Guerra en Ucrania_XIV

Harman

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Viejas canciones sobre lo que importa




Viejas canciones sobre lo que importa


02/01/2021

Artículo Original: Andrey Manchuk


Hace exactamente un cuarto de siglo, se estrenó en las pantallas el musical de Año Nuevo “Viejas canciones sobre lo que importa”: una mezcla de éxitos reinterpretados por artistas rusos y ucranianos. Fue un inmediato éxito de culto y supuso una nueva era para los proyectos televisivos, habitualmente filmados en Kiev -allí era más barato- con los que los residentes de las dos repúblicas exsoviéticas sentían una conexión familiar sin necesidad de dividir a los artistas entre los nuestros y los demás.

El presidente Zelensky procede de ese ambiente musical del entretenimiento, así que le debe ser familiar este género específico: las nuevas versiones de canciones sobre historias que siempre serán relevantes a los oyentes. Curiosamente, eso es exactamente lo que el servidor del pueblo está haciendo ahora mismo, no con la música, sino en la política ucraniana, repitiendo esos movimientos tantas veces observados y esos errores fatales de sus predecesores en el cargo de jefe de Estado. Aunque nada de eso haya tenido resultados positivos para él.

Esto se ha vuelto a confirmar con el decreto de cese del presidente del Tribunal Constitucional, Alexander Tupitsky, a quien ha privado de sus poderes por un plazo de dos meses en lo que muchos expertos califican de “golpe blando” constitucional. Zelensky no se ha atrevido a disolver el Tribunal tal y como le pedían los gestores internacionales y ha intentado resolver la situación con medidas menos radicales para, aun así, paralizar el trabajo de la principal institución jurídica del país, aunque eso sea una infracción directa de la Carta Magna de Ucrania.

“La Constitución de Ucrania simplemente no prevé de ninguna manera que un juez del Tribunal Constitucional de Ucrania pueda ser suspendido temporalmente. ¿Por qué hace esto Zelensky? Obviamente, para bloquear el trabajo de la institución, intimidar a los jueces e impedir que el Tribunal considere los casos que tiene en marcha. Que a nadie le sorprenda por qué el Tribunal Constitucional no funciona en nuestro país. Está sentando este precedente el mismísimo garante de la Constitución”, escribió el periodista Sergey Guz.

Todo esto es exactamente lo que hizo en su momento el presidente Viktor Yuschenko, que cesó a la juez del Tribunal Constitucional Susana Stanik y al vicepresidente del Tribunal Valery Pshenishny “por violar el juramento”

Al recurrir a ese tipo de medidas, el presidente intentaba neutralizar a la principal institución jurídica para garantizar su lealtad durante la confrontación con la coalición del Partido de las Regiones, socialistas y comunistas, que finalmente dio lugar a la disolución del Parlamento. Sin embargo, esos actos ilegales no le ayudaron a mantener el poder en forma de un segundo mandato. Al contrario, esos torpes intentos de enseñar músculo violando la Constitución demostraron su fracaso y cobardía política y finalmente enterraron al héroe del Maidan naranja. Su popularidad se colapsó como ocurre ahora con el actual presidente.

“Zelensky es la reencarnación de Yuschenko. Actúa como Yuschenko, se comporta como Yuschenko y es tan inútil como Yuschenko. Incluso tiene su propio Baloga en forma de Ermak, que también está intentando inflar la importancia del inútil presidente, al que empotra en el mismo viejo y corrupto sistema. No es el esfuerzo de Ermak lo que impide que caiga al 5% de popularidad, sino la presencia de una facción grande en el Parlamento y, sobre todo, la ausencia de oposición real. La Plataforma Opositora Por la Vida y Solidaridad Europea son partidos con limitado campo electoral, ninguno de los dos es capaz de tomar el poder y no tienen candidatos para ello. Al menos por ahora. Un lugar sagrado nunca está vacío”, escribió el periodista Vyacheslav Chechilo.

Sin embargo, Zelensky no tiene una bonita y legítima salida de esta situación. Con el bloqueo del Tribunal Constitucional, intenta apaciguar de alguna manera a los acreedores occidentales que se niegan a entregar el próximo tramo de créditos. Exigen que se cancelen las incómodas decisiones del Tribunal, que se atrevió a defender la inviolabilidad de Ucrania por los gestores externos, aunque fuera con argumentos puramente formales. Mientras tanto, la falta de crédito del FMI ha llevado al Gobierno al borde del abismo, ya que el país acaba el año con un déficit de récord. Para encontrar una salida a la situación, el Ministerio de Finanzas ha emitido urgentemente bonos por valor de 100.000 millones de grivnas, casi 4.000 millones de dólares, algo que también es un triste récord en el país. Sin embargo, eso no hace más que empeorar los problemas y abre la puerta a otra catástrofe socioeconómica.

El país se enfrenta a una nueva fase de aguda crisis social. Desde el 1 de enero, Ucrania ha doblado el precio de la electricidad mientras reduce el número de personas que reciben subsidios. A partir de marzo, ese precio estará en el mercado libre, ya que los oligarcas quieren aumentar sus beneficios a costa de arruinar definitivamente a sus pobres conciudadanos. Casi todas las tarifas de servicios básicos están aumentando y en ocasiones superan los salarios y pensiones mientras los oficiales del gas reciben millones en forma de bonus y salarios entre gritos sobre la sagrada lucha contra el Nord Stream [la ampliación del gasoducto que une directamente Rusia y Alemania, que hará perder a Ucrania importancia como territorio de tránsito del gas ruso hacia la Unión Europea-Ed].

La exasperación de la población, que se siente robada, empeora con la falta de certezas sobre la vacunación contra el coronavirus, que una vez más muestra la dependencia externa de Ucrania. El Gobierno se niega solemnemente a recibir equipamiento chino bajo orden directa de los señores del Departamento de Estado y después se humillan mendigando a China vacunas contra el coronavirus porque el mismo Departamento les prohíbe usar la vacuna rusa. Esta es precisamente “la ruptura final con el mundo ruso”, según anunció esta semana por millonésima vez el ministro de Asuntos Exteriores Kuleba al referirse a Sputnik V como arma de la guerra híbrida del traicionero agresor. Mientras tanto, la despoblación del país ha marcado otro récor y continúa acelerándose, como advierten los expertos en este campo.

En este contexto, el Consejo de Defensa y Seguridad Nacional va a distribuir legalmente armas a los nacionalistas, se ha abierto una causa penal en Lviv por llevar un gorro con la hoz y el martillo y la estrella roja y en Járkov se investiga a unos cadetes que bailaron una canción rusa. Todo eso ocurre en vísperas de la introducción de la discriminatoria ley que busca excluir completamente de la vida pública a la lengua rusa, lengua materna de decenas de millones de ucranianos. Los medios de propaganda libran una guerra por el borscht y contra el comunista Ded Moroz, Lviv ha decidido desmantelar el monumento a los soldados soviéticos y el Estado financia el enaltecimiento de organizadores y participantes en el Holocausto.

La situación se calienta y el presidente Zelensky no va a saber cómo gestionarlo más que copiando las dudosas decisiones de sus antecesores, ahora recordados solo con odio o rechazo. Y si es incapaz de ofrecer al país nada nuevo, de responder a las peticiones reales de sus conciudadanos, la canción política del presidente terminará en 2021. Eso es lo principal que un “servidor del pueblo” debe comprender hoy.
 

