La crisis energética es un problema global y en China comienza a afectar al suministro de combustibles en algunas regiones del país. Tal es la magnitud del problema que en las gasolineras de Guangxi y Anhui, han comenzado a limitar el suministro a 1.000 yuanes por cliente para racionar el consumo.
Esto ha provocado largas colas de camiones en las gasolineras especialmente de camiones.
