Documentos desclasificados implican al PSOE en las peores matanzas de la Guerra Civil española

El romance de Alberti y María Teresa León con Stalin: cuando la URSS era “el mejor país del mundo” – David Barreira / El Español

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María Teresa León y Rafael Alberti, en la estación de Moscú en 1933. Fundación Rafael Alberti
CULTURA COMUNISMO, VIAJES Y MEMORIAS
  • El matrimonio formado por el poeta y la escritora viajó en varias ocasiones a Rusia. En 1937 se entrevistaron durante dos horas con el líder soviético.
  • La editorial Renacimiento recupera ahora las crónicas escritas por León en un pequeño volumen titulado ‘El viaje a Rusia de 1943’.
9 enero, 2019 03:11
David Barreira @davidbr94
Al bajar del vagón, en la estación de ferrocarril de Moscú, una estampa blanca recibe a María Teresa León y Rafael Alberti. No se trata de nieve cuajada, sino de una muchedumbre con mayoría de vestidos blancos. Es agosto de 1934 y el calor se funde en la URSS con el aparente bienestar de la gente. Los soviéticos “están tostados”, relata la escritora. “Parece que llegamos a una playa de moda”. Pero el rojo de la revolución, de la bandera, del Ejército, de los soldados que “van también impecablemente inmaculados”, lo sigue inundando todo.
Fue ese el segundo viaje a Rusia del matrimonio, invitado por la Organización Internacional de Escritores Revolucionarios (MORP) al Congreso de Escritores Soviéticos celebrado en Moscú entre el 17 de agosto y el 1 de septiembre de 1934. La ciudad, en tan solo dos años, había cambiado de traje. León camina sorprendida topándose con las novedades que contemplan sus ojos a simple vista: hay de todo, desde tiendecillas rebosantes de víveres hasta zapatos lujosos y sombreros de […], reflejo de la efectividad de los planes quinquenales.

“En la calle y en el teatro y en todos los sitios de reunión se siente esta igualdad sarracena de los hombres. Iguales auténticamente en la manera de sentirse ciudadanos soviéticos. Porque hay un nivel de vida y alegría auténtico también. Nosotros notamos la diferencia de las masas del invierno de 1932 y las actuales. La tensión del esfuerzo ha cedido”, narra la integrante de la Generación del 27.
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María Teresa León habla con los alumnos de la Residencia Infantil Internacional número 2. Moscú 1933.
Las ocho crónicas que María Teresa León escribió para el periódico Heraldo de Madrid como enviada especial al Congreso de Escritores Soviéticos, en el que se discute sobre el realismo socialista, sobre una “literatura que educa a las masas”, las recupera ahora la editorial Renacimiento en un pequeño volumen editado por la investigadora Ángeles Ezama Gil bajo el título de El viaje a Rusia de 1934. Se trata de un conjunto de relatos —al que se suma un reportaje en tres entregas para la revista francesa Regards— de las costumbres soviéticas, de los avances alcanzados en la URSS gracias al socialismo.

La infancia y el folclore, la relevancia de la aviación y los pogre económicos, las travesías por el Cáucaso y el regreso hasta el golfo de Nápoles… son todos estos temas que se encadenan en los textos de la autora de Memoria de la melancolía, y que conforman una imagen idílica del paraíso del comunismo, donde “las relaciones humanas se han acentuado a través de la lucha y el trabajo. Aquí no se piensa en qué clase social encasillar la amabilidad con el presentado. La mano se tiende a todas las manos”. Una visión que comenzó a agrietarse años más tarde, tal y como reconocería en sus memorias.

El cara a cara con Stalin

En su primer viaje, en el invierno de 1932 y de tres meses de duración, Alberti y León ya habían quedado prendados de la revolución proletaria, de la realización física de las convicciones comunistas que se respiraban en las calles de Moscú. El destello no se apagó en sus dos siguientes periplos por la URSS, en 1934 y en 1937, cuando conocieron en persona al camarada Stalin, el líder que “habla para los que necesitamos fe, esperanza y paz”, “aquel hombre extraordinario que sonreía (y) era la historia viva de cómo se forja un nuevo mundo”.

El romance de Alberti y León con Stalin, el cabecilla del “país más próspero y lleno de posibilidades del mundo”, fue total, según se desprende de los relatos de la escritora de novelas, obras de teatro, cuentos y guiones cinematográficos, que moriría combatiendo el olvido. “Stalin nos contemplaba atentamente, y yo miraba sus manos blancas, nobles, leales; manos de hombre de pensamiento, manos que decían, más que sus ojos, el carácter tenaz y perseverante necesario al jefe de un pueblo”.

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María Teresa León y Rafael Alberti (i) en el Kremlin en 1933.
La visita del matrimonio al Kremlin se produjo en plena Guerra Civil, por lo que el recuerdo de la España fracturada estaba muy presente. En el despacho del líder soviético había espacio para un mapa de la Península, y conocía con precisión su geografía, desde Trijueque a Jarama, así como los nombres de los generales republicanos. “España está en la vanguardia del mundo”, le confesó Stalin a Alberti y a León en una conversación que comenzó “como casi siempre es inevitable en un país de nieve cuando los viajeros vienen del sur, por alusiones al frío”.

