Victor Sanvicens

HemilianoVotines

Madmaxista
Registrado
24 Feb 2012
Mensajes
3.629
Puntuación de reacción
2.332
Es lo que pienso yo, en algunos aspectos está demasiado influenciado por su adventismo, pero a mi personalmente me encantan sus videos.
 

HemilianoVotines

Madmaxista
Registrado
24 Feb 2012
Mensajes
3.629
Puntuación de reacción
2.332
En serio? fue expulsado? joder... nada más que decir.
El problema con el islam, esta en todo el cristianismo, porque lo dice el propio evangelio "si vinera alguien incluso un angel del cielo, anunciando otro evangelio diferente, sera anatema"
 

HemilianoVotines

Madmaxista
Registrado
24 Feb 2012
Mensajes
3.629
Puntuación de reacción
2.332
Es un poco plasta con el tema del sabado, pero creo que estoy de acuerdo en gran parte, así como el tema del a inmortalidad del alma, a la luz de las escrituras, al menos no esta del todo claro si los muertos saben o no saben.
 

Don Alvaro

Madmaxista
Registrado
1 Ene 2011
Mensajes
4.249
Puntuación de reacción
6.242
Para los que no tenemos mucho tiempo ¿podría hacer un breve resumen?
 

HemilianoVotines

Madmaxista
Registrado
24 Feb 2012
Mensajes
3.629
Puntuación de reacción
2.332
Por cierto que es el paulismo exactamente. Me puede pasar un link?
 

HemilianoVotines

Madmaxista
Registrado
24 Feb 2012
Mensajes
3.629
Puntuación de reacción
2.332
Supongo que viene de pablo...pablo romanizó el evangelio... hay cosas que no me cuadran.
 

HemilianoVotines

Madmaxista
Registrado
24 Feb 2012
Mensajes
3.629
Puntuación de reacción
2.332
Vamos el cristianismo verdadero y los cristianos de verdad son los posteriores a JesuCristo hasta el concilio. Los coptos usan tb el evangelio de santo tomás si no me equivoco
 

Agnostos Theos

Madmaxista
Registrado
8 Ene 2013
Mensajes
65
Puntuación de reacción
47
No conozco nada sobre este señor, pero alguien que sigue "amando" al Dios del Antiguo Testamento, es alguien que sigue con el velo puesto en sus ojos. A alguien así, que entiende que el Antiguo Testamento es la "realidad" o la "palabra" de Dios, yo le preguntaría algunas cosillas que me llaman la atención:

Si Dios es Dios como el mismo se encarga de decirnos en las escrituras:
“yo soy el único Dios”, “no hay otro Dios más que yo”, “yo, tu Dios, soy el único”, etc

Entonces por poner un pequeño ejemplo:

“Y dijo Dios: ´Haya luz´,
y hubo luz. Y vió Dios que la luz era buena”.
¿Es que Dios no sabía qué era la luz?¿No sabía si la luz era buena o mala?¿Estamos ante un Dios ignorante que no sabe cuales son los efectos de su propia creación?

Toda su creación está llena de errores, no es perfecta. Y si este mundo es imperfecto, si la materia es imperfecta o si todo lo que existe en el universo es imperfecto, es porque el creador de todo esto es un ser imperfecto.
 

HemilianoVotines

Madmaxista
Registrado
24 Feb 2012
Mensajes
3.629
Puntuación de reacción
2.332
Vamos los impulsores del trinitarismo. Menos los tj y no se si los mamones (masones ambos) todos son trinitarios. Interesante cuanto menos.
 
Registrado
24 Dic 2009
Mensajes
712
Puntuación de reacción
985
Escribía en trinityatierra como origens. Esta es su historia.

