Se sabe algo de Antonio Maestre?

noseyo

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Estará haciendo un palanquilla a la pelirroja mientras Pablo le dice , ahora te meto en un reality , de una isla cubana
 

Pablem0s

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En la decadente UE
Está vomitando en Twitter que el Gobierno tiene que vengarse de lo que han elegido libremente los madrileños tratando de arruinarla vía decretazos.

Es un hijo de la gran puta y sólo espero y deseo que con noches antológicas como las de hoy acabe muriendo ahogado en su propia bilis.

 

Nefersen

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El artículo merece reproducirse para medir la miseria totalitaria del personajillo:


Usar el BOE sin piedad
"La derecha no concibe el juego democrático, pero la izquierda tiene el poder en el Estado y la oportunidad de callar y silenciar a los que con ruido quieren derrocar las leyes que emanan del Congreso. La derecha mantiene Madrid, que la izquierda la derrote de manera inmisericorde con España..."
Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid | EFE


Antonio Maestre

Madrid | 04/05/2021
Ayuso mantiene el BOCM, pero la izquierda tiene el BOE. Ayuso puso en riesgo lo que ya tenía para cuestionar el poder central y el de su propio partido y ha consolidado el envite. Una victoria que pone en la picota también a Pablo Casado y su liderazgo. Ahora es la izquierda la que con todo el poder central y, siendo consciente de que la derecha no concibe las reglas del juego democrático nada más que estando en el poder, tiene que comenzar a actuar sin contemplaciones ni piedad, y tiene las herramientas y el poder para hacerlo. La izquierda gobierna en España y tiene que hacérselo notar a una reacción que ha traspasado todas las líneas rojas posibles en esta campaña. Gritan mucho, pues a callarles con el BOE.

En Madrid se ha incardinado y hecho fuerte un nacionalismo esencialista neoliberal. Una ideología identitaria de desprecio al pobre, de soberbia, individualismo y sentimiento de superioridad sobre el resto de comunidades. Los movimientos nacionalistas son reactivos, y Madrid se ha convertido en el centro sobre el que pivota el nuevo orden nacionalista español después de que el eje nacional haya impregnado la política nacional de la última década. Un eje político y semántico que, mientras se mantenga, hará casi imposible que pierdan el poder, porque apela a emociones muy primarias de supremacismo sobre el más débil. Un sentimiento emocional que se ampliará y condensará sobre las cabezas de los colectivos más desfavorecidos ahora que VOX tendrá capacidad para influir sobre Isabel Díaz Ayuso. Madrid vive una guerra de clases que la clase trabajadora pierde por aplastamiento.

El adelanto electoral pilló a la izquierda con el pie cambiado, disgregada y sin un proyecto para Madrid. De la necesidad salió virtud y en solo un mes se armó un proyecto de cooperación sin ataques entre iguales, dejando a un lado la disputa para remar juntos desde proyectos diferentes. Ganar Madrid era una quimera en tan poco tiempo, pero se han puesto los cimientos de un proyecto con la suficiente fortaleza para empezar desde mañana mismo a pensar en asestar un golpe mortal a la derecha madrileña en 2023. La red se ha tejido y no puede deshilarse en estos dos años hasta las próximos comicios siendo consciente de que Madrid es cada vez más de derechas y costará mucho esfuerzo y lágrimas triunfar en Madrid en una deriva reaccionaria casi liberal.

Yolanda Díaz dijo que en mayo comenzaría la legislatura de verdad. Que no sea solo una declaración y si la reacción quiere el pin parental, que se instale la educación afectivo sexual en el currículum educativo. Si la reacción quiere bajar los impuestos a los más ricos, que se recupere el impuesto de patrimonio y sucesiones de manera estatal y que se persiga el dumping fiscal madrileño. La derecha no concibe el juego democrático, pero la izquierda tiene el poder en el Estado y la oportunidad de callar y silenciar a los que con ruido quieren derrocar las leyes que emanan del Congreso. La derecha mantiene Madrid, que la izquierda la derrote de manera inmisericorde con España. Sin complejos ni medianías, con todo el peso de la letra impresa en leyes y decretos.
 

