¿Cuántas muertes lleva el capitalismo?

Leon S. Kennedy

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Es el modelo social, político y económico mas genocida de la historia
 

LoQueNoCuentan

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dicen que el cristianismo ha matado a más, aunque la población de ahora es mucho mayor que la que había en la edad media o moderna.
 

Billy Ray

Será en Octubre
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El Islam ha matado a muchos mas, su expansión no fue pacifica, al contrario que la del cristianismo, por mucha propaganda masona que querais creer...
 

LoQueNoCuentan

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Número de víctimas causadas por las guerras entre las potencias imperialistas -o propiciadas por éstas- así como otros factores :

-Últimas represiones contra los indios de Estados Unidos que completan el genocidio empezado en el siglo XIX:
100.000

-Guerra anglo-boer por el control de Sudáfrica:
100.000

-Víctimas de las conquistas coloniales de finales siglo XIX (incluida la invasión japonesa de Corea, 1908):
500.000

-Guerra imperialista ruso-japonesa (1904-1905):
300.000

-Represión de la Revolución de 1905 en Rusia:
100.000

-Guerra imperialista italo-turca por la Tripolitania (1911):
50.000

-Guerras Balcánicas por el control colonial de la zona (1912-1913):
500.000

-Genocidio del pueblo armenio en Turquía:
1.000.000

-Primera Guerra Mundial imperialista (1914-1918):
8.500.000

-Guerra civil en la URRS, hambrunas y epidemias tras la intervención y el bloqueo imperialista:
6.000.000

-Represión contra el movimiento revolucionario en diferentes países europeos: Finlandia, Países Bálticos, Hungría, Alemania, Polonia, Rumania, Bulgaria (1918-1923):
200.000

-Guerra greco-turca (1920-1922):
100.000

-Víctimas del fascismo en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial (1924-1939):
150.000

-Guerra de los colonialistas franco-españoles contra los nacionalistas rifeños:
50.000

-Intervenciones militares de EEUU en América Central y del Sur y el Caribe por el control económico de la zona (1910-1940):
50.000

-Guerra del Chaco por el petróleo, auspiciada por EEUU, entre Bolivia y Paraguay (1931-1935):
150.000

-Víctimas del hambre y epidemias en la India, Indochina y China a causa del saqueo colonial (1900-1945):
8.000.000

-Represiones masivas y guerra civil desencadenadas por Chiang Kai-Shek en China (1927-1937):
1.000.000

-Guerra de agresión colonial japonesa en China (1931-1941):
1.000.000

-Guerra del fascismo colonial italiano en Etiopía:
200.000

-Guerra civil española (1936-1939) desencadenada por los fascistas con el apoyo de Alemania e Italia y facilitada por las potencias coloniales y su política de "no intervención":
500.000 (*)

-Segunda Guerra Mundial provocada por Alemania, Italia y Japón en su afán por conquistar nuevas tierras en pugna con otras potencias capitalistas occidentales (1939-1945):
50.000.000

-Guerra colonial francesa en Indochina (1946-1955):
1.200.000

-Guerra de agresión a Corea (1950-1953):
4.000.000

-Represión a cargo de los colonialistas durante la postguerra en Madagascar, Argelia, Marruecos, Túnez y África negra
500.000

-Guerra colonial de Argelia (1956-1962):
1.200.000

-Guerra de agresión a Vietnam (1956-1975):
3.000.000

-Masacres anticomunistas en Indonesia después de septiembre de 1965:
1.500.000

-Guerra y represión en Bangla Desh y Bengala:
3.000.000

-Cuatro guerras árabe-israelíes (1948, 1956, 1967 y 1973, más la guerra del Líbano):
300.000

-Represión contra los kurdos en Turquía, Iraq e Irán:
200.000

-Guerra de Biafra (1967-1970):
100.000

-Guerra Irán-Iraq, provocada por intereses económicos de las potencias imperialistas fundamentalmente EEUU:
600.000

-Guerra del Golfo provocada por EEUU al incitar a Iraq a invadir Kuwait (1991):
200.000

-Bloqueo posterior impuesto a Iraq:
500.000

-Intervenciones de los EEUU y grupos paramilitares en Chile, Brasil, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Panamá, Cuba, República Dominicana:
200.000

-Guerra de Timor Oriental, tras la descolonización portuguesa:
200.000

-Represión en Chile, Argentina, Brasil, Perú, Bolivia y Colombia apoyada por los servicios secretos estadounidenses:
150.000

-Conflictos étnicos en Asia Central, incluida la guerra de Chechenia de 1995:
200.000

-Guerra de Angola, propiciada por EEUU y apoyada por la racista Sudáfrica:
200.000

-Guerra de Mozambique, propiciada por EEUU:
200.000

-Masacres en Somalia, Liberia, Ruanda, Burundi, Sierra Leona, Congo (1990-1997) y en la Sudáfrica del apartheid. En lo concerniente a África se incluyen las víctimas de las hambrunas y del abandono sanitario en El Sahel, Etiopia y Somalia tras la desaparición de la Unión Soviética:
400.000

-Guerra civil en Afganistán tras la caída del último gobierno progresista laico:
700.000

-Guerras y masacres en la antigua Yugoslavia provocadas por la desintegración del país, promovido por Alemania y otras potencias capitalistas occidentales (1990-1995):
200.000

-Guerra del Pacífico conquistado por el ejército Chileno en una parte del territorio de Bolivia, número de muertos del ejército boliviano por el corrupto presidente Narciso Campero afiliado al ejército chileno y de la empresa privada minera Huanchaca:
23.000

-Número de muertos por hambruna al AÑO por las multinacionales, en el mundo (esta cifra viene en las Naciones Unidas las FAO en 2005, como mínimo el número de muertos al año, según los informes es de 2.000.000):
+6.000.000 al año en 2005 (la hambruna al año puede variar).

