que llevamos a cabo, no vale de nada, encima es tediosa y aburrida, después de la sorpresa de este caso y ver la documentación en la que se apoya Royuela, leer caso por caso es aburridísimo ya no sorprende y además ni siquiera, al menos yo, memorizo las víctimas , son demasiadas caso tras caso.
Lo único que podría ser útil es avisar a los familiares de la víctimas , pero malos, buena parte de ellos son inaccesibles por ser altos cargo, gente importante que no andan por internet, ni tienen facebook ni twits ni nada.
Lo único, a mi parecer que, podemos hacer es que, sigamos manteniendo la difusión de este caso.
En youtube hay un vídeo de las noticias nacionales en Dinamarca que le da más de un minuto (siendo las noticias nacionales, un minuto es mucho tiempo) a la denuncia del caso de la clínica Morín, todo en danés y sin posibilidad de traducción aunque sea al inglés, vamos que no entiendo una papa de lo que dicen, lo pongo
Luego hay un debate en la TV danesa sobre el caso de 35 minutos, en danés y sin traducción, os lo pongo
En prensa escrita hay artículos de los medios españoles, pero solo de cuando surgió la noticia que se expandió y le dieron cobertura en media Europa, he elegido el medio más conservador para tener la seguridad de que no está manipulada la información,
"
Como estaba previsto y como informara HazteOir.org el pasado sábado, la televisión pública danesa DR emitió ayer un reportaje, grabado con cámara oculta, en el que se muestra la práctica de abortos ilegales en la clínica Emece de Barcelona, perteneciente al grupo CBM, a mujeres embarazadas de hasta más de siete meses procedentes de toda Europa. Según el vídeo, rodado hace un mes, en este centro se recurre de forma fraudulenta y sistemática a la cláusula legal que en España autoriza abortos sin límite de tiempo de gestación en caso de riesgo físico o mental grave para la mujer. El hecho viene siendo denunciado por la prensa internacional, pero en España apenas se ha recogido la denuncia en los medios de comunicación o políticos. Desde la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas (FIAMC) se denuncia la existencia de un "turismo del aborto" en España.
REDACCIÓN HO, AGENCIAS.- En Dinamarca, el aborto es legal hasta las 12 semanas de embarazo y, superado ese período, son las autoridades sanitarias las que deciden si se permite, aunque sólo suelen autorizarlo en caso de malformaciones graves del feto.
En el documental,
una periodista danesa embarazada de 30 semanas, contacta con la clínica barcelonesa ocultando su profesión y viaja luego a la ciudad condal acompañada por otro periodista de la cadena, que se hace pasar por un amigo, después de que las autoridades sanitarias danesas le hubieran negado el aborto.
Allí,
se entrevistan con el director de la clínica, el doctor Carlos Morín, quien asegura que recibe clientes de países como Francia, Gran Bretaña, Holanda, Alemania e incluso Australia y que
el procedimiento es legal y sin riesgos para la mujer. El especialista explica ante la cámara oculta que al feto se le inyecta en el corazón "digoxina", sustancia que se usa para tratar enfermedades cardíacas, lo que le provoca la gloria por parada cardíaca antes de que sea extraído del útero.
4.000 euros y falsificación de supuestos
A la joven, quien
alude a una supuesta ruptura con su pareja para justificar su deseo de abortar, se le pide rellenar unos cuestionarios sobre su salud y estado mental.
Luego, es sometida a tres pruebas psicológicas con preguntas generales que, bajo el argumento de que la única forma de que el aborto sea legal es aducir supuestos problemas físicos o psíquicos, a pesar de que
ella reconoce en la entrevista que su estado de salud es "bueno". El reportaje muestra como
el director de la clínica induce con razones falsas a que la mujer se avenga a cumplimentar un texto en el que se formula que padece una grave enfermedad mental. Obviamente,
no se produce ningún tipo de reconocimiento médico en este sentido, y todo está fundamentado en una simple transacción comercial.
