Probablemente la búsqueda de una energía limpia, barata y constante sea el mayor reto al que se enfrenta el capitalismo actual y muchas son las esperanzas depositadas en tecnologías como la fusión nuclear, la tecnología que viene a salvar el mundo pero que nunca llega.
Tras un año de experimentos, los científicos del Instituto de Física de Academia China de las Ciencias de Pekín afirmaron en declaraciones al diario South China Morning Post que su método de fusión por láser “es de bajo coste” en comparación con el americano y que creen que es posible usarlo para “conseguir la fusión sostenida” para la producción de electricidad a gran escala.
Aseguran que el progreso del experimento en el último año ha sido “considerable”, sobre todo teniendo en cuenta su limitado presupuesto: sólo 156 millones de dólares que son rídiculos comparados los 22.000 millones de euros que costará el ITER. Por lo bajo. Todavía les queda camino por recorrer pero los resultados, aseguran, son esperanzadores y ahora esperan ampliar operaciones y el tamaño del experimento para poner en práctica su idea del cañón de repetición y llegar a producir energía de forma contínua.
¿Lo lograrán o será otro bluf?
