Yo no entro en política pues la experiencia me dicta que, de no vivir de ella, tomes la posición que tomes, siempre vas a defender de forma directa o indirecta los intereses de un tercero. Ahora bien, tan malo es el exceso como la falta absoluta de romanticismo. Estamos basando todo en el "becerro de oro" generando de tal forma un entorno absolutamente sintético. A este paso la IA será más humana que nuestro propio cerebro.
Sinceramente, no sé qué nos echan en el colacao pero nos están convirtiendo en autómatas. Ya no hay valentía, no hay humanidad, ni educación ni valores, ni nada de nada... No sé si os ocurre lo mismo o es algo personal, pero creo que cada vez las relaciones interpersonales van cargadas con mayor nivel de agresividad. Ayer, sin ir más lejos, vi como dos personas casi se dan de golpes por una plaza de aparcamiento y veo situaciones similares a diario.
Lo mismo estamos esperando el Mad Max y ya inmersos en él...