Al encuentro con Stalin dedicó María Teresa León varios artículos —tres en concreto, publicados en la revista francesa Ce Soir, en el diario Ahora y en la revista mexicana España Popular—, también recogidos en El viaje a Rusia de 1934. Estaba totalmente cegada por la emoción, deslumbrada por la figura del “hombre que se convierte en vuestro amigo en cuanto os ha estrechado la mano”: “Los ojos nos miraban con bondad, como si esa afectuosa deferencia fuese dirigida muy a lo lejos al pueblo combatiente de España”.

“Dos horas y veinte minutos permanecimos sentados frente a él”, escribió León en 1937. “Dos horas y veinte minutos ante la viva lección política sin debilidades ni claudicaciones que representa el camarada Stalin”. “Las dos horas más agudas de emoción para España” y para la pareja de grandes valedores de la democracia y la libertad.
 
El timo de Guernica – Jesús Lainz
Pero no se comprende bien por qué España ha de pedir perdón por semejante cosa. ¿Acaso era el bando llamado nacional el que representaba a España?

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Es casi una vulgaridad repetirlo, de tan repetido que está. Pero si hay un caso que demuestra lo atinado de aquella frase sobre la verdad como la primera víctima de las guerras, ese caso es, sin duda, el del bombardeo de Guernica hace ahora ochenta años. Porque aquel bombardeo no fue ni el primero ni el último ni el más importante ni el más letal de la Guerra Civil, de no importa qué bando, pero sin duda fue, y sigue siendo, el más conocido en todo el mundo por la propaganda posterior y, fundamentalmente, por el hecho de que Picasso pintase sobre él uno de los cuadros más famosos de todo el siglo XX.

En aquel abril de 1937 las tropas nacionales avanzaban hacia un Bilbao en el que los peine de José Antonio Aguirre maniobraban a espaldas de sus aliados republicanos para traicionarlos y rendirse por separado; Mola y Franco libraban su pulso particular para demostrar quién mandaba más; y aviadores italianos y alemanes hacían su guerra en ocasiones algo desconectados del mando nacional.

Una de las cuestiones más debatidas ha sido la de si Guernica podía ser considerado objetivo de interés militar o no. La propaganda republicana insistió en la respuesta negativa para denunciar lo que consideraba un ejemplo de la barbarie facineroso sobre la población civil. Y muchos autores siguen insistiendo en ello.

El número, clase y nacionalidad de los aviones participantes, la cantidad y clase de bombas arrojadas, el tiempo que duró el bombardeo y otros detalles militares han sido repetidos, analizados, alterados, descritos y citados en un millón de ocasiones, así que pasaremos de puntillas sobre ellos para no aburrir innecesariamente con datos técnicos.

Una de las cuestiones más debatidas ha sido la de si Guernica podía ser considerado objetivo de interés militar o no. La propaganda republicana insistió en la respuesta negativa para denunciar lo que consideraba un ejemplo de la barbarie facineroso sobre la población civil. Y muchos autores siguen insistiendo en ello. Pero no parece demasiado sostenible dada la presencia en Guernica de cuarteles, varios cientos de soldados, fábricas de armas –que no fueron el principal objetivo por el obvio interés de los nacionales en mantenerlas operativas– y, sobre todo, el puente sobre el río Oca que se pretendió destruir para dificultar la retirada de los soldados republicanos.

Por el contrario, la alegación de que sólo se pretendió destruir el puente tampoco parece sostenible, entre otros motivos por las cínicas palabras del comandante de la Legión Cóndor, Wolfram von Richtofen, cuando, algún tiempo después, reconocería que “en Guernica me comporté de una forma muy maleducada”.
Tampoco parece sostenible que la gran destrucción de la ciudad fuese debida a las bombas, pues los testigos presenciales relataron que la mayor parte de la ciudad no fue afectada y que la devastación fue debida al incendio posterior, que no fue atajado con diligencia por unos bomberos que llegaron demasiado tarde y se fueron demasiado pronto sin haber apagado los focos existentes.

Franco también se enfadó por la indisciplina de la Legión Cóndor pero no dijo nada para no enfrentarse con sus aliados alemanes.

Evidentemente, tampoco fue cierta la versión nacional de que Guernica había sido quemada por los republicanos en fuga, si bien es cierto que contaban con los antecedentes de Eibar e Irún para sospecharlo en un primer momento.