-Guerra civil rusa:
14.000.000

Genocidio herero y namaqua (1904-1907):
65.000 hereros (aproximadamente como el 50% o 70% del total de la población herero), y 10.000 namaquas (50% del total de la población namaqua) exterminados por los Alemanes.

Y la lista continúa... [Eche un vistazo los comentarios]

Entre 1990 y 1995 las guerras han provocado en el mundo cinco millones y medio de muertos, el 75 por ciento civiles. A este cuadro, hay que añadir la muerte por hambre de seis millones de niños sólo en 1997, más el goteo continuo de victimas, consecuencia de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, y de los bombardeos químicos, o con armamento de uranio empobrecido, utilizado por los EEUU.

Debemos tener en cuenta que el capitalismo se inicia en el siglo XVI y los datos aquí reflejados sólo se refieren al siglo XX. El número de guerras imperialistas anteriores, provocaron una enorme cantidad de victimas que se sumarían a las de este informe. Todo ello hace imposible calcular una cifra concreta, ya que el genocidio continúa, no sólo como consecuencia de nuevas guerras como las de Iraq y Afganistán, sino también a causa del hambre y de las enfermedades derivadas del saqueo de las riquezas del mundo pobre.

(*) Esta cifra no incluye los más de 200.000 prisioneros antifascistas liquidados tras la guerra civil entre 1939 y 1944.

---------- Post added 01-sep-2013 at 05:35 ----------

basta mencionar a los 35.000.000 muertos al año por las hambrunas en los paises pobres debido al expolio y el abandono de las potencias capitalistas para tapar la boca a cualquiera que ose mencionar al comunismo como ideal genocida... Y si eso no basta se pueden mencionar los más de 2 millones de niños muertos en las guerras que el capitalismo ha generado en los últimos 10 años para asegurarse sus negocios energéticos en países pobres a costa de mentiras. Se puede hablar del ínfimo porcentaje del mundo que vive medianamente bien gracias al capitalismo... O entrando en detalles así sin importancia, se puede comentar los 45.000 estadounidenses que mueren al año por hacer de los servicios sanitarios un negocio no disponible para cualquiera o la media de 18 suicidios diarios en ese mismo país entre veteranos de guerra por las pesadillas y depresiones fruto de las atrocidades cometidas en los conflictos imperialistas...

---------- Post added 01-sep-2013 at 05:36 ----------

Al capitalismo, la meretriz continuadora del esclavismo y feudalismo se le deben sumar unos 50 millones de habitantes de los pueblos aborìgenes pre-colombinos ultimados por los conquistadores europeos y por sus descendientes que crearon las actuales naciones americanas.

A ese nùmero se le deben sumar unos 20 millones de africanos que capturados y vendidos como esclavos para las colonias americanas que perecieron durante la travesìa (de àfrica aàmèrica) o en el momento de la captura.

Desconozco, de momento, las cifras de aborìgenes polinèsicos y australianos asesinados por los europeos capitalistas.

Solo con esas cifras queda claro el grado de barbarie y bestialidad de esas sabandijas.

El capitalismo es muerte

---------- Post added 01-sep-2013 at 05:37 ----------

113 211 000 Es la cantidad expresada arriba + 35 000 000 * (aproximado de 20 años)= 813 211 000 y honestamente creo que esto deberiamos multiplicarlos minimamente por 2 ó 3 para tener un dato aproximado.

---------- Post added 01-sep-2013 at 05:53 ----------

El verdadero asesinato en masa del capitalismo expuesto: 1600millones de muertos.

Imperialismo Norteamericano:

Huracán Katrina (construcción defectuosa y deliberada) – 1,836
Intervención de la OTAN en Libia/2011 – 15,000
Tamiles muertos por USA al apoyar al Gobierno de Sri Lanka - 30,000
Guerra Revolucionaria de USA - 35,700 (Pero si Rusia se deshace de un monarca déspota y tirano está mal, ¿no?)

