Si el 8M del año pasado ya estuvo envuelto en polémica, el de este año no se va a quedar corto y es que desde el Ministerio de Igualdad parece que no se cortan en celebrar su «día grande» pese a que estemos en plena pandemia y además animan a hacerlo con un argumento muy peregrino «Hay que hacerlo porque molesta a Vox». A ese nivel político hemos llegado, hay que hacer las cosas no porque sean buenas si no porque no gustan al rival.
Irene Montero, desde sus redes sociales quien ha denunciado que a Vox “no le gusta el feminismo” y ha vaticinado que este 8-M “más feminismo que nunca”.
