¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar para que no te pongan la vacuna?

Gamelin

Madmaxista
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No creo que sea obligatoria. Pero te harán la vida más difícil. Hay que aguantar.
 

Doctor Johnson

Himbersor
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Llegado el momento ¿Qué estarías dispuesto a hacer si te quieren obligar a ponerte la vacuna y no quieres?

¿Estarías dispuesto a perderlo todo?

A mí es que no le tocan; prefiero el suicidio, que no deja de ser un win win para esa gente, pero qué más da, muerto no me entero de nada.
Suicidio nunca. Huida o caer en la lucha.

Esto es lo que decía un escritor alemán del siglo XX sobre la vacuna obligatoria.

Bueno, en realidad sobre la inviolabilidad del domicilio, pero con más razón se aplica a un caso donde lo que estás defendiendo es tu vida y tu salud.

«En la antigua Islandia, por ejemplo, hubiera sido imposible un ataque a la inviolabilidad del domicilio en las formas en que ocurrió, como mera medida administrativa, en el Berlín de 1933, en medio de una población de millones de almas. Merece ser citado, como excepción honrosa, el caso de un joven socialdemócrata que en el pasillo de su apartamento abatió a tiros a medida docena de los denominados “policías auxiliares”. Aquel hombre continuaba siendo partícipe de la libertad sustancial, de la antigua libertad germánica que sus adversarios ensalzaban en teoría. Naturalmente, el mencionado joven no había aprendido eso en el programa de su partido […].

«En el supuesto de que hubiera sido posible contar en cada una de las calles de Berlín con uno de esos casos, con uno solo, de otra manera habrían ido las cosas. Los períodos prolongados de calma favorecen ciertas ilusiones ópticas. Una de ellas es es la suposición de que la inviolabilidad del domicilio se funda en la Constitución, se encuentra asegurada por ella. En realidad, la inviolabilidad del domicilio se basa en el padre de familia que aparece en la puerta de la casa, acompañado de sus hijos y empuñando un hacha en la mano».

Ernst Jünger, La emboscadura