Una de las más insistentes mentiras ha sido la de que se trató de una decisión de Franco y Mola para arrasar simbólicamente al pueblo vasco mediante la destrucción del centenario roble y la Casa de Juntas. Pero cuando Mola se enteró de la acción decidida por von Richtofen estalló de indignación. Franco también se enfadó por la indisciplina de la Legión Cóndor pero no dijo nada para no enfrentarse con sus aliados alemanes. Y dos semanas después de lo de Guernica, el 10 de mayo, reiteró la orden que ya había dado anteriormente:

“No deberá ser bombardeada ninguna población abierta y sin tropas o industrias militares sin orden expresa del Generalísimo o del General Jefe del Aire“.
Y respecto a la voluntad de arrasar los símbolos forales vascos, éstas fueron las palabras de José Antonio Aguirre al día siguiente:
“Los aviadores alemanes al servicio de los facciosos españoles han bombardeado Guernica, incendiando la histórica villa que tanta veneración tiene entre los vascos. Nos han querido herir en lo más sensible de nuestros sentimientos patrios, dejando una vez más de manifiesto lo que Euzkadi puede esperar de los que no vacilan en destruir hasta el santuario que recuerda los siglos de nuestra libertad y nuestra democracia“.
Y éstas, la del periodista británico George Steer, quizá el principal creador del mito de Guernica por su artículo The tragedy of Guernica publicado en The Times:
“El objetivo del bombardeo ha sido la desmoralización de la población civil y la destrucción de la cuna de la raza vasca“.

Verborrea heroica aparte, para desmentir lo sostenido por ambos baste el hecho de que Mola, al entrar sus tropas en la ciudad dos días después, ordenó la inmediata protección del árbol y la Casa de Juntas por una guardia de requetés.

Especialmente importante ha sido, tanto entonces como hoy, el baile de cifras de fallecidos. Significativamente, la prensa bilbaína y los primeros testigos hablaron de pocas víctimas, incluido el mencionado Steer.

Pero pronto llegarían los ceros. Varios periódicos ingleses y estadounidenses, interesados en agrandar la amenaza alemana, llegaron a ochocientas y novecientas víctimas. En Francia, L’Humanité alcanzó las dos mil. José de Labauria, el alcalde peine de Guernica, anunció por Radio Bilbao que habían perecid “miles y miles”. Un trinc propagandístico editado por el gobierno de la República para informar del bombardeo en el extranjero concretó más: 1.654 perecid y 889 heridos. En su libro De Guernica a Nueva York, publicado en 1944, Aguirre corrigió al alza: dos mil. Su correligionario Pedro de Basaldúa, en un libro paradójicamente titulado En defensa de la verdad, fue aún más lejos: hasta los tres mil. Indalecio Prieto, en su artículo de 1955 Guernica la mártir, quedose en los dos mil. Y varias décadas más tarde Hugh Thomas lo cifró, sorprendentemente, entre cien y mil seiscientos, manifestando su preferencia por el millar. Como contraste, Ricardo de la Cierva escribió en 1970 que “no llegaron a una docena”.

Pues bien, Jesús Salas Larrazábal, historiador que acudió a los registros civiles y a los de entierros y fallecidos en el hospital de Basurto en aquellos días, fijó la cantidad en ciento veinte. Posteriormente, el periodista Humberto Unzueta confirmó los ciento veinte apuntados por Salas, de los que identificó con nombres y apellidos a ciento quince; y la asociación Gernikazarra ha considerado en los últimos años que la cifra podría llegar hasta aproximadamente el centenar y medio.

Pero lo más importante de todo es la utilización que de Guernica sigue haciéndose hoy. Pues el PNV ha exigido en numerosas ocasiones que España pida perdón por el bombardeo, como lo hiciera en 1997 el presidente alemán Roman Herzog. Pero no se comprende bien por qué España ha de pedir perdón por semejante cosa. ¿Acaso era el bando llamado nacional el que representaba a España? ¿No habíamos quedado en que se trataba del bando golpista contra el gobierno legítimo de la República? Si fue así, el bando que representaba España tendría que haber sido el otro, aquel en el que precisamente militaban los peine. Pero si se empeñan en atribuir la cualidad de “España” al bando nacional, entonces estarán dando la razón a Franco, al cardenal Gomá y a tantos otros que, tanto entonces como en décadas posteriores, definieron al bando republicano como la anti-España. Además, por ese camino se podría empezar a exigir perdones a diestro y siniestro, empezando por el que debería pedir el PNV por los cientos de asesinados en las cárceles y barcos-prisión a su cargo. Y al PSOE y el PCE, únicos partidos, junto con el PNV, que continúan existiendo desde entonces, por la orgía de sangre que desataron en retaguardia durante los tres años de guerra.

El bombardeo de Guernica demuestra una vez más, lamentablemente, que lo importante no es la veracidad con la que se relaten los hechos, sino el sentimiento que se provoca con el relato y el rédito político que se pueda sacar de ello.

El bombardeo de Guernica –al que Aguirre otorgó la categoría de “el más brutal asesinato registrado jamás”– da para mucho. Pues el mundo batasuno ha aprovechado en alguna ocasión aquel mitificado acontecimiento para comparar la Audiencia Nacional con la Legión Cóndor. E incluso ha servido para legitimar los crímenes de ETA. Por ejemplo, el número de diciembre de 1970 de la revista Sabindarra, editada por nacionalistas afincados en Venezuela, rezaba así en su portada:
(mensaje citado en revisión)
El historiador Alberto Reig fijó la clave de la cuestión en su artículo de 1987 Guernica como símbolo:
(mensaje citado en revisión)
Es decir, que el bombardeo de Guernica demuestra una vez más, lamentablemente, que lo importante no es la veracidad con la que se relaten los hechos, sino el sentimiento que se provoca con el relato y el rédito político que se pueda sacar de ello.
 
