yo creo que pogre (mejor que crecer porque crecer suena a aumento de masa monetaria) esta fuera de discusion = es imposible. No es ese el debate
lo que se pretende, y lo que pregunta el conforero, es si con un aumento lineal de la inflacion (o del balance del banco central) pueden mantener el status quo, y evitar un colapso. Con eso se conforman ellos. Y los ciudadanos esta visto que tambien
No
Gracias por la larga y bien argumentada respuesta, -me has empujado a pensar mejor sobre cómo acabaría la historia-.
Estoy de acuerdo en que el envilecimiento de la moneda y de la estadística del PIB frecuentemente asociada a esta no es camino a la prosperidad -al menos, no en el caso de la Europa actual-, aunque sí que puede ser un camino a que se movilicen los recursos ociosos, logrando a corto y medio plazo el "crecimiento del pib (aunque sea bajo y no aporte bienestar real por ello) e inflación moderada".
Los casos comparativos tienen diferencias fundamentales; en un país como Japón, la mano de obra disponible está estancada desde hace décadas, y en los países tercermundistas todo el recurso capital disponible estaba movilizado cuando comenzó la expansión monetaria -de hecho, la propia expansión lo limitó al incentivar la fuga de capitales incluso más-. Sin embargo, Europa dispone de mano de obra virtualmente ilimitada -a excepción curiosa de las zonas ricas de Alemania, el resto de destinos parecen ser tremendamente atractivos para la mano de obra foránea al continente-, así como de capital real abundante con un significativo exceso de capacidad de producir -entendido como exceso físico-, con lo que la expansión monetaria no conlleva una rápida estanflación en Europa, al poderse expandir no solo la demanda nominal sino que la oferta aquí tiene margen para incrementar la producción tanto física como nominal-aunque estemenos de acuerdo en que no la tiene de aumentar su valor o utilidad real por ello-.
Para movilizar dichos recursos vía expansión monetaria, y dado el "atasco" financiero y que, como bien dices, nunca recurriran al "helicóptero", solo queda monetizar déficit público. De hecho, es el plan deseado por la ahora corriente keynesiana dominante en el BCE (corriente cuyas recetas previsibles intento analizar en este post como bien estaréis intuyendo los que leéis esto), que como vemos en las noticias anima a Alemania principalmente pero también al resto de paises a emprender una política fiscal expansiva, dada la trampa de la liquidez de la política monetaria -dicho todo en jerga de manual-.
Si dichos gobiernos disparasen con pólvora del BCE -aunque lo malgastasen y dañasen las inversiones realmente productivas y, de camino, nos desesperasen incluso más a todos los sufridos ahorradores-, a corto plazo provocarían un aumento de la producción y de la inflación mediante la movilización de mano de obra y temporalmente del capital real infrautilizado, lo que podría incentivar a su vez una reedición del apalancamiento y una disminución del atesoramiento en forma de dinero fiduciario, efectos ambos que conllevan una retroalimentación de dichos aumentos "deseados" de producción y precios.
Dado que la eurozona es una exportadora neta en estos momentos, el final de dicho proceso -final que, sospecho, vendría probablemente vía lento deterioro de la balanza de pagos, al acelerarse la desindustrialización de los negocios competitivos- tardaría bastante en llegar. Es un posible plan hasta cierto punto paralelo a lo que ocurrió con la entrada en el € y la burbuja para nuestro país en particular, y ambos sabemos que la historia conlleva una pérdida de poder adquisitivo así como de capitalización de calidad, pero les permitiría una patada hacia adelante que podría durar ¿Otra década?, incluso lo harían cruzando los dedos para que apareciese mientras tanto una nueva oleada tecnológica por el camino, que evitase el previsible final infeliz, compensando los efectos perniciosos de dicha maniobra "expansiva".
Con todo esto quiero decir que no tengo la bola de cristal, pero tengo la mala costumbre de intentar conjeturar qué van a hacer, y creo que lo que buscan, al menos una mayoría del BCE actual, es comenzar esta senda y no conformarse con la japonización de la economía. La diferencia fundamental de lo que veo con lo que expones es que veo viable la posibilidad de un ciclo de trampas al solitario en el que se contenga relativamente la inflación en vez de desbocarse rápidamente, y creo que además es la apuesta de parte de las élites, en particular de la mayoría del nuevo BCE. No es una buena noticia que tengan la puerta abierta a dicho plan, porque dicho ciclo, salvo milagro tecnológico, sí que acaba inevitablemente en estanflación, mientras que de aceptarse el plan B de la minoría del BCE -subir los tipos a 0 y dejar los déficits como están- todavía podemos al menos quedarnos en la japonización, que sería lo más parecido al "virgencita que me quede como estoy" al que podemos aspirar...
