El riesgo de un apagón eléctrico es una preocupación a nivel mundial que quiere minimizarse en España, no obstante las eléctricas no están tan seguras y ya han lanzado un mensaje al gobierno.
Poco viento, menos sol y fuerte frío puede provocar un apagón eléctrico por la incapacidad de sumar la generación de electricidad con gas natural en plena punta de demanda. Y lo ha hecho justo cuando hay un corte en uno de los grandes gasoductos que riegan España procedentes de Argelia. Pero el sistema eléctrico español también necesita gas natural para sus centrales de ciclo combinado. Las previsiones de las compañías marcan que en esos días la punta de frío, unida a la baja producción de energía eólica y fotovoltaica, por pura cuestión meteorológica, puede provocar una tormenta perfecta y, consecuentemente, un apagón eléctrico.