La izquierda provocó la guerra que perdió.
Hay quien dice, incluso, que fueron tan lentos en reaccionar, y tan poco eficaces al principio, porque querían un "pequeño éxito" del Golpe al principio, para identificar a toda la disidencia y montar después una represión brutal. Muchos elementos dentro de la República, además, como la PSOE, no eran demócratas, sino que buscaban una Revolución a la rusa, para implantar en España un estado comunista.

Para eso, el Golpe era necesario. Pero resulta que tenían delante a la España que se lanzó al Atlántico, al Pacífico, que dio la vuelta al mundo y conquistó y civilizó un continente entero para la Cristiandad.

Y contra esa España, claro que perdieron.
 
pues no fué así, se fusiló a muchos de los presos en cárceles de Madrid cuando entraron los facinerosos. Después de entrar.
Pero, ¿a qué viene ese tono, chaval, sentando cátedra con afirmaciones de cuatro palabras y preguntitas de sabiondo? Lo leo y ni caso. Expón abiertamente y con algún detalle lo que te dé la gana y ya está, aunque se ve que esto te cuesta mucho.
 
Última edición:
Fallece Salas Larrazábal, el historiador que desinfló el mito del bombardeo de Guernica
Jesús Salas Larrazábal es el único investigador que se tomó la molestia de contar en el registro civil el número de perecid: 126. Nada que ver con los 1.500 que ha difundido la propaganda de izquierdas.
Por
Pedro Fernández Barbadillo
-
01/04/2016

Fallece Salas Larrazábal, el historiador que desinfló el mito del bombardeo de Guernica
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(imagen visible para usuarios registrados)Bombardeo de Guernica, durante la Guerra Civil Española
El acontecimiento más discutido y manipulado de la guerra civil española es el bombardeo de Guernica, realizado por las aviaciones italiana y alemana el 26 de abril de 1937.
Este hecho revela que, si bien la derecha ganó militarmente la guerra, la perdió en el campo de la propaganda y hasta la historiografía.
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A partir de los años 60 del siglo XX la izquierda impuso su versión de los hechos, que la propia derecha ha aceptado, y la doctrina oficial sólo ha empezado a segarro en los últimos años gracias al esfuerzo de unos pocos historiadores, la mayoría de los cuales no trabaja en las universidades públicas españolas, que se han ensuciado las manos en los archivos.
Sobre el bombardeo de Guernica la pila de mentiras es inmensa:
  • se trataba de una ciudad abierta y sin interés militar;
  • era un castigo a los nacionalistas vascos por no haberse unido a los sublevados;
  • el pueblo lo quemaron los rojos para culpar a los franquistas;
  • no había industrias militares ni tropas…
Y, por supuesto, el número de víctimas. Éste tenía que ser elevado para demostrar la maldad del general Franco y de sus aliados, los alemanes de Adolf Hitler.
Las informaciones provenientes de Bilbao calculaban los perecid entre 500 y más de un millar.
La agencia de noticias francesa HAVAS publicó que los perecid ascendieron a 800 y el Gobierno vasco, en un primer momento, comunicó que fueron más de 500. En el paroxismo propagandístico se llegó a hablar de 3.000 perecid; luego la cifra se redujo a 1.654, que sigue apareciendo en algunos ensayos.
La negación por parte del mando rebelde del bombardeo realizado por sus aliados enconó la fruta. Uno de los principales creadores del mito del holocausto de Guernica fue el periodista sudafricano George L. Steer, cuyas crónicas, publicadas en el The Times de Londres, buscaban asustar a la opinión pública británica para que reclamase al Gobierno un rearme frente al poderoso III Reich.
(mensaje citado en revisión)
El PNV empleó el mito para destacar el carácter pacífico del nacionalismo vasco, y su diferencia con los violentos españoles, y para obtener simpatías internacionales. En esta línea de exageración y mentira, Iñaki Anasagasti calificó en 2001 el bombardeo de “antecedente primigenio del ataque a las Torres Gemelas” de Nueva York.
(imagen visible para usuarios registrados)Bombardeo de GuernicaNo hubo día de mercado
El primer investigador que aportó datos objetivos sobre el bombardeo fue el periodista Vicente Talón, en su libro (1970) demuestra que el tradicional mercado de los lunes fue suspendido por el delegado del Gobierno vasco en el pueblo. Desapareció así la poblacion flotante que habría acudido al mercado y habría justificado las cifras de cientos de perecid.
(imagen visible para usuarios registrados)‘Arde Guernica’, de Vicente Talón
Más exhaustivo fue el de Jesús Salas Larrazábal (1925-2016), doctor ingeniero y oficial del Ejército del Aire, que investigó el bombardeo y publicó sus conclusiones en otro libro titulado Guernica (1987).
(mensaje citado en revisión)
Acudió a los registros civiles para contar los perecid enterrados en los días posteriores a la acción bélica y también a las hemerotecas. Su conclusión es que las víctimas mortales fueron sólo 126.
Cada vez que en los grandes medios de comunicación se citaba este número o se entrevistaba a Salas Larrazábal, miembro de una amplia familia de militares e historiadores, los guardianes de la verdad oficial saltaban airados.
(imagen visible para usuarios registrados)Jesús Salas Larrazabal. / Youtube
Sin embargo, la asociación local Gernikazarra Historia Taldea, fundada en 1985, se ha dedicado a documentar el bombardeo y en 2012 sus miembros declararon que situaban el número de fallecidos en 153.
En todo caso, los perecid en Guernica son inferiores a los causados por otro bombardeo aéreo, ejecutado por los italianos, en Durango el 31 de marzo, que superaron los 250.
(mensaje citado en revisión)
Todos hablan de Guernica, pero nadie recuerda el asalto a las cárceles de Bilbao. Fue un ataque de las milicias de izquierdas a las cárceles, el 4 de enero de 1937, donde se asesinó a 224 presos indefensos.
Pese a estos descubrimientos, hechos por aficionados, muchos historiadores académicos siguen empeñados en repetir mentiras propagandísticas ya desmontadas.
Entre éstos puedo citar a Judith Keene, profesora en la Universidad de Sidney, que en su libro Luchando por Franco (Salvat), prologado por Gabriel Jackson, uno de los historiadores antifranquistas más conocidos, escribe que el número de perecid en Guernica superó los mil.
Salas buscó la verdad, trabajando sobre el terreno, con entrevistas, viajes y visitas a archivos, mientras otros se limitan a repetir consignas o tópicos, sea por comodidad o por ideología. Sólo por esto merece agradecimiento.
 