Harman

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Herramienta geopolítica

Herramienta geopolítica


03/01/2021


En los últimos meses, a la crisis económica que atraviesa el país desde 2014 y que las medidas neoliberales de los diferentes gobiernos en el poder desde el golpe de Estado de Maidan no han podido paliar se han unido las consecuencias que ha supuesto la pandemia de coronavirus. A las evidentes consecuencias económicas que ha causado -aumento de paro, dificultades para la emigración en busca de trabajo-, la pandemia ha vuelto a poner en la agenda política la situación en la sanidad. A la ya crónica falta de medicamentos se suma ahora la dificultad de Ucrania para acceder a las vacunas.

Las declaraciones de Zelensky en una entrevista a The New York Times eran prácticamente una súplica a sus socios occidentales a donar vacunas a Kiev, aunque ni la Unión Europea, ni Estados Unidos ni Gran Bretaña, con dificultades para obtener las dosis necesarias para sus poblaciones, parecen dispuestas a colaborar con Ucrania en un futuro inmediato. La alternativa, como ya admitía Zelensky en esa entrevista, es la vacuna rusa, que se ha convertido en una herramienta geopolítica con la que luchan las diferentes facciones políticas ucranianas, tal y como demuestra el reciente intento de una farmacéutica de Járkov de registrar Sputnik V en Ucrania, un movimiento con una lógica tanto sanitaria como política y que previsiblemente tendrá más recorrido político y social que la rápida negativa del Ministerio de Sanidad.


Así lo recogía ayer el blog Colonel Cassad

Sputnik V para Ucrania

Según afirmó Viktor Medvedchuk, líder de la Plataforma Opositora por la Vida, a compañía de Járkov Biolek ha solicitado al Ministerio de Sanidad de Ucrania el registro oficial de la vacuna rusa Sputnik V contra el coronavirus. Su comunicado fue publicado en la página web del partido.

Medvedchuk aclaró que la compañía presentó la solicitud el 30 de diciembre. Según el político, Biolek es una de las empresas líder de la industria farmacéutica en Ucrania y dispone de instalaciones y personal cualificado para la producción.

Ria Novosti

En este sentido, las cosas son muy simples:

  1. La vacunación con Sputnik V ya ha comenzado en Rusia y otra serie de países han adquirido la vacuna. Así que decir que la vacuna no existe es bastante complicado. Y el propio Zelensky, antes de Año Nuevo, afirmó que sería muy difícil explicar a los ucranianos por qué no se adquiere la vacuna rusa (por ahora, la opción favorable es la vacuna comunista de China).
  2. Moscú da a Medvedchuk la oportunidad de promocionar esta vacuna en Ucrania. No es la primera vez que se intenta hacer algo así.
  3. Si recibiera permiso y la vacuna se fuera accesible, Medvedchuk actuaría como benefactor, como ya hiciera al afirmar que “yo liberé a los prisioneros ucranianos” [los marines ucranianos capturados en Crimea y cuya liberación negoció], “he ayudado a levantar las sanciones rusas contra algunas empresas ucranianas” y diría que “yo traje la vacuna a los ucranianos”.
  4. Si se deniega el permiso, Medvedchuk podrá decir que las autoridades deliberadamente privan a sus ciudadanos de la vacuna, que permite que mueran, algo que, teniendo en cuenta el estado de la sanidad ucraniana, no será muy difícil. A la vanguardia estarán los eslóganes “Zelensky mata a los ucranianos”, “Zelensky permite la muerte de los ucranianos”, etc.
  5. En cualquiera de los dos casos, para Medvedchuk es una victoria en términos de relaciones públicas. Para Moscú, todo esto tiene un coste cero.


Como acto no solo sanitario sino fundamentalmente político, es de esperar que este no sea el único intento de lograr la producción o distribución de Sputnik V en Ucrania a pesar de la apresurada negativa del Ministerio de Sanidad de Ucrania, que desde que recibió órdenes de la embajada de Estados Unidos de no adquirir la vacuna rusa, no ha dejado de intentar desacreditarla. De momento, Rusia ya ha ofrecido a Ucrania la tecnología necesaria para producir la vacuna.

Mientras tanto, en Donbass, la RPD y la RPL, que hace unas semanas habían solicitado ayuda a Rusia, afirman que su petición ha sido aceptada y que las primeras dosis de Sputnik V llegarán a lo largo de enero. Por el momento, Rusia no ha confirmado esos envíos.
 

Harman

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Cuento de Año Nuevo




Cuento de Año Nuevo


04/01/2021

Artículo Original: Denis Grigoriuk


Después de que los cineastas llegaran al poder en Ucrania, uno de sus éxitos especiales fue la felicitación de Año Nuevo del presidente. Los ucranianos celebraron la llegada de 2020 con un bonito videoclip en el que Volodymyr Zelensky y su equipo de Kvartal 95 sorprendieron con su creatividad. A la mayoría le gustó la acción, pero como mostró el año pasado, el equipo al mando ya no es capaz de nada. Lo único que consiguieron los servidores del pueblo el año pasado fue la ejecución de las órdenes que llegaban a Kiev desde Occidente. Los socios de Ucrania no están interesados en el bienestar de la población local, algo evidente incluso para aquellos ucranianos a los que les gustó la felicitación de Año Nuevo del año pasado de Zelensky.

La noche del 31 de diciembre al 1 de enero no pasó sin otra pieza creativa de Kvartal 95. Zelensky volvió a demostrar que sigue teniendo habilidad para presentar una bonita imagen, aunque no en política. Las imágenes causaban un gran sentimiento de que no se trataba de una felicitación de un jefe de Estado sino de otros episodios de la famosa serie de televisión en la que Zelensky es actor, no presidente.

A juzgar por la relación entre opiniones positivas y negativas sobre el vídeo en YouTube, los ucranianos ya no están dispuestos a conformarse con la falsa y vacía imagen del país que les presentan sus autoridades en la televisión. Creo que Zelensky ha dejado demasiado claro a la población que los ve como a esos niños a los que les contaba los resultados del año pasado. Para mí, residente en Donbass, no es demasiado importante lo que el presidente de Ucrania diga a los ucranianos. Así que me centraré en lo que el jefe de Estado de Ucrania dijo sobre Donbass.

Los puestos de control
Las autoridades ucranianas continúan promocionando la tesis de las mejoras en los puestos de control en la línea de separación en Donbass. Según esta idea, esos puestos de control deben ser asociados por los residentes de Donbass con el bienestar que prevalece en Ucrania. En su discurso de Año Nuevo, Zelensky se refirió a ello. “Este año ha mostrado que es posible crear modernos puestos de control para los ciudadanos de Donbass y Crimea, donde finalmente comprenderán quién les trata como personas y quién les trata como rehenes”, afirmó.

Zelensky se refiere al hecho de que Ucrania unilateralmente abrió los puestos de control en un momento en el que en el país se producían a diario récords del número de personas infectadas con coronavirus. Es normal que los Gobiernos de los países vecinos lo vean con preocupación. Al fin y al cabo, para Kiev la vida humana no vale nada, si no el equipo de Zelensky no habría gastado dinero del fondo COVID en la implementación de el “gran proyecto de construcción” que el presidente uno dudó en mencionar a los ucranianos.

