Dentro del repertorio de nuevas enfermedades tenemos una que no nos la esperábamos, la «ecoansiedad» o «ansiedad climática». «Para mí es un sentimiento de angustia en general que te puede paralizar. Te lleva a no ser capaz de imaginar tu propio futuro» relata Naiara Fernández una activista climática que sufre este terrible mal, una «incertidumbre muy grande» por el porvenir climático, que se suma a la «sucesión de crisis» que viven los jóvenes, como el paro o el acceso a la vivienda.
Más allá de la angustia por un futuro incierto, la ecoansiedad aparece también cuando «creemos que cargamos con el peso de salvar el planeta y vemos que nunca es suficiente lo que hacemos para alcanzar una perfección autoimpuesta», según Irene Baños, divulgadora climática y autora del libro Ecoansias.
Que ecopaciencia hay que tener…
Lo que genera ansiedad son las medidas contra el cambio climático.