Hallan una fosa común con una embarazada y su descendiente de tres años

  • Eran la mujer y el descendiente de un combatiente republicano
  • Fueron asesinados en represalia por la huída del padre
  • La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha promovido su localización
Los arqueólogos de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) han localizado en Ponferrada (León) una fosa común con los restos mortales de una mujer embarazada y de su descendiente, que data de la Guerra Civil.

La asociación ha explicado a través de un comunicado que en la fosa están sepultados Jerónima Blanco Oviedo, que tenía 22 años en el momento de su gloria y estaba en avanzado estado de gestación, y de su descendiente Fernando Cobo Blanco, de 3 años.

Según la tesis de la ARMH, ambos fueron tiroteados por integrantes de la Falange el 23 de agosto de 1936 como represalia por la huida de Isaac Cabo Blanco, marido de Jerónima y padre de Fernando, que había dejado su domicilio desde el comienzo de la Guerra Civil.

La ARMH completó la información respecto a lo ocurrido con la documentación del proceso judicial al que fue sometido Isaac Blanco después de su detención por las tropas franquistas tras la caída del frente republicano en Asturias.

Las represalias contra Blanco no se limitaron a la gloria de su mujer y su descendiente, sino que también fueron asesinados dos de sus hermanos, Demetrio y Victorino, y su cuñado, Salvador Blanco, según los datos aportados por la asociación.

La fosa está ubicada en el barrio ponferradino de Flores del Sil y el caso de Jerónima Blanco y su descendiente es uno de los más recordados de la Guerra Civil en la ciudad, puesto que tras su asesinato fueron muchas las personas que pudieron ver los cuerpos de ambos antes de que fuesen sepultados.
 
Pero, ¿a qué viene ese tono, chaval, sentando cátedra con afirmaciones de cuatro palabras y preguntitas de sabiondo? Lo leo y ni caso. Expón abiertamente y con algún detalle lo que te dé la gana y ya está, aunque se ve que esto te cuesta mucho.
Te repito que has dado referencias a BF sin saber qué es. Muchos presos de Casado en cárceles de Madrid fueron cancelados por los facinerosos.
 
Hallan una fosa común con una embarazada y su descendiente de tres años

  • Eran la mujer y el descendiente de un combatiente republicano
  • Fueron asesinados en represalia por la huída del padre
  • La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha promovido su localización
Los arqueólogos de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) han localizado en Ponferrada (León) una fosa común con los restos mortales de una mujer embarazada y de su descendiente, que data de la Guerra Civil.

La asociación ha explicado a través de un comunicado que en la fosa están sepultados Jerónima Blanco Oviedo, que tenía 22 años en el momento de su gloria y estaba en avanzado estado de gestación, y de su descendiente Fernando Cobo Blanco, de 3 años.

Según la tesis de la ARMH, ambos fueron tiroteados por integrantes de la Falange el 23 de agosto de 1936 como represalia por la huida de Isaac Cabo Blanco, marido de Jerónima y padre de Fernando, que había dejado su domicilio desde el comienzo de la Guerra Civil.