El retorno de los ucranianos
“2020 ha vuelto a demostrar que Ucrania no abandona a los suyos. Y nos da igual desde dónde vuelvan los nuestros”, afirmó Zelensky. Esta idea me sorprendió. No esperaba que Zelensky mintiera tan abiertamente, ya que no ha habido victorias en el proceso de negociación en 2020. Solo se ha producido un intercambio de prisioneros en todo el año y no fue un gran intercambio como el que se produjo, por ejemplo, el año anterior, cuando Sentsov y compañía regresaron a Ucrania.

Sin embargo, el famoso criminal de guerra Vitaly Markiv sí regresó a su patria. Eso se llevó todo un bloque del discurso de Zelensky. Los pobres ucranianos ahora sabrán que el Estado está dispuesto a luchar por aquellos que asesinaron a civiles en Donbass y quienes participaron en la muerte de periodistas. Parece que esos son los superhéroes a los que se refirió el presidente ucraniano.

La tregua en Donbass
“Este año nos ha hecho recordar lo que es el silencio, las palabras no ha habido disparos hoy”. Esta idea es polémica. Es cierto que hubo más o menos calma en la línea del frente durante un tiempo relativamente largo. Ese corto periodo puede ser descrito como una tregua inestable. A final de año, los bombardeos ucranianos se reanudaron. Una nueva escalada se produjo en la zona de Leninskoe, donde los militares ucranianos aumentaron su actividad. Bajo la cobertura de los drones ucranianos, bombardearon no solo las posiciones de la milicia de la RPD sino zonas civiles. Por desgracia, no fue una excepción.

“Desde el 1 de enero al 25 de diciembre, 105 personas sufrieron heridas de distinta consideración a consecuencia de la agresión armadas de Ucrania en el territorio de la RPD: 70 soldados y 25 civiles, de ellos, 11 mujeres y 6 niños”, afirmó la defensora del pueblo de la RPD Daria Morozova.

Me gustaría recordar el fragmento del discurso de Zelensky en el que afirmó que le gustaría decir en la avenida Artyom de Donetsk que la guerra ha terminado. Parece que el jefe de Estado de Ucrania olvidó lo que dijo cuando solo era un actor: “Solo hay que dejar de disparar”.

Cuestión de tiempo
Antes del estallido de la guerra en Donbass, el Año Nuevo siempre se celebraba dos veces: a las once veíamos el discurso del presidente de la Federación Rusa y la medianoche, el del líder ucraniano. Pero desde que ocurrió lo que todos saben, Donetsk comenzó a vivir en el horario de Moscú. Zelensky también habló de ello.

“Sé que Donetsk, Lugansk y Crimea ahora mismo viven en un tiempo diferente, en todos los sentidos de la palabra. Ha pasado casi una hora desde que la televisión les ha dicho que ha llegado el Año Nuevo. Pero sé que lleváis casi una hora esperando para celebrar el Año Nuevo juntos”.

Siento decepcionar al presidente de Ucrania, pero en Donbass son pocos los que esperan las felicitaciones de Zelensky. Por supuesto, hay ciertas personas que siguen la tradición a la que se acostumbraron antes de la guerra, pero cada año son menos.
 

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El país que perdimos




El país que perdimos


05/01/2021

Artículo Original: Antifashist


A principios de noviembre, el Consejo de Ministros publicó la “Auditoría de la Economía Ucraniana”, un documento de 120 páginas en el que se presentan los resultados de las casi tres décadas de desarrollo de Ucrania desde que se declaró la independencia.

El presidente Volodymyr Zelensky se pronunció sobre la necesidad de realizar ese análisis y, poco tempo después de ser elegido presidente, dio la orden de analizar cuál era el legado que el actual Gobierno había recibido de sus predecesores, identificar los problemas más importantes a los que se enfrenta el país y determinar las principales barreras que tendrá que superar en los próximos treinta años. En esencia, se trata de un intento de crear las bases para responder a la sagrada pregunta que ya se hizo el entonces presidente Leonid Kuchma a principios de los años noventa del pasado siglo: ¿Qué tipo de sociedad estamos construyendo?

Sobre la base de la auditoría, se prevé desarrollar y adaptar una “estrategia económica nacional” o “Constitución económica”, como lo ha definido Zelensky.

No hay nada especialmente novedoso en la postura del Consejo de Ministros y en la de la sociedad sobre la valoración de los resultados del camino que tomó Ucrania en los años de la independencia. En la prensa, ya han aparecido artículos bajo titulares como “Auditoría de treinta años de autodestrucción”, “Treinta años de suicidio económico”, etc.

La auditoría cita muchas concluyentes cifras, algunas de ellas publicadas por primera vez, que, en comparación con sus vecinos, muestran el profundo declive de la economía ucraniana y el empobrecimiento de su pueblo.

Ahí van algunas de ellas:

El potencial económico no realizado de Ucrania en los últimos diez años -por motivos bien conocidos- asciende a un billón de dólares.

Si la media de crecimiento anual del PIB se mantiene alrededor del 3%, Ucrania necesitará aproximadamente cincuenta años para alcanzar los indicadores de Polonia; 100, para los indicadores de Alemania.

El gasto en educación (6% el PIB o 220 dólares por persona al año) es la mitad que en Polonia y la octava parte que en Israel y, en sanidad (3,2% o 120 dólares por persona al año) es cinco veces más baja que el Polonia y 23 veces más baja que en Israel.

Ucrania tiene una fuerza de trabajo altamente cualificada, pero las altas tasas de emigración por trabajo (científicos, especialistas, trabajadores cualificados) causa en la economía unas pérdidas que los economistas estiman en 27.000 millones de dólares. Al mismo tiempo, la inyección privada en la economía ucraniana es cinco veces superior a la inversión extranjera.
 

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Bloqueo constitucional




Bloqueo constitucional


06/01/2021

Artículo Original: Alexey Zotiev


El pasado martes, el presidente Zelensky suspendió de sus funciones por un periodo de dos meses al presidente del Tribunal Constitucional de Ucrania, Alexander Tupitsky. Formalmente, esta suspensión se debe a las causas penales iniciadas contra él. El presidente del Tribunal Constitucional está siendo investigado como sospechoso de sobornar a testigos así como de engañar al Tribunal. Según afirma la prensa, el caso contra Tupitsky se refiere a la planta de energía mecánica Zuevsky, situada en los “territorios ocupados” en Donbass.

La historia es antigua y no le interesa a nadie. Tupitsky difícilmente habría sido investigado en este caso si no fuera por la cuestión de las declaraciones electrónicas de bienes de los diputados. El Tribunal Constitucional de Ucrania canceló esas declaraciones de los diputados [por considerarlas inconstitucionales], el Parlamento las restableció prácticamente con las mismas preguntas, aunque de forma algo reducida, pero la amenaza de que el Tribunal volviera a tomar la misma controvertida decisión no desapareció. Teniendo en cuenta que los socios europeos consideraron la decisión del Tribunal Constitucional una muestra de la falta de voluntad de continuar la lucha contra la corrupción y prometieron detener el apoyo financiero a Ucrania, la cuestión de “domar” al Tribunal Constitucional es ahora un gran problema para Zelensky. En resumen, se trata de una cuestión puramente política.

