El sistema de pensiones en España está en la quiebra pero desgraciadamente se trata de una de las mejores herramientas para captar votos y también para perderlos así que ningún gobierno se ha atrevido a poner las cuentas en orden y lejos de hacerlo las desordenan aún más con subidas constantes del poder adquisitivo de los pensionistas. No tenemos nada que objetar a ello pero sí se deberían hacer distinciones, subiendo las más bajas y recortando las más altas, no parece razonable que un nuevo jubilado cobre 1.600€ de media mientras el salario más frecuente en nuestro país apenas supera los 1.300€.
Mucho me temo que cuando alguien se atreva a meter mano a la Seguridad Social será demasiado tarde para todos y tendremos que hacerlo obligados por Europa.