La ARMH completó la información respecto a lo ocurrido con la documentación del proceso judicial al que fue sometido Isaac Blanco después de su detención por las tropas franquistas tras la caída del frente republicano en Asturias.

Las represalias contra Blanco no se limitaron a la gloria de su mujer y su descendiente, sino que también fueron asesinados dos de sus hermanos, Demetrio y Victorino, y su cuñado, Salvador Blanco, según los datos aportados por la asociación.

La fosa está ubicada en el barrio ponferradino de Flores del Sil y el caso de Jerónima Blanco y su descendiente es uno de los más recordados de la Guerra Civil en la ciudad, puesto que tras su asesinato fueron muchas las personas que pudieron ver los cuerpos de ambos antes de que fuesen sepultados.

Este tema ya fue contestado en este mismo hilo, donde se argumentó que la versión no se sostiene. Resumiendo:

- En ningún caso se encontraron con ninguna fosa común con embarazada o niño adentro.

La ARMH se puso en contacto hace cuatro meses con la propietaria de la casa para realizar unas prospecciones y el radar de la asociación localizó los cuerpos en el chamizo que hay detrás de la vivienda, en la salida al huerto.

La misma noticia se contradice a continuación.

El jueves pasado comenzaron las excavaciones en las que se encontraron tres zapatos, un trozo de cadena, un colgante con forma de crucifijo y algunos huesos.

Obsérvese que NO SE ENCONTRÓ NINGÚN CUERPO. Sólo unos huesos y una serie de objetos sin relación con las "presuntas" víctimas.

Y digo relación porque se podía cotejar el ADN con el de Isaac Cabo, ya que éste no murió a causa de la "represión franquista" sino en los años 80 sin que se le conociera ningún intento por interesarse por su "presunta familia asesinada".

A mi juicio no fue así porque, según lo publicado, la historia no se sostiene: ni fosa, ni asesinatos, ni familia.

FUENTE : La historia más cruel
 
Las MATANZAS de JORNALEROS REPUBLICANOS en Palma del Río (Córdoba) por tropas franquistas, durante la guerra de España y años siguientes
(imagen visible para usuarios registrados)En los pueblos de Andalucía la guerra fue de clases, una minoría privilegiada de terratenientes que ostentaba el dominio de toda la tierra contra el proletariado jornalero sin tierra. A Palma del Río se le llamó Palma la Roja en los primeros meses de la Guerra, por su valiente resistencia al golpe de estado. En los años 30, en Palma del Río 12 familias, menos de 40 personas, detentaban el 80% de las tierras del término municipal. El resto pertenecía a unas 300 personas. Más de 2.000 campesinos sin tierras dependían totalmente del trabajo que quisieran darles aquella oligarquía de grandes terratenientes para malamente subsistir. En Andalucía existían 2 millones de campesinos sin tierras.
La vida de estas personas era muy dura e indigna, casas pobres, cohabitación en promiscuidad, sin agua corriente, chozas de adobe y […] sin higiene ni sanidad, familias sin seguridad alimentaria, mortalidad infantil por encima del 10%, niños sin escolarizar, trabajando desde los 7 años por la comida, analfabetismo del 70-80%. En los años 30, destacaban en la defensa de los trabajadores la CNT, la FNTT-UGT, y las JSU. El 14 de abril de 1931, Palma del Río como toda Andalucía vibró en una explosión tricolor de alegría Republicana, con la esperanza en el reparto de tierras a los campesinos. El pueblo lo manifestó de forma pacífica y esperanzada, aunque la plaza de toros, símbolo de la oligarquía, fue incendiada por jornaleros que utilizaron sus piedras para construirse casas. Durante el bienio pogre se realizó el plan de riego del Medio Guadalquivir, y se prepararon las expropiaciones de fincas. Pero la derecha dura del bienio […] paralizó toda esta política agraria. Los terratenientes se enfrentaron a las organizaciones campesinas, “Que te dé de comer la República”. Su objetivo era enterrar la reforma agraria.
El 18 de julio Queipo de Llano se sublevó en Sevilla. Los falangistas de Palma del Río exigieron a la Guardia Civil que se sublevara. Braceros y campesinos cercaron el cuartel, hubo disparos, enfrentamientos, bombardeos, perecid, fusilamientos, finalmente rindieron a guardias y derechistas. Los líderes obreros de Palma crearon un Comité de Defensa de la República, presidido por José España Algarrada de las JSU. Se organizó una milicia para la defensa, requisa de armas, puestos de guardia, comités de suministro y abastecimiento. La población preparó su defensa, controles, puentes del Genil y Guadalquivir, carreteras, cruces estratégicos. Se requisó el grano y alimentos de los terratenientes, se confiscaron reses, por primera vez en sus vidas los campesinos palmeños comieron carne de toro. Palma del Río fue un núcleo Republicano irradiador de resistencia a los pueblos vecinos: Posadas, Fuente Palmera, Hornachuelos, Puebla de los Infantes, Peñaflor y Lora del Río.
Pero llegaban las tropas franquistas fuertemente armadas. Palma la Roja era de capital importancia por la comunicación entre Córdoba y Sevilla. El Comandante Baturone atacó con 2 columnas, y el Comandante Sarracena y el Capitán Tello con las fuerzas de la Remonta de Écija. Durante el 26 de Agosto apenas pudieron avanzar por la fuerte resistencia de los palmeños, pero la intensa carga artillera abrió brecha, y una larga columna de familias fue evacuada por el Comité Republicano. Cuando el 27 de agosto los franquistas entraron en Palma un tercio de la población había huido. Los terratenientes hicieron pasar a Palma del Río a la historia de los pavor más brutales que los militares franquistas cometieron en Andalucía. El terrateniente Félix Moreno Ardanuy clamaba “¡voy a cancelar a 10 jornaleros por cada toro perecid!”.
En la Plaza del Ayuntamiento los terratenientes seleccionaban a los campesinos, que eran conducidos al fondo de un corralón, donde eran ametrallados. La sangre obrera corría por las calles, las mujeres gritaban de terror, suplicaban por sus descendientes, hermanos, compañeros, la guardia civil las recibía a culatazos. Más de 350 campesinos murieron asesinados aquel fatídico día, casi el 10% de la población, por el delito de luchar por la libertad, la tierra y por una vez quitarse el hambre. La represión siguió durante largos días y meses en forma de asesinatos, torturas, abusa, rapados, ricino y paseos por el pueblo a redoble de tambor para mayor escarnio de las mujeres.
Más de 32 personas fueron asesinadas en los meses siguientes. Tras la Guerra continuó la represión y el terror. Los palmeños que volvieron encontraron a la guardia civil, al juez militar López Lara, y los consejos de guerra, los fusilamientos, torturas, cárceles, coacciones. Fueron asesinadas hasta 40 personas. La represión contra los vencidos tuvo mil caras, ley de responsabilidades políticas, paro forzoso del vencido, negativa de cartilla de racionamiento, acoso de los franquistas, el hambre constante durante los años 40 y parte de los 50 en toda la España vencida, la población encarcelada en prisiones y en sus pueblos.
No hubo ni una familia en el pueblo que no tuviera un cancelado. El primogénito de Félix Moreno llegó a ser alcalde de Sevilla, y su 3ª generación siguen siendo los dueños de las tierras del pueblo. Nadie pagó por aquella masacre, olvidados y traicionados por los alcaldes de la “transición”. La fosa común del cementerio de Palma del Río contiene unas 108 víctimas producidas entre 1936 y 1940: La matanza del 27 de agosto fue la más fatídica, con la entrada de las tropas nacionales y los fusilamientos en el tristemente conocido Corralón de Don Félix.
 