Tupitsky, es preciso decirlo, no ha reaccionado al ataque del presidente de Ucrania y ha calificado su decreto de “sin efecto legal” y la oficina del Tribunal Constitucional ha publicado un comunicado en su página web.

“Al firmar el decreto Número 607/2020 del 29 de diciembre de 2020, el presidente se excedió de sus poderes constitucionales”, afirma el comunicado. “A. Tupitsky continuará realizando sus funciones según la Constitución de Ucrania y la ley de Ucrania “Sobre el Tribunal Constitucional de Ucrania” y el presidente de Ucrania debe cancelar inmediatamente el decreto 607/2020 del 29 de diciembre de 2020”.

El servicio de prensa del Tribunal Constitucional también afirmó que la Constitución no prevé la posibilidad de cesar a juez del Tribunal. De hecho, el Tribunal Constitucional de Ucrania es un sistema muy complejo y es simplemente imposible apartar a los jueces por decisión del presidente del país. El marco regulatorio está construido de tal manera que los jueces del Tribunal sean completamente independientes del poder ejecutivo y legislativo, lo que les permite trabajar sin temor a presión externa. Pero, aun así, Zelensky lo ha intentado.

La Oficina del Presidente no pudo evitar responder a las críticas al ver que estas no venían de Tupitsky sino del propio Tribunal Constitucional. “El comunicado del Tribunal Constitucional de Ucrania sobre el cese temporal del presidente del Tribunal Alexander Tupitsky es un intento de engañar a la sociedad y, desde el punto de vista legal, no tiene validez”. Así es como respondió el presidente de Ucrania al comunicado del Tribunal Constitucional, diciendo que el Tribunal Constitucional había respondido a un decreto que no tiene validez legal con un comunicado sin validez legal.

“La publicación de esas “conclusiones” y “explicaciones” en la página web oficial del Tribunal busca engañar deliberadamente al público y a los medios sobre la posición legal del Tribunal Constitucional. Consecuentemente, no tiene validez legal ningún “comunicado”, “explicación” y “conclusiones” publicado en la web del Tribunal sobre aquello que el Tribunal Constitucional no ha tomado decisiones y los oficiales que hayan dado la orden de publicarlos deben responder ante la ley por apropiarse de los poderes del Tribunal Constitucional”, insistió la Oficina del Presidente.

En pocas palabras, se trata de un intraducible juego de palabras en el dialecto local. Esta disputa ha de ser considerada, no como una confrontación entre dos sistemas, sino como una banal prueba de que Zelensky no tiene todo el control en el país. La demostrativa postura de Tupitsky es otra prueba de ello. Zelensky no tiene la situación bajo control, por mucho que le gustaría, y hay cosas que simplemente no puede hacer, aunque hacerlas sería hoy más importante que nunca.

En este contexto, no importa quién haya tomado una decisión “sin validez legal”: Volodymyr Zelensky, que firmó un decreto más que dudoso, o la cúpula del Tribunal Constitucional de Ucrania, que públicamente criticó ese decreto. Lo más importante es que, a día de hoy, en Ucrania no hay un líder que tenga la autoridad de gobernar. Y el sistema político del país está basado más en las emociones que en el sentido común. El conflicto abierto entre el presidente y el presidente del Tribunal Constitucional no es la causa de otra nueva ronda del conflicto interno en el país sino solo la consecuencia del experimento que se puso en marcha hace más de seis años en el territorio que constitucionalmente lleva por nombre Ucrania.
 

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Puentes y promesas




Puentes y promesas


07/01/2021

Artículo Original: Andrey Manchuk


Hace tiempo que los discursos de Año Nuevo de los políticos se han hecho habituales, una especie de obligatorio resumen de los resultados anuales del país y un anuncio de los futuros planes de desarrollo. Este año, solo se ha desmarcado el presidente Kim Jong-Un, que envió a sus compatriotas copias de una carta manuscrita de felicitación, gesto considerado por la prensa occidental un ejemplo de exitoso uso de una simple y fiable tecnología política.

Por norma, los vídeos mantienen un estilo formal y oficial, pero el presidente de Ucrania preparó toda una escenificación este año. La audiencia pudo ver una verdadera interpretación, con toda su pompa, con pausas dramáticas y efectos visuales. Todo ello pudo verse antes de medianoche, ya que alguien con buena intención lo filtró en las redes y apareció antes de tiempo en el canal del bloguero Anatoly Sharii.

Pero los trucos del director y el trabajo del equipo técnico no pudieron cambiar el humor de los ucranianos, que sarcásticamente ridiculizaron el vídeo presidencial en las redes sociales. Y no es de extrañar. El mensaje de Año Nuevo de Zelensky concentró toda la hipocresía presente en la propaganda oficial ucraniana. Las autoridades abiertamente engañan a sus ciudadanos, conscientes de que no les creerán digan lo que digan. Si eso es así, se puede decir cualquier cosa, especialmente ante un grupo de niños cuidadosamente escogidos para grabar un vídeo de propaganda política. Obviamente es una muestra de cómo se ve a los adultos.

Zelensky habló pomposamente sobre los éxitos del año, aunque todos saben lo que les espera este año que empieza: más pobreza y una fracasada lucha contra el coronavirus. Y desde el 1 de enero, otro aumento de tarifas de los servicios básicos.

El presidente también mostró su capacidad para “devolver a cada ucraniano al país” y se refirió con ostentoso optimismo a la tasa de natalidad del país. Sin embargo, todo el país sabe que los migrantes se marchan del país incluso cuando las fronteras están cerradas por la cuarentena. Y los demógrafos informaron en diciembre de récords en las tasas de despoblación. Es más, aumentarán este año, ya que han prohibido al Gobierno de Zelensky adquirir vacunas baratas ofrecidas a los ucranianos desde “detrás del muro”.

Zelensky siguió hablando de paz, aunque mucho menos que el año pasado, ya que los ceses de Vitold Fokin y Serhiy Sivojo dicen mucho más de las intenciones de las autoridades que cualquier discurso. Sin embargo, sí incluyó la belicosa retórica de tiempos de Poroshenko al jactarse ante sus empobrecidos compatriotas del “máximo presupuesto militar” pese a que el Gobierno continúa recortando partidas sociales y se las arregla para ahorrar en sanidad incluso durante una pandemia, cerrando dispensarios y reduciendo los salarios de los médicos como continuación de la destructiva reforma sanitaria.

Volodymyr Alexandrovich mencionó a los residentes de Donetsk en su discurso. Afirmó que quería estar con ellos en la calle Artyom y enfáticamente pronunció esa frase en ruso. Pero todos saben que el nombre del revolucionario Artyom Sergeev está oficialmente prohibido en Ucrania y que todos los topónimos asociados con él han sido modificados, entre ellos la ciudad de Artyomovsk, situada en Donbass. Y nadie ha olvidado que este mes entra en vigor la discriminatoria ley que pretende eliminar la lengua rusa del espacio público en el país, también en la regiones rusoparlantes del sudeste, para las que no se prevé ninguna excepción.