"Cuando conocí la denominación a la que ahora pertenezco yo era muy jovencito, tenía sólo siete años,
para ese entonces yo salía de colegio con algunos alumnos más para ir a catequesis para hacer la primera comunión. Mi hermana que fue la persona que me llevó por primera vez a mi iglesia, me dijo que le preguntara porqué tenían imágenes los católicos y las adoraban, y porqué no guardaban el sábado en vez del domingo. Como no tenía respuesta bíblica para ello, ya a mi corta edad algo me decía que eso no cuadraba, y dejé de asistir. Desde entonces siempre asistí a mi iglesia. Eran tiempos difíciles para los cristianos no católicos bajo el régimen del dictador Franco, con pintadas a la puerta de donde nos reuníamos los muy pocos que éramos, de amenazas tales como: “OS MATAREMOS”.

Quizás aquellos tiempos es lo más parecido a lo que pronto vamos a volver a vivir, aunque ahora será en una escala mucho mayor. Por ese entonces hermanos míos en la fe, sufrieron penas de cárcel y malos tratos. Yo, gracias a Dios no tuve ni problemas con los maestros de mi colegio nacional, que me respetaron siempre y me dejaban ausentar de clase a la puesta de sol del viernes para poder guardar el sábado, en esa época en que también se asistía en ese día por la mañana, y como probablemente volverá a ocurrir de aquí a un tiempo.

A los doce años, decidí bautizarme en mi iglesia y pasar a formar parte plenamente de ella. No es muy habitual hacer eso a esa edad, siempre se debe hacer en pleno uso de conocimiento y conciencia, por lo que es mejor muchas veces esperar más (dependiendo de la persona).

Fue entonces, cuando quince días antes de bautizarme, tuve mi primera experiencia “extraña”. Yo vivía en una casa bastante antigua, de techos altos y estancias grandes. Para ese entonces ya sólo vivíamos en casa mis padres y yo… y mi gran perro fiel, que solía pasar parte de la noche durmiendo conmigo. De la pared del comedor colgaba nuestro reloj de péndulo, que siempre nos daba las horas con fuertes campanadas. Esa noche, como de costumbre, entorné mi puerta sin cerrarla del todo, para que mi perro pudiera entrar como siempre. Después de leer mi Biblia y de leer unas páginas de “El Conflicto de los Siglos”. de E. White (era la segundas vez que me lo estaba leyendo, la primera fue a mis siete años); me puse a orar y me dispuse a dormir. Mis padres ya estaban acostados y supongo que dormidos.

Al cabo de muy poco rato, noté una presencia en mi habitación, creía que se trataba de mi perro, pero me extrañaba no haber oído las bisagras de la enorme puerta que al abrirse siempre producía el ruido característico de falta de aceite (ñieeeeg!-para que me entendáis, nada mejor que una onomatopeya-). Tampoco oí el ruido de las uñas de mi pesado perro cuando andaba sobre el mosaico, ni su peculiar acercamiento hacia mi cabeza oliéndome repetidas veces y después acomodándose o volviéndose a ir. Durante un rato, solamente percibía a alguien a los pies de mi cama, pero iba notando como ese alguien se me acercaba despacio hasta llegar a mi oído y me expiraba su aliento con un suave pero aterrador suspiro.

Uno detrás de otro; aún ahora me estremezco al recordarlo. Y de repente un peso sobre mi, como si algo me estuviese aplastando entero con la única excepción de mi cabeza y ese aliento que seguía en mi oído más intensamente. No podía moverme, quise gritar a mis padres, pero no podía soltar ni el más mínimo sonido de mi boca. ¡Quise luchar y no podía! Entonces fue cuando algo en mi mente me decía: “¡Ora!” Y es lo que empecé a hacer, en pensamiento a mi Dios. Justo al empezar a orar en procura de auxilio divino, noté como el peso se levantaba de mí y el aliento se alejaba de mi oreja, percibiendo como la presencia de quien fuese se retraía hacia los pies de la cama otra vez. No me atrevía a levantarme, estaba muerto de miedo y tenía pánico a toparme con ese alguien; no me atreví ni a sacar mi brazo para encender la luz, por miedo a que me lo cojiera. A la que paré de orar, rápidamente la situación volvió a ser la misma, y así me fui pasando la noche, como si fuera un juego de ping-pong, pero tragándome todas las campanadas del reloj hasta la madrugada. Quedé exhausto.