Cuando la Falange encuentra la ocasión propicia actúa con impunidad. Cantabria, 1938
(imagen visible para usuarios registrados)Uno de los casos más terribles que se produjeron en Cantabria en un tiempo de ignominia y terror fue el ocurrido a la joven Fidela Díez Cuevas (1920-1938) cuando se hallaba encarcelada, junto a centenares de mujeres de todas las edades, por las tropas franquistas en Torrelavega. Fidelita era una niña-prodigio en el campo de la poesía. Hija del activista cultural Fidel Díez Asenjo, “el mejor ebanista de Torrelavega”, premiado carrocista, animador de la sección Amigos del Arte que durante la 2ª República funcionó con gran éxito en la Biblioteca Popular de Torrelavega.
Su hija heredó estas aficiones desde muy pequeña dando ejemplo de sus aptitudes para el verso y la declamación, con recitales en la Biblioteca Popular de Torrelavega, Comillas, Cultural Vimenor de Renedo de Piélagos, Ateneo Popular y Ateneo de Santander, Teatro Principal y Cinema Solvay, y micrófonos de Radio Santander, con gran éxito como ha recordado el cronista de Torrelavega Aurelio García Cantalapiedra: “asombró a los asistentes por sus condiciones como rapsoda, por la manera de decir y por la memoria de que hacía gala”. Su repertorio estaba compuesto, principalmente, por obras de Antonio Machado, Federico García Lorca y Jesús Cancio.
Pero no todo el mundo debió de ver con buenos ojos la exhibición de sus facultades porque producida la sublevación militar y una vez cayó Cantabria en poder de los sublevados, la niña de apenas 17 años fue conducida a prisión, donde coincidió con Antolina Cancelar, una joven modista de familia izquierdista y que había confeccionado ropa para los soldados republicanos, quien describió a Fidelita como: “una joven guapa y encantadora, pero cuyo delito fue ser hija de padres de izquierdas y recitar poesías en el teatro”
Como a todas las presas, a Fidelita “las carceleras, le cortaron el pelo al cero y para ridiculizarla todavía más le dejaron un mechón largo atrás, para amarrarle un lazo rojo”. Pero ella preguntaba ingenuamente:– ¿Verdad que me sienta muy bien esto, Antolina?. – ¡Sí, Fidelita, estás encantadora! Este castigo no doblegó su espíritu, y una tarde visitaron la cárcel un grupo de falangistas. Acordaron, junto con las guardianas, sacarla aquella noche. Las compañeras quedaron pavor cuando, a las pocas horas, vieron llegar a Fidelita en muy mal estado. Cayó de bruces y las compañeras no fueron capaces de que contara qué habían hecho con ella aquellos individuos. Sólo podía repetir: “fueron cinco, fueron cinco”. Al poco tiempo murió y se llevó a la tumba todas las aberraciones que le hicieron.
Quienes decidieron poner punto final a su existencia eran correligionarios de los que un año antes asesinaron a Federico, encerraron a Jesús Cancio y, un año después, mandaron a morir en el exilio a Antonio Machado. El 26 de junio de 1938 sería enterrada en el cementerio de La Llama, muy próximo a donde residía con su familia. Su padre pasó muchos años en prisión hasta conseguir la libertad condicional del Penal de Alcalá de Henares en 1954, mientras que a su progenitora, Eloína Cuevas, le fue denegada la licencia para poder vender en la calle como única forma de subsistencia.
 