“Al hablar en ruso sobre Artyom en Donetsk, el presidente vergonzosamente ocultó que es objeto de la descomunización. Sí, y también que los cafés del bulevar Pushkin tendrían que pasar a servir en Ucraniano a partir del 16 de enero”, recordó el bloguero Stanislav Kosarenko.

Zelensky habló de 150 puentes que se han construido este año. Pero los residentes de Kiev inmediatamente debieron imaginarse el puente Podolsk aún sin terminar, o el reconstruido paso de Shylyavka, que comenzó a resquebrajarse inmediatamente después de su inauguración a pesar de que el arreglo había costado 2000 millones de grivnas del presupuesto.

Los ucranianos recibieron la promesa de futuros proyectos, como la construcción de corvetas militares. Sin embargo, ni uno solo de esos barcos se ha empezado a construir y deberían hacerse con la participación de Turquía, para recibir así el generoso apoyo para el desarrollo del país vecino. Mientras tanto, Ucrania ha sufrido en 2020 una fuerte caída de la producción industrial y no hay signo alguno de éxitos o perspectivas. Zelensky no puede mostrar aviones, misiles o corvetas a los ucranianos, así que sugiere que deben estar orgullosos de los socios superiores del país, para lo que mostró a los presidentes de Turquía, Francia, Canadá y Estados Unidos en el vídeo.

Incluso la patética frase sobre la arena de la playa de Yalta, en la que Zelensky sueña con escribir frases patrióticas, indica que las autoridades no saben nada de la realidad de Crimea: las playas de Yalta no son de arena sino de piedra. Y esta es una vergüenza que se repite, lo que demuestra la falta de profesionalidad de quienes escriben los discursos del presidente y la falta de interés por los habitantes de la península.

Toda esta vergüenza y despreocupación, unida a las constantes promesas de éxitos de las reformas futuras se explica fácilmente: Zelensky no se está dirigiendo a la gente corriente, cuya opinión no interesa en absoluto en Bankova. Se dirige a los gestores de las embajadas extranjeras y a los acreedores del FMI, a los que ahora se pedirá un nuevo tramo de crédito para las reformas antisociales. Pero también está dirigido a la minoría nacionalista, para lo que se introdujo a Vitaly Markin, recién regresado de una prisión italiana. Y lo hizo sabiendo perfectamente el tipo de reacción que eso causa en Donbass.

En el teatro de Zelensky no se puede encontrar nada nuevo, pero sí se puede llegar a comprender algo que para los ucranianos ya es evidente: que el poder está completamente alejado de los intereses del pueblo, que, por su parte, está completamente alejado de la posibilidad de influir en la política del Estado, con las consecuencias que eso tiene para un país que se enfrenta a otro año de crisis sin fin y sin esperanza.
 
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Harman

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Aparte del hecho de que el Congreso de los EE.UU. no es la institución democrática "más antigua del mundo" (Westminster y otras más previas), es interesante que Zelensky se involucre.

En 2014, Ucrania tuvo una violenta e inconstitucional transferencia de poder (respaldada por los EE.UU.).

Condenamos enérgicamente la violencia sin precedentes contra el Congreso de los Estados Unidos. Nos inspira la resistencia de la institución democrática más antigua y más grande del mundo, que a pocas horas de este horrible ataque celebró una sesión histórica que afirmó la voluntad del pueblo americano

 

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En recuerdo de los héroes




En recuerdo de los héroes


08/01/2021

Artículo Original: Colonel Cassad


Curiosamente, resulta que en Rogatyn, Ucrania, hay un museo protegido por la UNESCO que incluye la casa-museo homenaje a un obersturmführer de las SS involucrado en el asesinato de más de 10.000 personas.

En Rogatyn han decidido mejorar las vidas de los ciudadanos y cambiar las ventanas de la casa-museo del obersturmführer de las SS Mykola Uhrin-Bezgrishny. Y en Prozora se ha anunciado un concurso por 35.000 grivnas. Pero eso no es lo sorprendente. Resulta que el museo que homenajea al miembro de las SS forma parte del complejo en el que se encuentra la Iglesia del Espíritu Santo, incluida en la lista de patrimonio de la humanidad de la UNESCO.

Resulta que Ucrania ha enriquecido fuertemente el patrimonio de la humanidad. Antes de unirse a las SS, Mykola dirigió el periódico Nazi Rogatinskoe Slovo
[Palabra de Rogatyn], que llamaba al exterminio de los judíos y era muy sofisticado a la hora de expresar su amor por el Führer.

A consecuencia de los actos de Bezhrishny y sus colegas, los Nazis y la policía auxiliar ucraniana consiguieron acabar con todos los judíos de Rogatyn y sus alrededores: más de 12.000 personas, incluyendo mujeres y niños.

Fue iniciativa suya que la calle principal de Rogatyn llevara el nombre de Adolf Hitler. En 1943, este nazi se unió a la División Galizien de las SS. Murió en Alemania en 1960.

Además del museo, en Rogatyn se ha puesto el nombre de este colaboracionista nazi a la calle en la que se encuentra la casa.



En la foto: Mykola Uhrin- Bezhrishny.



Más sobre el mismo tema.

La Agencia de Noticas del Ministerio de Defensa de Ucrania, la web de las Fuerzas Especiales de las Fuerzas Armadas de Ucrania, celebra el cumpleaños de Vasyl Levkovich: “Un hombre que creó la historia de la lucha por el Estado ucraniano”. Como es habitual, no se dice lo que el “héroe” hizo entre 1941 y 1944.

De la transcripción del interrogatorio de Levkovich: “En agosto de 1941, fui nombrado instructor de la policía auxiliar de Dubno; desde octubre de 1941, instructor de la schutzmannschaft de Dubno y desde enero de 1942, jefe adjunto de la policía. De agosto de 1942 a enero de 1943, comandante de la policía auxiliar, schutzmannschaft de Dubno”.

De la web de Yad Vashem: “En el primer mes de la ocupación de Dubno, alrededor de cien personas fueron asesinadas por los alemanes y la policía ucraniana. En agosto de 1942, los judíos de los pueblos cercanos fueron llevados al gueto de Dubno, donde el número de habitantes aumentó en 4500. Fueron ejecutados el 5 de octubre de 1942”.

Vasyl Levkovich dirigió el asesinato de 4500 judíos de Dubno. En el gueto de Verba, Levkovich dirigió el exterminio de al menos 350 judíos.

El ingeniero alemán Hermann Grabe fue testigo del asesinato de los judíos de Dubno. En los juicios de Nuremberg, describió cómo hombres, mujeres y niños eran obligados a desnudarse e ir al foso en el que ya yacían un millar de cuerpos: “Sin gritos ni llanto, esas personas desnudas esperaban en familia, se besaban y se despedían. Vi a una familia de ocho miembros, un hombre y una mujer, ambos de unos cincuenta años, con niños de uno, ocho y diez años, y dos hijas adultas de 20 y 24. Una mujer con pelo blanco llevaba en brazos a un niño de un año al que cantaba”.

El asesino y criminal de guerra Nazi Levkovich está enterrado en el paseo de las tumbas homenaje en el cementerio Lyachkiv de Lviv.


En Ucrania no hay fascismo, todo el mundo lo sabe.
 

