Lonchafinista

Un lonchafinista/lonchafinisto (o lonchafiniste) es aquel seguidor de la escuela filosófica del lonchafinismo que propugna el máximo aprovechamiento de los recursos y la renta disponible, cuyo nombre deriva de la táctica matriarcal de finales del siglo XX consistente en apurar a muerte el chope del Super para llegar a fin de mes, cortándolo «a lonchas finas». De esta manera uno se puede hacer el doble de bocadillos con la misma cantidad de embutido y ahorrar un dinero que dejar debajo del colchón. Esto no es aplicable al jamón ibérico ya que un lonchafinista además de cortar las lonchas finas no compra cosas caras.

El lonchafinista es el mayor enemigo tanto de la empresa privada (a la cual compra poco) como del estado (al cual contribuye poco mediante impuestos) y por tanto se trata de un espécimen muy respetado en los foros de gente inteligente.

Por tanto se podría definir el lonchafinismo en hacer lo mismo de siempre, con menos dinero y sin que apenas se note, un concepto que más allá de lo anecdótico una vez puesto en marcha y adquirido el hábito permite vivir mejor.

No es más rico el que más tiene si no el que menos grosor en las lonchas necesita.