Lina Odena, in memoriam
El 14 de septiembre de 1936, junto al Pantano de Cubillas el chófer que conducía el coche en el que iba Lina se equivocó en un cruce y fue a dar directamente a un control de los falangistas.

Viéndose rodeada, Lina sin dudarlo dos veces sacó su revólver y se suicidó.
 
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España no era demócrata en 1936. Alopécico Sotelo y Gil Robles vs Pasionaria. Sesión de Cortes, 16 junio 1936

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Pasionaria con Francisco Antón y
el general Walter, jefe 35 División. 1937
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Burgos. Franco acaba de ser elegido Jefe de Estado
Después de una administración republicana-socialista y otra de centro, en 1936 España abordó el sens año regido por la democracia, con un PSOE que había mutado desde la socialdemocracia al estalinismo y un Congreso espejo del distanciamiento entre dos Españas antagónicas, las que ante el brutal fracaso de la antisocial democracia capitalista generadora de la Gran Depresión en Occidente, buscaban la luz entre: la internacionalista democracia soviética expandida en Europa por Stalin y el nuevo fascismo propulsor de una salida nacional asentada en las clases medias y cristianas.

España no era demócrata en 1936, conforme el concepto de la cultura occidental

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José Alopécico Sotelo mártir de
la Segunda República Española
Las elecciones generales realizadas el 16 y 23 de febrero de 1936 ofrecieron el siguiente resultado, en votos escrutados, con las reservas lógicas por los errores cometidos, correcciones y repeticiones de comicios:
Frente Popular .............4.451.300, el 47,03%
Derecha y Centro..........4.375.800, el 46,48%
Otra primera estimación de resultados había ofrecido este cómputo:
Frente Popular........ 4.363.903 votos
Derecha y Centro ....4.711.161 votos
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Sin embargo, después de la aplicación de la Ley Electoral vigente y debido a la fragmentación de voto de la oposición al Frente Popular, liderada por los partidos de Derecha de José María Gil Robles y José Alopécico Sotelo y del Centro de Alejandro Lerroux, entre otros, resultó que los 473 escaños de la Cámara se distribuyeron de la siguiente forma (6):
Frente Popular.............285
Derecha y Centro........166
Otros, (PNV 9).............22
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La dirección anarquista que había ordenado a sus afiliados no votar en noviembre de 1933, en estas terceras legislativas recomendó votar a los partidos encuadrados en el Frente Popular. Debido a ello, el POUM de Joaquín Maurín y Andrés Nin obtuvo un escaño.
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Lerroux y Azaña
El Gobierno surgido de las elecciones se constituyó el 19 de febrero y se remodeló el 12 de mayo, transitando, entonces, Manuel Azaña desde la presidencia del Consejo de Ministros a ser presidente de la República, sustituyendo en esta plaza al interino Diego Martínez Barrio, cargo que éste había ocupado por la destitución ilegal de Niceto Alcalá Zamora (del partido Derecha Liberal Republicana), realizada el 7 de abril tras un ataque verbal, contra él, del socialista Indalecio Prieto y el consecuente voto de censura presentado en la Cámara de Fruta (5).
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Casares Quiroga
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Se puede considerar a Alcalá Zamora como el principal impulsor de la instauración de la Segunda República. Sin embargo, su partido no quiso adherirse en 1936 al Frente Popular y él era, además, católico; de ahí que fuese suprimido.
La República del Frente Popular, nacida el 16 de febrero, con la retirada de Alcalá Zamora eliminó todo vestigio de la España tradicional en el poder y toda previsible oposición política efectiva para la consecución de sus proyectos, excepto la que pudiese partir desde los escaños del Parlamento.
El 12 de mayo de 1936, Santiago Casares Quiroga, de Izquierda Republicana, sustituyó a Manuel Azaña en el puesto de presidente del Consejo de Ministros (al trasladarse Azaña al cargo de presidente de la República) y, además, se responsabilizó de la cartera del Ministerio de la Guerra.

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Requetés durante una misa
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