Guerra Hispano-Estadounidense – 100,000
Hambruna Provocada por USA en Bangladesh/1974 – 100,000
Guatemala – 300,000
Bombardeo de USA en Yugoslavia – 300,000
Iraq (USA vende gas venenoso a Saddam) – 400,000
Iraq (Desert Storm) – 500,000
USA Bombardea el abastecimiento de Agua en Iraq/1991 – 500,000
Invasión de las Filipinas – 650,000
Guerra Civil USA – 700,000
Sanciones impuestas por USA a Iraq – 1,000,000
Afghanistan (Guerra al Terrorismo) – 1,200,000
Apoyo de USA al Dictador General Suharto – 1,200,000 (Dictador Anticomunista) 1,300,000

1898 Guerra USA vs Filipinas – 3,000,000
Intervención USA en el Congo – 5,000,000
Agresión de USA a América Latina – 6,000,000
Guerra del Vietnam* (incluyendo Camboya & Laos) – 10,000,000
Guerra Koreana* – 10,000,000
Genocidio Nativo Americano – 114,000,000
Comercio con Esclavos Africanos – 150,000,000
* Ambas guerras causadas por USA

Imperialismo Japonés:
Ocupación Japonesa de Timor Oriental – 70,000
Japón Bombardea China – 71,105
Masacre Japonesa en Indonesia – 100,000
Enfrentamiento militar japonés con China – 200,000
Democidios Japoneses – 5,964,000
Imperialismo Británico:
Segunda Guerra Boer – 75,000
Hambruna Irlandesa de la Patata – 1,500,000
Hambruna en Bengala/1943 – 10,000,000
Ocupación Británica de la India – 20,000,000
Hambruna causada por los Británicos en India – 30,000,000

Otras Naciones Capitalistas:
Masacre de la Comuna de Paris – 20,000
Indias Orientales Holandesas – 25,000
Muertes infantiles causadas por la hambruna en Somalia – 29,000
Madagascar Francés – 80,000
Purgas Anti-Comunistas en Indonesia/1965-1966 – 100,000,000
Insurrección Filipina – 220,000
Régimen de Franco – 300,000
Régimen de Benito Mussolini – 300,000
Shias Rebeldes Muertos por Saddam – 300,000
Masacre de Nanking – 300,000
Guerra Civil Española – 400,000
La Etiopía de Mussolini – 700,000
Palestinos Asesinados por Israel/1947-2002 – 826,626
Guerra Civil Nigeriana – 1,000,000
Somalia Capitalista sin Estado – 1,000,000
Guerra Irán-Iraq – 1,000,000
Genocidio de Rawandan – 1,000,000
Colonización Belga del Congo – 1,000,000
Rusia Feudal – 1,066,000
Primera Indochina/1946-1954 – 1,750,000
Jemeres Rojos (No Comunistas) – 2,035,000
Apartheid Sudafricano - 3,500,000
Régimen de Chiang Kai Shek (China) – 7,000,000
Congo/1886-1908 – 8,000,000
Holocausto Nazi – 12,000,000
Capitalismo en Rusia Post-Soviética - 15,000,000
I Guerra Mundial - 16,500,000
II Guerra Mundial - 60,000,000

Otros Desastres del Capitalismo:

Desastre de la Union Carbide Bophal – 15,000
Niños y Adultos de USA durante la Revolución Industrial – 100,000
Construcción de la vía del Ferrocarril Burma-Siam – 116,000
Hambruna 1932-33 (Kulaks) – 7,000,000
Gran Depresión (solo en América) – 12,000,000
Niños Muertos por Enfermedades Evitables desde 9/11 – 208,000,000
Niños Muertos por el Hambre 2001-2008 9/11 – 235,000,000
Niños Muertos por Hambre 2009 – 5,256,000
Niños Muertos por el Hambre 2010 – 6,000,000
Niños Muertos por el Hambre en la década de los 90 – 100,000,000
Políticas Capitalistas en India/1947 – 1990 – 120,000,000
Muertes Relacionadas con el Tabaco en el Mundo(1960 – 2011) – 306,000,000

¡¡¡MUERTE AL CAPITAL!!



- Primer Guerra Mundial 31 millones
- Segunda Guerra Mundial 71 millones
- Guerra de Vietnam 6 millones
- Guerra de Corea 4 millones
- 11 millones de niños mueren al año, por desnutrición. A razón de 30 000 por día, otras fuentes dan 80 000.
- 17 millones de personas mueren al año por no poder conseguir los medicamentos necesarios para curar sus afecciones.

---------- Post added 01-sep-2013 at 05:57 ----------

- Entre 1845 y 1849 mueren cerca de 2 millones y medio de irlandeses en la hambruna provocada por la política colonial británica.

-En 1871, tras la derrota de Luis Bonaparte frente a Bismarck, los trabajadores franceses toman el poder en París, instaurando el gobierno de la Comuna. La burguesía francesa y alemana se confabula para reprimir a la clase obrera. El liberal Thiers encabeza la represión. Resultado: cerca de 100.000 trabajadores asesinados, decenas de miles de detenidos y más de 7.000 deportados.

-Entre 1876 y 1902 se concatenan una serie de hambrunas, provocadas por el colonialismo británico a través de sus políticas liberales y malthusianas, en India, China, Brasil, Etiopía, Corea, Vietnam, las Filipinas y la isla de Nueva Calcedonia, que provocan cerca de 60 millones de muertos. A destacar la hambruna india de 1876-1879, cuyo responsable directo fue el virrey británico Lytton, que costó la vida a más de 10 millones de personas y la de 1896-1902, principalmente “gracias” a la políticas británicas y a la ideología colonialista y racista del virrey George Curzon, que causaron 19 millones de muertos. También una terrible hambruna asoló la India décadas más tarde, en 1943-1944, costando alrededor de 4 millones de muertos cuya responsabilidad recae sobre el Imperio británico. Esta hambruna sirvió de acicate para la lucha por la independencia en la India.