No pueden evitar el colapso (o la gloria lenta), y no pueden movilizar los recursos ociosos.
Tener más dinero para gastar, incluso aunque fuera hecho en la forma más perfecta posible, no puede lograr el objetivo de una mayor producción, o el de movilizar los recursos mal o infrautilizados.
Primero tenemos que pensar en qué es producir.
Si pensamos que producir es realizar cualquier tarea cuyo fin sea una cantidad de producto, independientemente de su demanda, entonces si, sería posible aumentarla. Por ejemplo, una forma fácil de hacerlo, emitimos dinero-deuda o imprimimos billetes del BCE, tantos como sea necesario, y llevamos a todos los parados de la Unión con un cubo de arena a la playa a acarrear agua un Km tierra adentro.
Sin duda que para cierta mentalidad keynesiana el mundo estaría mejor, pero esto no puede ser cierto. Lo único que ha producido esta expansión monetaria es toneladas de agua tierra adentro, pero bajo ninguna métrica económica podría ser descrito dicho proceso como algo beneficioso para la humanidad. Los nuevos empleados obtienen salarios que les permitirán participar de forma alicuota de la producción del resto de bienes y servicios. Pero por la misma razón, el resto de la sociedad dispondrá de esa misma menos cantidad de ellos.
Con esto quiero decir que producir no es simplemente asignar recursos, ociosos o no, a una determinada labor, cualquiera, sea la anterior o la construcción de rotondas por doquier, aeropuertos sin aviones o depósitos de gas creadores de terremotos.
En una economía de mercado producir es un proceso altamente complejo. Requiere de la acción coordinada del conjunto de la sociedad, que demanda unos bienes y servicios concretos, y que produce esos bienes y servicios de acuerdo a los usos más económicos de los recursos disponibles. O ese al menos es el proceso al que tiende una economía de mercado, si se la deja funcionar libremente.
LA coordinación de todos los agentes económicos, empresarios, empleados, con los bienes de capital que deben ser estudiados, determinada su utilidad, diseñados y fabricados, requiere de un cierto juego de contrapesos que hacen que el conjunto se dirija en pos del objetivo fijado libremente por la interacción de millones.
Cuando el estado se dedica a falsear la actividad económica general incentivando la creación de bienes de capital inservibles (lo que solo puede determinarse por el proceso de mercado), la cantidad de bienes y servicios creados con el capital deficiente NO PUEDE SER LA MISMA QUE LA QUE HUBIERA SIDO DETERMINADA SIN DICHA INTERVENCIÓN.
Los tipos de interés manipulados a la baja envían señales que distorsionan la actividad empresarial y evitan el exterminio de los (empresarios) menos eficientes.
La expansión monetaria no puede lograr por si sola la coordinación de toda la actividad económica.
El auge que provoca dicha manipulación es solo ficticia. La única forma de volver a la senda de la prosperidad es permitir a la oferta y a la demanda ajustarse sin que los precios estén fijados por el gobierno.
Y en el proceso de recuperarse de todo esto no pueden usarse más recursos ya que los bienes de capital están descordinados con los intereses y deseos de consumo. Existe paro porque hay políticos y políticas monetaria y fiscal. Existe capital desperdiciado porque hay políticos y políticas monetaria y fiscal. Por tanto, los recursos ociosos son una consecuencia de la actividad del estado, siempre dispuesto a echar la culpa al capitalismo, por supuesto.
Parece mentira que después de décadas de crisis y paro, de negligencias públicas, de desvío de fondos a negocios irrentables para la sociedad, todavía tengamos fe en que el estado nos puede sacar de la crisis, o que puede mitigarla en algún sentido.
El estado es el responsable único de las crisis. Su actividad es perniciosa desde cualquier punto de vista que se considere.
La magnitud de la manipulación e intervención a la que asistimos es algo que se estudiará algún día en los libros, una vez esta pesadilla de malos economistas y peores políticos llegue a su fin.