Pablem0s

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El artículo merece reproducirse para medir la miseria totalitaria del personajillo:


Usar el BOE sin piedad
"La derecha no concibe el juego democrático, pero la izquierda tiene el poder en el Estado y la oportunidad de callar y silenciar a los que con ruido quieren derrocar las leyes que emanan del Congreso. La derecha mantiene Madrid, que la izquierda la derrote de manera inmisericorde con España..."
Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid | EFE


Antonio Maestre

Madrid | 04/05/2021
Ayuso mantiene el BOCM, pero la izquierda tiene el BOE. Ayuso puso en riesgo lo que ya tenía para cuestionar el poder central y el de su propio partido y ha consolidado el envite. Una victoria que pone en la picota también a Pablo Casado y su liderazgo. Ahora es la izquierda la que con todo el poder central y, siendo consciente de que la derecha no concibe las reglas del juego democrático nada más que estando en el poder, tiene que comenzar a actuar sin contemplaciones ni piedad, y tiene las herramientas y el poder para hacerlo. La izquierda gobierna en España y tiene que hacérselo notar a una reacción que ha traspasado todas las líneas rojas posibles en esta campaña. Gritan mucho, pues a callarles con el BOE.

En Madrid se ha incardinado y hecho fuerte un nacionalismo esencialista neoliberal. Una ideología identitaria de desprecio al pobre, de soberbia, individualismo y sentimiento de superioridad sobre el resto de comunidades. Los movimientos nacionalistas son reactivos, y Madrid se ha convertido en el centro sobre el que pivota el nuevo orden nacionalista español después de que el eje nacional haya impregnado la política nacional de la última década. Un eje político y semántico que, mientras se mantenga, hará casi imposible que pierdan el poder, porque apela a emociones muy primarias de supremacismo sobre el más débil. Un sentimiento emocional que se ampliará y condensará sobre las cabezas de los colectivos más desfavorecidos ahora que VOX tendrá capacidad para influir sobre Isabel Díaz Ayuso. Madrid vive una guerra de clases que la clase trabajadora pierde por aplastamiento.

El adelanto electoral pilló a la izquierda con el pie cambiado, disgregada y sin un proyecto para Madrid. De la necesidad salió virtud y en solo un mes se armó un proyecto de cooperación sin ataques entre iguales, dejando a un lado la disputa para remar juntos desde proyectos diferentes. Ganar Madrid era una quimera en tan poco tiempo, pero se han puesto los cimientos de un proyecto con la suficiente fortaleza para empezar desde mañana mismo a pensar en asestar un golpe mortal a la derecha madrileña en 2023. La red se ha tejido y no puede deshilarse en estos dos años hasta las próximos comicios siendo consciente de que Madrid es cada vez más de derechas y costará mucho esfuerzo y lágrimas triunfar en Madrid en una deriva reaccionaria casi liberal.

Yolanda Díaz dijo que en mayo comenzaría la legislatura de verdad. Que no sea solo una declaración y si la reacción quiere el pin parental, que se instale la educación afectivo sexual en el currículum educativo. Si la reacción quiere bajar los impuestos a los más ricos, que se recupere el impuesto de patrimonio y sucesiones de manera estatal y que se persiga el dumping fiscal madrileño. La derecha no concibe el juego democrático, pero la izquierda tiene el poder en el Estado y la oportunidad de callar y silenciar a los que con ruido quieren derrocar las leyes que emanan del Congreso. La derecha mantiene Madrid, que la izquierda la derrote de manera inmisericorde con España. Sin complejos ni medianías, con todo el peso de la letra impresa en leyes y decretos.
El artículo que representa perfectamente el concepto que estos hijos de puta tienen de la democracia: Sólo creen en ella si ganan los suyos. No han sido otra cosa a lo largo de la historia, no debería sorprendernos.
 

