Los periodistas, esos que día sí y día también nos están dando el sermón con lo que debemos hacer y señalando a aquellos que lo hacen mal empiezan a ser los señalados por no hacer lo que predican. Ayer mismo una mujer llamó a Atresmedia quejándose de que los presentadores de Espejo Público no cumplían con la normativa de la obligatoriedad de la mascarilla y hoy conocemos que el periodista Iñaki Gabilondo aterrizó en Menorca saltándose así el cierre perimetral de la Comunidad de Madrid (en la que su hermano es candidado a la presidencia).
La credibilidad de la prensa comienza con la de sus periodistas y casos como este no ayudan mucho e incluso pueden acabar cabreando a la gente que ve como los que tienen dinero pueden hacer lo que les de la gana.
«Algunos animales son más iguales que otros»
Su hermano es capaz de echarle al culpa a Ayuso como hizo el tontolaba del Alcalde de Valencia.