Harman

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La ciudad que sigue viviendo




La ciudad que sigue viviendo


09/01/2021

Artículo Original: Alexey Zotiev


Desde mi punto de vista, Donetsk siempre ha sido una ciudad limpia y bien cuidada. Incluso ahora, pese al conflicto militar al que Kiev llevó a los residentes de la ciudad minera, Donetsk tiene un aspecto respetable. Con limitaciones, por supuesto, pero como dicen los franceses à la guerre comme à la guerre. Donetsk vive su propia vida y aunque no se está desarrollando a la velocidad que debería como centro regional, tampoco se está degradando incluso a pesar de las difíciles condiciones en la que se ha llegado a encontrar.

La propaganda de Kiev, la misma que nos habló de las playas desiertas en Crimea y de los residentes de Donbass, supuestamente dispuestos a devolver los territorios temporalmente ocupados a Ucrania por sí mismos, sin prestar atención a la opinión de los separatistas prorrusos ahora se centra en cómo sería la ciudad “si no fuera por la ocupación”. Según los propagandistas ucranianos, los pérfidos separ y los mercenarios rusos han devuelto Donetsk al pasado, poniendo fin a los tan prometedores proyectos que habrían transformado la ciudad haciéndola irreconocible.

A juzgar por los artículos de la prensa ucraniana, en los últimos seis años se iban a construir en Donetsk varios complejos residenciales, parques, colegios, centros empresariales, un centro comercial, un complejo deportivo e incluso un metro bajo tierra y tranvía. Parece que algunos de esos objetos se planificaron en 2013, pero los irracionales residentes de Donetsk expulsaron a las autoridades de Kiev de la ciudad y dejaron a la región sin oportunidades.

Esos artículos parecen hoy más que ridículos. Si alguien quiere realmente hablar a los residentes de Donetsk y Lugansk de oportunidades perdidas, no hay que hablarles de proyectos no realizados sino de lo mucho que se ha hecho en estos años en el territorio de otras grandes ciudades. Que nos digan, por ejemplo, cómo han cambiado Kiev o Lviv en estos seis años. Que muestren las mejoras en Járkov o Dnipropetrovsk. Ese contraste, mostrado según el modelo “lo que fue-en lo que se convirtió” convencerían a cualquiera de que es mejor ser amigos de Kiev que luchar contra ellos.

Pero claro, esto no es posible para los propagandistas ucranianos, ya que el país no ha tenido ningún gran éxito en estos seis años. Mariupol está en decadencia, Kiev está congelada en una estabilidad relativa y Dnipropetrovsk, inesperadamente renombrada como Dnipro, no se ha convertido en una metrópolis progresista y en desarrollo. El país simplemente circula hacia el abismo, pero aun así tiene tiempo para recordar a los residentes de Donbass lo que han perdido. Y han perdido mucho. Procesiones de antorchas nacionalistas, inflación galopante, insano aumento de las tarifas de los servicios básicos, casi Maidanes perpetuos y muchas más cosas que ocurren en Kiev pero que, por suerte, no ocurren en el territorio de las repúblicas de Donbass.

Si los políticos ucranianos quieren hablar del desarrollo de Donetsk, primero tendrán que mostrar la verdad sobre el estado económico de la parte de la región que quedó bajo control de Kiev. Las ciudades abandonadas a su suerte, las fábricas saqueadas y las compañías mineras arruinadas. Pueden, por supuesto, culpar a los separ, que han “devastado, saqueado y destruido”, pero esa afirmación no se sostiene, ya que esa parte del territorio de la región de Donetsk no ha estado en manos de la milicia desde el verano de 2014. En estos años en los que Kiev tenía tanto ímpetu por desarrollar Donetsk, construir centros de entretenimiento, centros comerciales y complejos residenciales, no ha podido mejorar siquiera las ciudades que no estuvieron bajo control de la milicia un solo día.

Por cierto, al referirse a los proyectos que “se perdieron” en el territorio de Donetsk y Lugansk, los expertos ucranianos deberían mostrar imágenes de la transformación de la vida en Slavyansk para poder comparar. Seguro que, en estos seis años, el símbolo de la guerra en Donbass se ha convertido en la ciudad de ensueño que Donetsk estaba destinada a ser. ¿No? ¿No ha sido así? ¿Por qué? ¿Por qué todo es gris, desgastado e inestable? Este es el significado secreto de Ucrania. Después de haber aplastado a los territorios que ya no quieren ser parte de Ucrania, Kiev simplemente no sabe qué hacer con ellos, pero sí sabe que ni hay ni se espera que haya dinero en el presupuesto. Así que, para hablar de algo nuevo, primero no se puede perder todo lo viejo. Kiev puede ofrecer a Donetsk exactamente lo mismo que ha dado a las demás grandes ciudades: una prolongada crisis económica y ninguna perspectiva de desarrollo futuro.
 

Harman

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El séptimo año post-Maidan




El séptimo año post-Maidan


10/01/2021

Artículo Original: Ukraina.ru



Ucrania ha entrado en su séptimo año post-Maidan. Hay diferentes maneras de tratar lo que ocurrió en febrero de 2014 en Kiev: desde revolución de la dignidad hasta el cínico golpe de Estado. Pero hay algo de lo que no hay duda: lo ocurrido tuvo su impacto más negativo en Donbass, donde estalló una guerra civil que continúa desde aquel año.

Teniendo en cuenta que ha terminado un año y ha empezado otro, creo que tiene sentido recordar los principales hitos de la historia de las dos Repúblicas Populares, tomando como punto de partida, como es natural, el inicio de Maidan en Kiev. Será algo subjetivo: es difícil mencionar en un solo artículo todos los obstáculos a los que se ha enfrentado Donbass en estos largos años de guerra, así que hablaré de los que considero más significativos.

  1. Los únicos herederos del Estado de Ucrania
Si analizamos la reacción de los residentes de las antiguas regiones de Donetsk y Lugansk al golpe de Estado en Kiev desde el punto de vista legal, resulta que fue Donbass, que se negó rotundamente a aceptar la violenta usurpación del poder por parte de radicales de derechas en febrero-marzo de 2014, el único heredero de las autoridades legítimas de Ucrania antes de la declaración de independencia. Fue, en ese sentido, el único lugar en el que Ucrania siguió manteniendo la Constitución y las leyes del país.

Sin embargo, desde el inicio de la operación antiterrorista infringiendo la legislación ucraniana, y sin base legal alguna para calificar a los ciudadanos de la RPD y la RPL como terroristas, se hizo evidente que tendría que haber un divorcio de Kiev. Fue inevitable desde el momento en que comenzó la guerra y se derramó sangre por primera vez. Era imposible permanecer como parte de un Estado que, contra su propia Constitución, usó al ejército y los batallones territoriales reclutados entre los nacionalistas más radicales contra sus propios ciudadanos y, sin dudarlo, comenzó a matar.

Fue Kiev quien, contra su legislación y el derecho internacional, usó aviación de combate contra las Repúblicas de Donbass bombardeando Lugansk el 2 de junio de 2014. Hay que insistir en que el bombardeo no fue contra objetivos militares -como puestos de control (aunque aun así habría sido contrario a la legalidad- sino contra objetivos civiles en el centro de la ciudad. Fue un acto de intimidación dirigido fundamentalmente contra la población civil y en el que hubo muertos y heridos.

