Esto parece la sección de esquelas montañescas de un periódico.
He estado unos días en la montaña yo solo, reservé un hotel y me preparé unas cuantas rutas para ir por la montaña. El nivel de esas rutas es medio, no he hecho montaña a penas en toda mi vida, he ido por sitios espectaculares y he acabado rebentado.
Cada día he hecho itinerarios de 5/8 horas andando por caminos que pocas veces eran fáciles, caminos en los que si no vas con botas de montaña te rompes un tobillo como mínimo asegurado.
En esas rutas ha habido tramos seguros y otros en los que tenías que estar atento para no tener ningún percance, pero sí me he dado cuenta de varias cosas:
-Estamos acostumbrados a circular por ciudades y pueblos que son entornos extremadamente controlados, en los que hasta los parques infantiles tienen el suelo blando para evitar lesiones.
-La experiencia es aún peor que ser novato. He visto, por ejemplo, mucho montañero sobrado que con un calor de órdago y a distancias lejanas del punto de inicio han seguido la ruta, o que se han adentrado en zonas en las que una caída con lesión segura tenían una probabilidad muy alta.
-Poca o nula equipación. He ido con camisetas deportiva que no retenían el sudor, pantalones de montaña para este tiempo que no daban calor pero sí evitaban arañazos o atenuaban posibles caídas con sus consecuentes abrasiones. Pero he visto personas subir a un parque nacional hasta con zapatos (¡¡zapatos!!), con camisa y con pantalones tejanos que limitaban mucho la movilidad, algo que puede venirte muy bien para sortear cualquier obstáculo.
Conclusión, hay varios factores para accidentes pero la actitud de las personas es el 90% del problema, después está el factor suerte y siniestras casualidades.
¿La montaña mata? Claro, y la piscinas municipales de mi ciudad en las que cada año mueren mínimo 2 críos. También las playas con socorristas en las que cada año mueren decenas de personas.
Por todo esto no vale la pena dejar de ir a la montaña, es una maravilla y el beneficio es muy alto a nivel físico y mental.
Donde está la persona está el riesgo.