Vaya culebrón tienen montado en el PP y solo puede terminar con uno de los protagonistas fuera del partido, o se queda Casado o se queda Ayuso y pese a que las bases prefieren a Ayuso, los dirigentes prefieren a Casado y a fin de cuentas son los que mandan aunque debería ser al revés…
Una hipotética expulsión de Ayuso rompería definitivamente en dos al grupo parlamentario pero Ayuso mantendría previsiblemente la fidelidad de todo su gobierno, a excepción seguramente de Enrique López, consejero de Presidencia, al que siempre se ha situado más en la esfera de Casado y como un submarino de la dirección nacional en el equipo de Ayuso.
Es difícil prever que podría ocurrir entonces y cómo quedarían los equilibrios en la Asamblea y en este escenario loco, Ayuso solo podría abandonar la presidencia de la Comunidad de Madrid si su partido le presenta una moción de censura para la que no contaría con los votos suficientes.