- En 1898 los EEUU se anexionan Filipinas, tras prometerles la soberanía y la independencia. Masacran a más de 600.000 filipinos.

-En 1902 los británicos invaden Sudáfrica, para arrebatársela a otros imperialistas, los holandeses. La guerra provoca más de 100.000 muertes. Los británicos utilizaron campos de concentración, que servirían de ejemplo a Hitler para sus campos de exterminio.

-Entre 1904 y 1907 los imperialistas alemanes exterminan en Namibia a 65.000 hereros (el 70% de la población) y 10.000 namaquas (50% del total de la población namaqua).

-En la Conferencia de Berlín de 1884-1885 las potencias coloniales ceden el Congo a Bélgica. Desde esa fecha hasta 1907 fueron asesinados cerca de 10 millones de congoleños por los intentos de Leopoldo II de controlar el mercado de la producción de caucho.

-En 1911, con la mayor parte de la industria y la banca en manos del capital extranjero (inglés y francés principalmente, murieron en Rusia por hambruna cerca de 10 millones de personas.

- En 1914 estalla Gran Guerra, en la que los ladrones imperialistas se reparten, a través de las armas, el mundo. Murieron aproximadamente 18 millones de personas, con cerca de 8 millones de desaparecidos. Debido a las condiciones higiénicas, el hacinamiento y el desplazamiento de tropas se expandió por todo el mundo la pandemia de la “Gripe española”, causante de más de 50 millones de muertes. La Sociedad de Naciones definió así la naturaleza y los responsables de la I GM, en 1921: «Las empresas de armamento han rebustecido la política de guerra persuadiendo a sus propios países a cultivar tal política y a elevar su armamento.
En el propio país y en el extranjero esas empresas trataron de sobornar a funcionarios del gobierno.
Los fabricantes de armas divulgaron falsas noticias acerca de los programas militares y navales de distintos países para elevar los gastos en armamento.
Mediante el control de la prensa propia y extranjera, tales empresas trataron de influir en la opinión pública.
Las empresas de armamento organizaron redes armamentistas internacionales que fomentaron la porfía armamentista sirviéndose de unas naciones como bazas contra las otras.
Se organizaron trusts internacionales que elevaron los precios del armamento».

-Tras la Revolución de Octubre, la burguesía y la nobleza rusa se lanzan a la guerra civil contra el Poder de los obreros y campesinos. 14 potencias imperialistas intervienen en favor de los “blancos”. Entre la guerra y la hambruna de los años 20 provocada por la especulación de los kulaks, el bloqueo económico y el “cordón sanitario” impuesto por los imperialistas, fallecen cerca de 22 millones de rusos.

-Y no sólo en la Rusia bolchevique, el “terror blanco” se desata por toda Europa. En Alemania el gobierno socialdemócrata de Noske masacra a los espartaquistas. De 1918 a 1923 la represión asesina a 200.000 personas en Finlandia, Países Bálticos, Hungría, Rumanía, Polonia, Bulgaria y la citada Alemania. De 1925 a 1935 el "terror blanco" impuesto por la burguesía monopolista para estabilizar su dominio y aplastar la revolución y las organizaciones obreras costaron a la humanidad: 5.187.000 de encarcelados; 3.820.000 heridos; 3.409.000 asesinados; 243.000 sentencias de muerte.

-Las intervenciones militares de EEUU en América Central, del Sur y en el Caribe entre 1910 y 1940 causan más de 50.000 muertes.

-En 1945, los bombardeos indiscriminados sobre población civil por parte de los imperialistas anglo-americanos causan más de 200.000 muertos en Dresde y cerca de 60.000 en Hamburgo.

-En 1945, mientras los japoneses negociaban su rendición con los soviéticos, los EEUU lanzan la primera bomba nuclear sobre Hiroshima. Sus científicos militares ordenan no avisar a la población civil, para comprobar los efectos de dicha arma. Las víctimas superan las 150.000. En Nagasaki, donde se arrojó la segunda bomba, cerca de 75.000. Además, los EEUU bombardearon indiscriminadamente a la población civil, creando una lista de “ciudades a destruir”. Más de 700.000 muertos.

-En 1946 la marina francesa bombardea la ciudad de Haifong, en Vietnam, asesinando a millares de civiles; empieza entonces una larga guerra de liberación en la que, sólo hasta 1955, los franceses habían matado a más 1.200.000 vietnamitas. Entre 1944 y 1945 habían muerto de hambre dos millones de vietnamitas; "por la política de hambre desarrollada por los franceses, quienes cogieron y almacenaron todo el arroz disponible hasta que se pudrió", en palabras de Ho Chi Minh

-Entre 1946 y 1960 los británicos instauran el Estado de excepción en Malasia, ante el avance de la guerrilla comunista. Cerca de 12.000 asesinados.

-Dos años más tarde, en Deir Yassin, trescientos palestinos eran asesinados por Israel después de obligarles a abandonar sus tierras.

-En ese mismo 1948 los imperialistas dividen Pakistán e India asesinando a 300.000 inocentes.