  1. Un referéndum para establecer la soberanía propia
La primera ley adoptada por el Parlamento dos días después del golpe fue la ley que abolía el derecho de las regiones a elegir su lengua de comunicación y de los registros oficiales. Con esta ley, Donbass, de habla rusa prácticamente al 100%, debía traducirlo todo al ucraniano. Era una ucranización violenta que ni los diputados ni los radicales, procedentes fundamentalmente del oeste del país, escondían en Kiev.

El entonces presidente en funciones del país, Oleksandr Turchinov, vetó la ley (aunque más adelante entró en vigor), pero pocas semanas después decretó el inicio de una “operación antiterrorista” en el país. No es accidental el uso de comillas, ya que no hay un solo documento en el que los residentes de Donbass hayan sido reconocidos legalmente como terroristas. Pero eso no impidió que las autoridades decretaran una “operación antiterrorista” y enviaran tropas contra la población civil.

A partir de las llamadas “centurias de Maidan”, en ocasiones también con bandidos y criminales, se crearon los batallones voluntarios, que fueron enviados a la “zona ATO” para aplastar la “rebelión de Donbass”, aunque en realidad era contra quienes no habían aceptado los resultados del violento cambio de régimen.

Más adelante (fundamentalmente en 2015), varios batallones, como el batallón Tornado, fueron reconocidos incluso por los tribunales ucranianos como organizaciones criminales, ya que usaban la tortura, violaciones y ejecuciones extrajudiciales y robaron a la población civil (residentes de Donbass que se encontraron en los territorios controlados por esos batallones). Aun así, muchos de esos violadores, asesinos y ladrones consiguieron escapar del castigo y solo unos pocos acabaron en prisión en Ucrania.

Pero volvamos a 2014. Al constatar que en la capital habían tomado el poder los nacionalistas y enviaron al ejército contra Donbass, los ciudadanos de las Repúblicas realizaron un referéndum en el que se mostró el deseo de unirse a la Federación Rusa. Después, comprendiendo que, según sus obligaciones internacionales, Rusia no podía incluir a Donbass en la Federación Rusa, las Repúblicas comenzaron a construir sus estructuras estatales para deshacerse finalmente de la subordinación de Kiev. Era la única forma de preservar la identidad rusa y la vida en el contexto de la orgía nacionalista que había comenzado en Kiev.

  1. Construcción estatal durante la guerra
El proceso de construcción de las estructuras estatales parecía imposible en el contexto de las batallas más duras en 2014 y 2015. De hecho, hubo que empezar desde cero, ya que los antiguos cargos de la etapa de Yanukovich abandonaron sus puestos desde la fase inicial de las protestas. Es decir, las personas que acudieron al frente o a las administraciones públicas fueron gente corriente, que no siempre tenía el conocimiento y las habilidades necesarias.

El resultado del reclutamiento espontáneo fue caótico, algo que conozco bien de los tiempos de Abjasia y Osetia del Sur. La base de los primeros tiempos fue la arbitrariedad de los militares y la incompetencia de los nuevos líderes. Donbass tardó dos años en acabar con los excesos y desequilibrios en la milicia y en las estructuras estatales, que desacreditaban a las jóvenes repúblicas.

  1. Rusia solo apoyó a los rebeldes
Es importante saber que Rusia no entró inmediatamente en lo que ocurría en Donbass. Hasta entonces, Moscú se había relacionado con el Partido de las Regiones de Yanukovich, que rápidamente dejó de existir como fuerza política y no fue fácil comprender este conflicto que se desarrollaba rápidamente y en el que había que depender de líderes autoproclamados. El Kremlin esperó un tiempo. Toda acusación de que era Rusia quien instigaba las protestas es falsa. Todo lo que ocurrió en Donbass procedió directamente de la gente y de las tradiciones de una comunidad que se creó en poco tiempo.

¿Por qué se levantó Donbass con las armas en la mano, como lo habían hecho sus antepasados, y qué hizo que mineros, taxistas, ingenieros y hasta empresarios acudieran a la milicia a defender su tierra? Las tradiciones, la lengua, los valores, la memoria del heroísmo de la Gran Guerra Patria, cuyo recuerdo querían destruir los radicales de extrema derecha que habían llegado al poder en Kiev. Ese fue el origen de la nueva comunidad rusa que salió a defender el mundo ruso, que tenía como frontera a Donbass.

La asistencia rusa -económica, financiera, humanitaria, con asesores civiles y militares y voluntarios- puede considerarse un factor decisivo. Sin Rusia, Donbass habría tenido difícil sobrevivir y especialmente construir sus estructuras estatales, especialmente teniendo en cuenta el bloqueo impuesto por Ucrania y las sanciones impuestas por Occidente. Donbass solo pudo contar con Rusia como asistencia en esa situación.

Tuvieron un enorme papel los acuerdos de Minsk, iniciados por Rusia, que hicieron posible una tregua que, aunque frecuentemente infringida, redujo la intensidad de las hostilidades y Donbass pudo centrarse en la esfera civil y en engrasar los mecanismos estatales.

  1. Los acuerdos de Minsk y el futuro de Donbass
A día de hoy, los acuerdos de Minsk parcialmente determinan el estatus legal de las Repúblicas de Donbass. También detallan una forma en la que Ucrania podría recuperar esos territorios con derechos de autonomía. Recuerden que los primeros acuerdos de Minsk fueron firmados por Poroshenko en septiembre de 2014 y que fueron finalmente formulados en febrero de 2015. Pero no determinan solo el estatus legal de las Repúblicas, sino también la transferencia del poder y la transición de la RPD/RPL a la jurisdicción ucraniana según ciertas condiciones políticas y sociales.

Sin embargo, ni Petro Poroshenko ni Volodymyr Zelensky han cumplido gran parte de los puntos. Ni siquiera después de que Occidente propusiera la “fórmula Steinmeier” (entonces ministro de Asuntos Exteriores de Alemania), Ucrania cumplió con sus obligaciones. Los motivos ya son evidentes a todos los participantes del formato de negociación de Normandía. Ucrania simplemente no está interesada en implementar los acuerdos de Minsk, no está interesada en recuperar los territorios y, especialmente, la población.
  1. Motivos políticos: el retorno de Donbass implica el retorno de una población desleal al actual curso nacionalista en el poder y que nunca votarían obedientemente contra Rusia ni aceptarían la actitud radical contra “el país agresor”.
  2. Motivos económicos: el retorno de Donbass implica la necesidad de reconstruir las infraestructuras destruidas por las fuerzas armadas de Ucrania, tanto infraestructura civil como la industria. Ucrania se ha convertido en un rehén financiero de Occidente y no tiene el dinero necesario para hacerlo.
  3. Motivos legales: el retorno de Donbass implica revocar [en Donbass] una serie de actos legislativos que prohíben o restringen el uso de la lengua rusa en el territorio de Ucrania.
  4. Motivos ideológicos: el retorno de Donbass implica una población que rechaza la rusofobia, que se ha convertido en la ideología oficial del Gobierno post-Maidan desde Petro Poroshenko y que ha continuado con Zelensky.
  5. Obligaciones internacionales: ciertos círculos occidentales han influido e influyen sobre Ucrania, que ya ha perdido parte de su independencia para crear un Estado antirruso, es decir, una fuente constante de conflicto con Rusia en el espacio postsoviético. De hecho, Occidente ha puesto a una parte de la población (residentes de Ucrania) contra otra parte del mismo pueblo (Rusia).
Por estos y otros motivos, Kiev no va a implementar los acuerdos de Minsk. En estas circunstancias, la única posibilidad para Donbass como territorio en desarrollo es formar parte de la Federación Rusa de una manera o de otra. No hay más oportunidad para el desarrollo de la RPD y la RPL.