Por la mañana se lo conté a mis padres y no sabían si creerme o no. El viernes por la noche, cuando fui a mi pequeña iglesia, le conté lo sucedido a la esposa del matrimonio que fundó nuestra iglesia allí. Entonces me contó que ellos antes de entregar su vida a Cristo fueron espiritistas, y me contó entre otras, su propia experiencia. Me dijo que cuando decidieron dejar el espiritismo y seguir la verdad bíblica, ella pasó por algo parecido, pero con la diferencia de ver una gran sombra como de una persona altísima y muy fuerte acercarse a ella por la noche en su habitación y agarrándola por el cuello para estrangularla. Contó que no pudio gritar, tan sólo orar mentalmente a Dios, y ´la sombra la soltó y se alejó, pero al dejar de orar regresaba, y al final en voz alta, exclamó: “¡¡¡En el nombre de Jesús de Nazaret, Satanás vete de aquí!!!”; y todo terminó al momento.

Me alentó a que si algo parecido me volvía a suceder, hiciera lo mismo, pues ante el nombre de Jesús, los diablos huyen. A pesar de todo, ella no entendió el porqué me había pasado eso a mí, que no tenía nada que ver con el espiritismo.

Y unos días después, a falta de una sola semana para hacer mi pacto con el Señor en las aguas del bautismo, la historia se repitió., con el mismo proceso que la anterior vez; pero esta vez, recordé, eso sí, al cabo de varias horas, que debía afrontar al demonio, a ese ángel caído, bajo el poder del nombre de Jesús,… ¡y eso sí pude gritarlo en voz alta! Y todo acabó, al instante, gracias a Dios.

Nunca supe porqué Satanás quiso acabar con mi vida y a tan corta edad; después de otras varias y distintas experiencias de confrontación directa con las fuerzas del mal, creo que empiezo a saber el porqué.

Cuando mi padre murió, después de un terrible cáncer que lo mantuvo dos años sufriendo lo indecible, yo contaba sólo con dieciocho años. Por las noches oía el sonido de sus zapatillas arrastrándose por todo el pasillo hasta notar que se paraba en el lavabo, al final de él, luego regresaba; tal como hacía cuando aún se desplazaba por casa mientras aún vivía pero sin fuerzas apenas para andar. Yo sabía que no era el espíritu de mi padre, ya que los muertos ya no tienen más participación ni con los vivos ni con nadie, ya que duermen el sueño de la muerte hata el retorno de Jesucristo. Por tanto, no podía ser otra cosa, que otra gracia de los ángeles de Satanás. A mi madre le golpeaban toda la noche la puerta de su habitación, pero con oración, gracias a Dios, vencimos.

Entre todas estas experiencias , tuvimos la suerte de notar la presencia de ángeles del Señor en forma maravillosa.

Años después, cuando hice la primera predicación en mi iglesia sobre los planes de Satanás a través de las sociedades secretas, Lucifer intentó de nuevo quitarme del medio. Dios no lo permitió.

Era el amanecer de una fría noche de invierno -suena a película-, cuando salí con mi coche de gran cilindrada (eso de correr me gustaba mucho), velozmente para encontrarme con mi hermano en otro punto de la ciudad para ir al sitio de trabajo. No es nada habitual en mi llegar tarde a ningún sitio, pero ese día, por circunstancias, sí.