El director de la clínica señala que esos trámites sólo son cuestiones de "burocracia", y en una entrevista posterior, les comunica que todo está en orden y que
el precio de la operación es de 4.000 euros. La joven abandona a continuación el centro médico alegando que van en busca del dinero para llevar adelante la interrupción del embarazo. Es tan sólo la excusa.
Minutos después, re
gresa a la clínica revelando su verdadera identidad y acompañado esta vez por un cámara de televisión, solicitando una entrevista con
Morín quien ahora, entre sorprendido y desconcertado, intenta argumentar ante el periodista que no le entendió bien antes, que la operación no había sido autorizada y que faltaba otro examen psicológico,
aunque el reportaje está grabado y habla por sí sólo. Ante las manifestaciones del periodista en el sentido de la evidente ilegalidad que se comete en la clínica, el director se enfada y los expulsa del centro.
Insiste en la legalidad
El documental
ofrece también el testimonio de una joven danesa, cuya identidad y rostro permanecen ocultos, que afirma que se le practicó un aborto en la misma clínica en 2004, cuando estaba embarazada de 26 semanas y a cambio de algo más de 4.000 euros.
La joven revela que cuando acudió a la clínica apareció allí un médico danés. Personal de Emece confirma en el documental que la clínica tiene contacto con médicos daneses, aunque ninguno de ellos trabaja allí, algo que sí sucede con galenos holandeses y británicos.
"Turismo del aborto"
El reportaje incluye también
los testimonios de José María Simón Castellví, presidente de la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas (FIAMC), y de Jesús Silva, catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona, a quienes se les mostraron las imágenes grabadas con cámara oculta. Simón
Castellví denuncia la existencia de un "turismo de aborto" en España, que desde hace diez años "miles de europeas" han viajado a Barcelona para abortar y que "muchas" de esas operaciones son ilegales, aparte de calificar a Morín de "rey del aborto".
Para Silva,
los trámites son "un teatro, una mentira con tests falsos", y habla de "embeleco a la ley española y al derecho en su conjunto" y de que se trata de casos de aborto ilegal, que implicarían penas de prisión y de inhabilitación para los médicos. Según él, estos casos se producen en España porque "unos por acción y otros por omisión cierran los ojos".
Denuncia internacional silenciada en España
El reportaje
será emitido también en Holanda, Inglaterra y Alemania. La televisión danesa ha hecho una oferta del programa a la televisión de Cataluña, TV3, que, por ahora, no consta que haya aceptado.
También el Daily Telegraph sigue investigando estos hechos. Un equipo de este diario británico está nuevamente en Barcelona, después de un primer trabajo que permitió a estos informadores publicar el domingo 10 de octubre, dentro de un dominical Sunday Telegraph una serie de datos que
implican a la clínica Ginemedex en posibles delitos de aborto. Ahora quieren seguir investigando y promoviendo que se haga justicia ante este embeleco de ley.
Resultaría
escandaloso y fraudulento que tantas televisiones europeas ofrecieran el reportaje sobre las prácticas abortivas de esta clínica a su audiencia
y ninguna española lo hiciera. En España, que es donde se producen los abortos ilegales demostrados por el diario, tampoco ningún fruta ni cargo público se ha pronunciado pidiendo algo tan simple como que se aplique la ley.
Mientras, la
denuncia de Juristas Cristianos de Cataluña mantiene vivo este caso de abortos ilegales en Barcelona, que la prensa inglesa ha destacado mucho más que la española. La Generalitat acudió el miércoles 13 a inspeccionar la Clínica Ginemedex, en una visita de rutina de un solo día tras la cual declaró que no había irregularidades. Ahora Manzanera habla de nuevas investigaciones. Para asegurarse, los colectivos E-Cristians y Juristas Cristianos de Cataluña van a presentar una denuncia."