-Durante los procesos de independencia en Madagascar, Argelia, Marruecos, Túnez y África, esos mismos “demócratas” pasaron por las armas o a cuchillo a más de 500.000 civiles. En Kenia los británicos crean campos de concentración en los que se encerró a la comunidad kikuyu

-En 1950 se produce la invasión de Corea por el ejército de EE.UU., que además amenaza con lanzar bombas nucleares sobre China. 778.000 muertos bajas surcoreanas; por parte de Corea del Norte de 1.187.000 a 1.545.000 soldados, además de 2,5 millones de civiles muertos o heridos. También habría que sumar 54.000 estadounidenses y 500.000 chinos.

-En 1952 la policía francesa asesinaba en Marruecos a 52 independentistas y en el 53, en Kebia, sesenta y cinco palestinos fueron ultimados por los legionarios israelíes, por reclamar la devolución de sus tierras.

-En 1954 la CIA y los marines norteamericanos derrocan a Jacobo Arbenz, presidente popular de Guatemala, elegido democráticamente en las elecciones más limpias que jamás se han celebrado en ese país, hasta nuestros días. Los escuadrones de la muerte adiestrados por EEUU matan a más de 200.000 personas.

-En 1956 Estados Unidos invadía la República Dominicana, una vez más con sus marines; masacre de palestinos en Kaf Kassem; tropas británicas lanzan ataques con todo tipo de armamento matando a 10.000 independentistas kenianos; empieza la guerra por la independencia de Argelia: Francia asesina a 1.200.000 argelinos

-Desde 1962 a 1975, las tropas de EEUU matan a 3.500.000 de vietnamitas, utilizando bombas prohibidas por la Convención de Ginebra. Además, llevan a cabo el “Programa Phoenix”, encargado del asesinato de los sospechosos de ser comunistas, asesinando a más de 20.000 civiles.

-En 1961 la CIA y el Pentágono asesinan al revolucionario Patricio Lumumba. En 1964 derrocan al Gobierno Popular del Congo y al Gobierno de Janio Quadros, presidente de Brasil. En 1965 el gobierno de EEUU ayuda al dar un golpe de Estado en Indonesia, el del general Suharto, asesinando a 500.000 comunistas de aquella nación, aparte de anexionarse Timor Oriental asesinando a otros 500.000; y en esa misma fecha la CIA organiza y ejecuta el crimen de Malcom X en Harlem.

-1967: Estados Unidos e Inglaterra promueven la guerra de Biafra, Nigeria, que duraría tres años. Cerca de 3.000.000 de muertos.

-1968: La policía norteamericana asesina en Chicago al presidente de los Panteras Negras; bombardean los campos de refugiados en Líbano.

-1970: Treinta escolares palestinos son asesinados en los ataques aéreos a Bahr el Bakr; Septiembre Negro: mil palestinos son asesinados por las bombas israelíes.

-1972: En Derry, el Ejército británico mata a trece manifestantes. John Lennon compuso en honor de los asesinados la canción “Sunday, bloody Sunday”.

-1973: La CIA y el Pentágono derrocan al Gobierno de la Unidad Popular, en Chile, que preside Salvador Allende. Más de 3.000 muertos y desaparecidos.

-En ese mismo año asesinan a Amílcar Cabral, dirigente independentista guineano; la CIA promueve y financia la guerra y la represión en Bangla Desh: más de 3.000.000 de muertos.

-1975: Ochenta muertos en los bombardeos israelíes, con armas de EE UU, contra algunos campos de refugiados palestinos en Líbano

-1976: Otros diez campesinos palestinos mueren en las manifestaciones de los territorios palestinos ocupados

-1977: La CIA y el gobierno de EEUU financian y apoyan el golpe de Estado y la dictadura en Argentina: quince mil asesinados, treinta mil desaparecidos, casi dos millones exiliados, nueve mil encarcelados; y poco más tarde, de nuevo el gobierno de Estados Unidos, a través de su agencia de inteligencia y el Pentágono, auspicia un golpe militar de corte fascista en Corea del Sur.

-1980: Represión en la República Centroamericana de El Salvador: sesenta y cinco mil muertos y siete desaparecidos; represión en Turquía, sin contabilizar Kurdistán, con más de mil asesinatos, casi un millar desaparecido, 665.000 detenidos, 11.000 encarcelados; y por si fuera poco, EEUU apoya la guerra entre Irán e Irak, financiando a ambos bandos, que dura diez años: 600.000 muertos.

-1982: Invasión del Líbano, con el resultado de 20.000 muertos; masacre en Shabra y Chatila: 18.000 muertos y 35.000 heridos; miles de islamistas asesinados en Hama (Siria), durante una insurrección.

-1983: Los marines de EE UU invaden el Estado caribeño de Granada.

-1984: En Marruecos, la policía mata a cien manifestantes en la revuelta del pan. El rey Juan Carlos de Borbón no dice nada. El gobierno de Felipe González tampoco. La monarquía alhauita es “hermana” espiritual de la española.

-1986: 300 presos políticos son asesinados en la cárcel de Lurigancho, Perú, mientras 25.000 personas son asesinadas en calles y los desaparecidos superan los once mil.

-1987: Empieza la Intifada palestina, con más de 2.000 asesinados por Israel.