Desde la avenida donde vivo, una rambla bastante larga, salí velozmente aprovechando los verdes de los dos semáforos que estaban a mi paso. Justo en el segundo de ellos, un coche que salía desde la calle que cruzaba se saltó el semáforo también a gran velocidad, e iba a colisionar de lleno contra mí. Pero clavó el coche a una muy corta distancia del mío cuando ya el impacto era totalmente inevitable. Recuerdo que miré al otro conductor supongo que con cara de espanto, pero fue entonces cuando de verdad sí me espanté.

Era un hombre gigantesco, vestido como con un ropaje blanco, su pelo totalmente blanco, largo y encrespado, y su mirada fija en mi de un modoque para describirlo gráficamente, para que me entendáis, los que habéis jugado a futbol en competición lo entenderéis quizás mejor, esa mirada de odio característica del rival que no soporta y está harto de que lo regateees y te expresa: “¡Voy a por ti!”. Pero, además, era como si el vehículo fuera tan sólo como una excusa o un medio para ir contra mi, ya que , y es algo que no sé ni explicar, él sobredimensionaba al coche, que por cierto era un pequeño Peugeot 206 plateado de lo más normal (creo que nunca lo olvidaré, y siento no saber describirlo mejor). Cuando lo vi comprendí quién era.

Pero yo no aflojé, seguí recto hacia el final de la rambla y aún a más velocidad, y mientras conducía queriéndome alejar de él, oraba.

Pero al llegar al final de la recta, no muy lejos de donde me encontré con él. ¡ya lo tenía pegado a mi! A la velocidad que yo iba, eso era imposible para un coche de pequeña cilindrada y que tenía que girar y encararse luego para ir detrás de mi. Yo sabía que si tocaba el freno para entrar en la rotonda, me embestiría por detrás, con lo cual pasé la rotonda tan deprisa como nunca creí que se pudiera pasar, ¡pero él seguía pegado a mi! Unos pocos metros después venía la otra redonda e hice exactamente lo mismo, con a diferencia de que pisé sobre parte de hielo que había en la carretera, el coche se me descontroló y quedé subido a la rotonda, pero gracias a Dios sin ningún daño ni para mi ni para el coche. Lo primero que hice fue mirar dónde estaba él, y estaba allí, detenido a mi lado pero él en la carretera (desde luego conducía mejor que yo). Me miraba fijamente, pero eso sólo duró un instante. Aceleró como llevado por el diablo (nunca mejor dicho), y se esfumó en un momento. Imaginaros mi agradecimiento a Dios y la cara que me quedó cuando me encontré un rato después con mi hermano.

Entonces comprendí que Satanás no estaba muy contento con la labor que estaba haciendo con la ayuda de Dios, y pensé que quizás por ser el diablo el mejor psicólogo, sabía que Dios tenía ciertos planes para mi desde mi niñez, pero eso, no puedo afirmarlo.

Muy pocos años después tuve que pasar por otros encuentros satánicos mucho más fuertes, donde pude ver el increíble poder divino aún superior al de Satán, pero si queréis, ya os lo contaré en otro momento, si queréis, pero ahora quiero orar y agradecerle al Señor todo lo que ha hecho por mi, para que yo siga estando aquí.

Espero no haberos asustado con estos pocos relatos, pero ojalá sirvieran para que os dieseis cuenta de nuestra verdadera lucha: “Porque no tenemos lucha contra sangre sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” (Efesios 6:12)

¡Que Dios os bendiga!
Crash del 2008 : la mano negra detrás de las finanzas « Trinity a Tierra
 
Registrado
24 Dic 2009
Mensajes
712
Puntuación de reacción
985
Se hizo muy tedioso desde que lee artículos.
¿Alguien sabe si hizo la del 666?
En la Conferencia 1 lo usó como anzuelo y si te vi no me acuerdo.
 

M.Karl

Madmaxista
Registrado
2 Sep 2012
Mensajes
3.737
Puntuación de reacción
8.448
Hay vídeos interesantes... pero hay de aquellos que trabajen el sábado. Se ciñe a la lectura textual de la Biblia.