Hay muchos puntos oscuros en la historia de la formación de las estructuras estatales de las dos Repúblicas, algunas de las cuales he mencionado por encima. Pero nada de eso puede ocultar lo más importante: la elección histórica de Donbass. Eso es algo que queda en la memoria y en los libros de historia. El significado de estos actos será más evidente con la distancia, cuando pase el tiempo y todo lo demás sea insignificante.
 

Harman

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“Esto es diferente”




“Esto es diferente”


11/01/2021

Artículo Original: Denis Grigoriuk


Las protestas en la capital estadounidense han alterado el espacio informativo. Incluso aunque los disturbios de los seguidores de Trump no hayan conseguido ningún resultado, lo ocurrido ha vuelto a dejar claro que hay manifestantes correctos e incorrectos. No es correcto hablar de doble vara de medir, ya que es un tema demasiado manido y que solo vale para quienes siguen las tesis de “esto es diferente”, para quienes todo está claro.

Los disturbios entre quienes no están de acuerdo con los resultados de las elecciones presidenciales no han supuesto una victoria de los revolucionarios. Pero es mucho más interesante observar la reacción de un país que ha experimentado dos episodios de cambio de gobierno por medio de disturbios masivos. Por supuesto, nadie esperaba que los políticos ucranianos hicieran declaraciones sensacionales y la previsible postura de Kiev vuelve a dejar claro quién está en el círculo de poder en Ucrania.

El presidente Volodymyr Zelensky fijó la postura oficial del Estado. Decidió hacerlo en Twitter, que, por cierto, bloqueó durante doce horas [y después definitivamente] la cuenta de Trump por publicar un mensaje diciendo que el asalto del Capitolio se debía a un fraude electoral de los Demócratas. En su mensaje, Zelensky condenó las acciones de los seguidores del presidente estadounidense. “Condenamos firmemente la violencia sin precedentes contra el Congreso de Estados Unidos. Nos sentimos inspirados por la fortaleza de la más antigua y mejor institución democrática del mundo, que pocas horas después de este horrible ataque, celebró una histórica sesión que reafirmó la voluntad del pueblo americano”.

Es evidente que las actuales autoridades ya se han subido al nuevo tren. El poder en el país gestor ha cambiado, lo que significa que hay que alabar a los demócratas, aunque hace no tanto Poroshenko apostara todo equivocadamente a Hillary Clinton, que perdió contra Trump. Zelensky, por su parte, ha sido más pragmático: esperó a los resultados finales y realizó declaraciones sin comprometerse, palabras que Joe Biden y su equipo aprobarían sin duda.

Pero es mucho más interesante observar la reacción de quienes participaron en el golpe de Estado de 2014 con ayuda de Estados Unidos y tomaron el poder en Kiev por la fuerza. Me refiero a aquellos a los que Zelensky prometió encarcelar por los crímenes cometidos durante su mandato y a los que no ha encerrado, dando una sensación de impunidad. Durante un tiempo, los representantes del régimen de Poroshenko mantuvieron un perfil bajo, ya que ellos mismos creyeron que el Gobierno podría pasar de las palabras vacías a los hechos, pero pronto quedó claro que eso no iba a ocurrir, lo que les dio confianza y abiertamente apelaron a la continuación de la guerra. Pero dejemos que sean ellos los que hablen.

Como ejemplo, de todos los odiados miembros del equipo de Poroshenko, he elegido a su padrino, Vitaly Lutsenko, que llegara a ser Fiscal General de Ucrania. Lutsenko comparó el asalto al Capitolio en Washington con las protestas en Donetsk, Lugansk y Crimea.

“¡No es verdad! Maidan nunca asaltó la Administración Presidencial ni el parlamento. Siempre defendimos el Parlamento como la única plataforma para tomar decisiones políticas legítimas [Maidan cesó con una moción de censura a Yanukovich sin tener los votos suficientes para hacerlo]. Por el contrario, fueron las fuerzas rusas en Crimea, Donetsk y Lugansk las que inmediatamente tomaron las instituciones de la administración estatal, el Departamento del Interior, el SBU… Si hacemos paralelismos, ayer en Washington hubo un intento de introducir anti-Maidan, con Goblin, Topaz, Motorola y personajes similares”, escribió el exoficial ucraniano.

El post de Lutsenko fue comentado por el diputado de “Servidor del Pueblo” Maxim Bujansky. En su canal de Telegram, con ironía, dejó claro que, por decirlo suavemente, Lutsenko estaba mintiendo cuando decía que Maidan no asaltó edificios administrativos. “He leído a Yury Lutsenko. Según lo entiendo, fue Olena Lukash (ministra de Justicia con Yanukovich) quien asaltó ella misma el Ministerio hace seis años. Porque él no recuerda nada así”, escribió el diputado. Es preciso aclarar que, pese a que Bujansky es diputado del partido del presidente, no es un diputado de primera fila. Su postura difiere habitualmente de la de Zelensky y sus partidarios, algo por lo que ha sido repetidamente criticado por sus compañeros de partido.

En su mensaje, Lutsenko también insultaba a los seguidores y simpatizantes de Trump, llamándoles un “electorado poco competente”. Esta reacción es completamente previsible. Los activistas de Maidan defenderán su revolución hasta el final y en ningún caso permitirán que nadie les haga a ellos lo que ellos hicieron. Es más, hay que recordar que fueron los Demócratas los que apoyaron a Lutsenko y compañía y no está bien no ponerse del lado de tus propios patrones.

La parte más interesante está al final del mensaje de Lutsenko, que se mostró de acuerdo con la mano dura contra los manifestantes en Washington, que ve como un excelente ejemplo de cómo lidiar con el descontento. La última frase de Lutsenko da a entender otro golpe de Estado. “Este es un buen ejemplo para todo el mundo democrático, que se enfrenta a una creciente presión de los populistas y totalitarios. Especialmente en Ucrania. Es el momento de que los demócratas, patriotas y personas de Estado acumulen piedras y construyan una potente sociedad. Para derrotar a Ze y Me [Zelensky y Medvedchuk]”, apeló el exfiscal general de Ucrania.

¿Abrirán el SBU y otras agencias de la ley procedimientos penales por ese tipo de apelaciones? No lo creo. Hace tiempo que esa es una pregunta retórica, el resultado natural de la política de Zelensky. En cualquier momento, los activistas de Maidan pueden poner en marcha una trama que ya han probado y Victoria Nuland o algún otro político similar puede apoyar otra toma ilegal del poder. Y ningún asesinato de policías será percibido como un acto de violencia o un crimen contra la soberanía de Ucrania sino que, a ojos del público progresista, será percibido como el espíritu democrático y libre del pueblo ucraniano, que quiere volver a dar un puesto a Lutsenko y compañía. La prensa democrática hablará de ello, para que todo el mundo comprenda finalmente que “esto es diferente”.
 
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