-1989: La aviación y los marines norteamericanos bombardean e invaden Panamá, secuestrando al presidente Noriega, que está en la cárcel; la cifra de muertos, varios miles, sigue siendo materia clasificada. .

-1990: El Ejército profesional de Israel asesina a veintidós palestinos en la explanada de las mezquitas.

1991: Guerra y bloqueo contra Irak, con un saldo de 3.000.000 de muertos; partición y guerra de Yugoslavia: 200.000 muertos.

-1992: Invasión de Somalia por marines norteamericanos, provocando millares de muertes, sin cuantificar.

1993: Invasión de Sudán; golpe de Estado de Yeltsin, diseñado en EEUU, contra la URSS. 10.000 asesinados.

-1994: Masacre en la mezquita de Hebrón donde son asesinados 52 palestinos; en Ruanda 1.000.000 de muertos; el Parlamento francés abre una investigación para saber la posible responsabilidad de su país. Un detalle muy democrático.

-1998: La OTAN bombardea Yugoslavia con armas radioactivas proporcionadas por Estados Unidos, que hoy permanece en la zona balcánica. Javier Solana sigue encantado.

-2002: Se desencadena la guerra total contra el Islam. Los medios hablan del Terrorismo Internacional. Se acusa, sin pruebas a Ben Laden. Se culpabiliza indirectamente a Sadam Hussein. Invasión de Irak: 200.000 asesinados. Ejecución de Sadam.

700.000.000 los muertos por hambrunas en el mundo SOLO desde la caída de la URSS

---------- Post added 01-sep-2013 at 06:23 ----------

35.000.000 de muertes al año por falta de comida (fuente ONU)
3.000.000 de muertes al año por enfermedades curables (fuente OMS)

El Gran Genocida - Taringa!

HUBO COMO MÍNIMO 260.704.032 DE MUERTES SOLO EN EL SIGLO XX, A CAUSA DEL SISTEMA CAPITALISTA Y EL IMPERIALISMO


- 1.442 millones viven por debajo de los niveles de pobreza, es decir, el 25% de la población total
- 1.000 millones son analfabetos, de los cuales 600 millones son mujeres
- 1.000 millones viven sin agua potable
- 800 millones sufren desnutrición crónica
- 500 millones de mujeres del mundo viven en pobreza extrema
- 200 millones de niños, menores de cinco años, están desnutridos

Martín Alhaja extraigo la siguiente sentencia:

«Según el último informe publicado en 2002 por la Organización Internacional del Trabajo, cada año en el mundo 270 millones de trabajadores son víctimas de accidentes de trabajo y 160 millones contraen enfermedades profesionales. El estudio revela que la cantidad de obreros muertos en su puesto de trabajo supera los dos millones por año. El capitalismo mata a 5.000 trabajadores al día, y estas cifras están por debajo de la realidad.»

Capitalismo asesino: 854 millones de personas muertos de hambre » Blog Ellas
 
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Madmaxista
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La principal causa de muerte es la vida...

Un examen mínimamente riguroso de la evolución y el desarrollo del capitalismo moderno basta para constatar el papel fundamental desempeñado en la consolidación de éste por las dos grandes corrientes político-ideológicas que habrían de presentarse como sus más encarnizados adversarios. Y es que, como bien muestran los hechos, cada confrontación con esos pretendidos adversarios se ha traducido invariablemente en un reforzamiento progresivo del Sistema en vigor. Algo lógico, por otra parte, si se tiene en cuenta que los fundamentos básicos del capitalismo burgués (materialismo, cientificismo, economicismo, etc) constituyeron también la fuente de inspiración de sus teóricos enemigos, el marxismo y el fascismo, que en realidad no serían sino variaciones circunstanciales de un mismo tema. De ahí que esas diversas corrientes, antagónicas en las formas y apariencias, pero complementarias en lo esencial, hayan contribuido a configurar un proceso único plenamente consolidado en la actualidad.

De lo que significó el fascismo, de las causas que lo motivaron, de quiénes lo promovieron y de las utilidades que en su momento rindió, ya se habló mucho. Lo que aún queda por desvelar son las motivaciones que empujan a quienes a toda costa pretenden resucitar su fantasma, cosa que se hará cumplidamente en el último capítulo. Pero de lo que ahora toca ocuparse es del bolchevismo marxista y del régimen soviético.

De entre las diversas contribuciones del marxismo a la configuración de la sociedad contemporánea caben destacarse dos. En el ámbito ideológico, su mayor aportación, su verdadero cometido no sería otro que actuar como amplificador de los postulados materialistas inherentes a la mentalidad burguesa, postulados sin cuyo extendido arraigo el modelo socio-económico vigente en la actualidad nunca se habría impuesto de la forma abrumadora que lo ha hecho. En modo alguno es casual que los grandes foros del mundo capitalista se manifiesten en el presente abiertamente "progresistas".