Trump2024

Volveré.
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5 Mar 2021
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El artículo merece reproducirse para medir la miseria totalitaria del personajillo:


Usar el BOE sin piedad
"La derecha no concibe el juego democrático, pero la izquierda tiene el poder en el Estado y la oportunidad de callar y silenciar a los que con ruido quieren derrocar las leyes que emanan del Congreso. La derecha mantiene Madrid, que la izquierda la derrote de manera inmisericorde con España..."
Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid | EFE


Antonio Maestre

Madrid | 04/05/2021
Ayuso mantiene el BOCM, pero la izquierda tiene el BOE. Ayuso puso en riesgo lo que ya tenía para cuestionar el poder central y el de su propio partido y ha consolidado el envite. Una victoria que pone en la picota también a Pablo Casado y su liderazgo. Ahora es la izquierda la que con todo el poder central y, siendo consciente de que la derecha no concibe las reglas del juego democrático nada más que estando en el poder, tiene que comenzar a actuar sin contemplaciones ni piedad, y tiene las herramientas y el poder para hacerlo. La izquierda gobierna en España y tiene que hacérselo notar a una reacción que ha traspasado todas las líneas rojas posibles en esta campaña. Gritan mucho, pues a callarles con el BOE.

En Madrid se ha incardinado y hecho fuerte un nacionalismo esencialista neoliberal. Una ideología identitaria de desprecio al pobre, de soberbia, individualismo y sentimiento de superioridad sobre el resto de comunidades. Los movimientos nacionalistas son reactivos, y Madrid se ha convertido en el centro sobre el que pivota el nuevo orden nacionalista español después de que el eje nacional haya impregnado la política nacional de la última década. Un eje político y semántico que, mientras se mantenga, hará casi imposible que pierdan el poder, porque apela a emociones muy primarias de supremacismo sobre el más débil. Un sentimiento emocional que se ampliará y condensará sobre las cabezas de los colectivos más desfavorecidos ahora que VOX tendrá capacidad para influir sobre Isabel Díaz Ayuso. Madrid vive una guerra de clases que la clase trabajadora pierde por aplastamiento.

El adelanto electoral pilló a la izquierda con el pie cambiado, disgregada y sin un proyecto para Madrid. De la necesidad salió virtud y en solo un mes se armó un proyecto de cooperación sin ataques entre iguales, dejando a un lado la disputa para remar juntos desde proyectos diferentes. Ganar Madrid era una quimera en tan poco tiempo, pero se han puesto los cimientos de un proyecto con la suficiente fortaleza para empezar desde mañana mismo a pensar en asestar un golpe mortal a la derecha madrileña en 2023. La red se ha tejido y no puede deshilarse en estos dos años hasta las próximos comicios siendo consciente de que Madrid es cada vez más de derechas y costará mucho esfuerzo y lágrimas triunfar en Madrid en una deriva reaccionaria casi liberal.

Yolanda Díaz dijo que en mayo comenzaría la legislatura de verdad. Que no sea solo una declaración y si la reacción quiere el pin parental, que se instale la educación afectivo sexual en el currículum educativo. Si la reacción quiere bajar los impuestos a los más ricos, que se recupere el impuesto de patrimonio y sucesiones de manera estatal y que se persiga el dumping fiscal madrileño. La derecha no concibe el juego democrático, pero la izquierda tiene el poder en el Estado y la oportunidad de callar y silenciar a los que con ruido quieren derrocar las leyes que emanan del Congreso. La derecha mantiene Madrid, que la izquierda la derrote de manera inmisericorde con España. Sin complejos ni medianías, con todo el peso de la letra impresa en leyes y decretos.
Personaje siniestro. Ahora pasan del federalismo, para apostar por el centralismo.