Pero todavía queda un segundo aspecto que merece resaltarse, y para ello bastará con comprobar los efectos inmediatos producidos por el sistema capitalista a raíz de su implantación. Al hacerlo podremos ver que el régimen de explotación que dicho sistema instauró, las condiciones de vida en las que sumió a sus víctimas, y el inexorable descrédito de las falacias que sirvieron de sustento a su modelo político e ideológico, habrían desembocado inevitablemente en el colapso sin la aparición "providencial" de la "alternativa" marxista, que, entre todas las opciones posibles era, sin duda, la más nefasta, aunque para el Sistema (y no por casualidad) resultara ser la mejor. A mayor abundamiento, la táctica que el discurso marxista empleó no fue otra que reeditar en una nueva versión, y adaptados a las nuevas circunstancias, los clichés humanistas y los reclamos democráticos esgrimidos tiempo atrás por las revoluciones burguesas para implantar su régimen político. Una táctica que con el marxismo volvió a funcionar de nuevo, provocando aún mayores expectativas entre las masas desheredadas y desencadenando un régimen de opresión todavía mayor tan pronto como fue llevada a la práctica. Aunque tributario de la dictadura jacobina, cuyos procedimientos le sirvieron de inspiración, fue en el terreno de la filosofía y de la técnica totalitarias donde el marxismo desarrolló algún grado de innovación, y no en los señuelos liberadores de la clase obrera o en las tesis igualitarias, conceptos, ambos, muy anteriores al credo marxista, y que en éste nunca pasaron de ser espúreos adornos, como se pondría de manifiesto reiteradamente, y sin ninguna excepción, en sus sucesivas manifestaciones prácticas. De hecho, bajo la férula del régimen marxista instaurado en la URSS, la mayor máquina de picar carne que recuerdan los siglos y el modelo prototípico de todos los siguientes, la explotación y la opresión de los parias alcanzarían cotas desconocidas hasta entonces.

Hecha esta breve introducción, lo oportuno ahora será abordar más detenidamente dos aspectos fundamentales del régimen marxista por excelencia, el de la Rusia soviética, al objeto de poner de manifiesto la auténtica realidad de unos hechos permanentemente falsificados por la maquinaria ideológica oficial.

Esos dos aspectos a los que se ha hecho mención se corresponden con sendas falacias ya consagradas en el ámbito occidental, una de ellas merced a la intensa tarea manipuladora desplegada al efecto por el bando progresista, y la otra gracias a la desarrollada por el Sistema en su totalidad. La primera de tales falacias es la que ha atribuido al estalinismo todos los males de la puesta en escena del programa marxista, cuando lo cierto es que el régimen estalinista no supuso en realidad sino su más fidedigna y genuina interpretación.; y ahí están como muestra reciente los escritos del ínclito Althusser, un purista de la causa. La segunda falsificación está aún más arraigada, y goza de un consenso mayor, pues no en vano se trata de un dogma oficial compartido, a izquierda y derecha, por todas las facciones del Sistema. Un dogma en virtud del cual el régimen bolchevique se ha venido presentando como la alternativa antagónica y como una amenaza mortal para el capitalismo occidental, lo que nunca pasó de ser una solemne patraña. Muy pronto lo comprobaremos al describir los apoyos financieros que, desde un principio, y durante largo tiempo, afluyeron desde el bloque capitalista al "ogro" soviético.

Por lo que se refiere al primer punto, esto es, a la falacia de la "desviación" estalinista, se trata de un argumento que comenzó a utilizarse con profusión una vez finalizado el gobierno de Stalin en la URSS, y precisamente por aquéllos que, hasta ese mismo momento, habían negado sistemáticamente los excesos criminales de esa supuesta desviación, aunque las pruebas concluyentes se acumularan desde hacía tiempo. No obstante, lo más endeble de semejante argumento es que en todas las ocasiones y latitudes en que el marxismo se implantó, lo hizo siguiendo los cauces de la "desviación" totalitaria, incluso después de que el autócrata georgiano hubiera muerto. Y es que esa pretendida anomalía no fue sino la pura normalidad desde los primeros momentos, algo implícito e inherente al propio modelo, como bien demuestran los hechos; sirvan como muestra elocuente los que se exponen a continuación.

En pleno fragor de la revolución bolchevique, con Lenin y Trotzki al mando de la misma, la ciudad de Petrogrado fue escenario de graves convulsiones sociales, que comenzaron en los círculos proletarios de esa localidad, extendiéndose muy pronto a los marineros de la flota del Báltico, vanguardia durante 1917 del levantamiento soviético. El 28 de febrero de 1921, la tripulación del acorazado Petropavlosk emitió una resolución en la que se formulaban las reivindicaciones de la tropa naval, resolución que sería aprobada al día siguiente en el curso de una asamblea de toda la guarnición de Cronstadt.

Los principales puntos del programa aprobado eran la reelección de los soviets, la libertad de palabra y de prensa para los obreros, la libertad de reunión, el derecho a fundar sindicatos, y el derecho de los campesinos a trabajar la tierra del modo que lo deseasen. Reivindicaciones, todas ellas, fieles al más puro ideario soviético. Así pues, los marineros de Cronstadt no se sublevaban contra la causa revolucionaria, sino contra el régimen totalitario del Partido Comunista. De hecho, uno de los párrafos de la resolución, cuyo elocuente título era "Por qué luchamos", rezaba así: "Al efectuar la Revolución de Octubre la clase obrera esperaba obtener su libertad. Pero el resultado ha sido un avasallamiento mayor de la persona humana.....Cada vez ha ido resultando más claro, y ello es hoy una evidencia, que el Partido Comunista ruso no es el defensor de los trabajadores que dice ser, que los intereses de éstos le son ajenos y que, una vez llegados al poder, no piensan más que en conservarlo".

Como se podrá apreciar, volvían a reproducirse los mismos hechos que ya tuvieran lugar durante la Revolución Francesa, y de nuevo se levantaban los parias para reclamar la "soberanía del pueblo" y los restantes señuelos en cuyo nombre habían sido movilizados contra el régimen anterior. No será ocioso decir que también el desenlace se reprodujo otra vez. El 2 de marzo, Lenin y Trotzki denunciaban el movimiento de Cronstadt y lo calificaban de "conspiración blanca", ordenando acto seguido la provisión de una fuerza de 50.000 hombres que, al mando de Tukhatcchevski, salió para aplastar la revuelta. En la noche del 17 al 18 de marzo, tras encarnizados combates, la expedición punitiva penetró en la ciudadela rebelde defendida por 5.000 marinos y aplastó la insurrección. De entre los supervivientes, una parte fueron fusilados, y el resto trasladados a los campos de concentración de Arkangelsk y Kholmogory. La revuelta de Cronstadt, había declarado Lenin durante el X Congreso del PCUS celebrado en marzo de 1921, "es más peligrosa para nosotros que Denikin, Yudenitch y Koltchak (jefes de la contrarrevolución) juntos".

La represión y el gulag fueron instituciones consustanciales al Estado bolchevique desde sus inicios. Así, en una fecha tan temprana como 1925, la cifra oficial de fusilados por el régimen marxista se elevaba a 1.722.747, de los cuales un setenta y cinco por ciento eran obreros, campesinos y soldados. No obstante, y debido precisamente a su carácter oficial, esa cifra no recogía las ejecuciones sumarias ni las muertes ocurridas en las prisiones, y mucho menos aún las masacres colectivas. Según otro recuento igualmente oficial elaborado por el propio régimen leninista, en 1922 había 825.000 personas internadas en los campos de concentración de Kholmo, Kem, Naryn, Mourmane, Tobolsk, Portaminsk y Solovski. Al final de la época estalinista, el balance total de víctimas, incluidas las ocasionadas por las hambrunas provocadas artificialmente, arrojaba una cifra que oscila, dependiendo de las estimaciones, entre los treinta y cinco y los cincuenta y cinco millones de muertos.

Todos estos hechos, que incluso todavía hoy se pudren en el silencio, fueron denunciados desde muy pronto por revolucionarios disidentes, si bien sus acusaciones alcanzaron muy escaso eco en el ámbito occidental, ideológicamente colonizado por la nutrida ralea de los pseudointelectuales acomodados de izquierdas, cuya labor se vería propiciada, cuando no auspiciada claramente, por un Sistema capitalista que empezaba ya a explotar la utilidad que, en todos los órdenes, habrían de reportarle los estereotipos "progresistas". La ocultación y la manipulación sistemáticas de lo que realmente significó aquel evento ha sido de tal calibre que, pese a todo lo ocurrido, el mero hecho de proclamarse de izquierdas sigue valiendo todavía hoy como certificado de altruismo para un sinnúmero de fantoches, además de constituir el mejor procedimiento para convertir en éxito la más absoluta mediocridad. Por contra, los individuos íntegros que se atrevieron a denunciar la mascarada criminal fueron metódicamente silenciados y escarnecidos por una jauría de desalmados y medradores que, a cambio de su bajeza, han venido recibiendo la correspondiente recompensa en forma de reconocimiento y de estatus social. Vayan, pues, estas líneas en homenaje y desagravio de André Gide (calumniado y vejado tras sus denuncias de la infamia bolchevique por sus antiguos colegas de La Liga de los "Derechos" del Hombre), de Victor Serge, Boris Suvarin, Panaït Istrati, Artur Koestler y, en fin, de tantos otros militantes de una causa falaz que repudiaron tan pronto como los acontecimientos pusieron de manifiesto que no era la suya.

Hubo que esperar al desmoronamiento del bloque marxista para que una pléyade de farsantes se dieran cuenta de evidencias clamorosas que hasta poco antes prefirieron ignorar. Farsantes que ahora abominan de sus pasados planteamientos para abrazar con entusiasmo el nuevo credo progresista-liberal, esa fórmula definitiva en la que ya se amalgaman felizmente la libertad de beneficio y los "valores" de izquierdas. Aunque es lo cierto que, tanto los conversos recientes, como los devocionarios perennes del sistema capitalista que hoy denuncian con afectación los excesos del marxismo, deberían en realidad guardarle reconocimiento público, ya que la labor de disolución en todos los órdenes llevada a cabo por el materialismo marxista no ha hecho más que allanarle el terreno al capitalismo multinacional. Fue necesaria, por tanto, la dictadura jacobina, como lo sería después el totalitarismo soviético, para que el sistema capitalista alcanzara el poderío de que disfruta en la actualidad.

Todo lo dicho en el párrafo anterior enlaza directamente con la segunda gran mistificación apuntada al comienzo de este capítulo. Una falacia sostenida, como ya se señalara, por todas las facciones política del Sistema, y en virtud de la cual se presentó al régimen bolchevique como una amenaza mortífera para el capitalismo occidental. De la envergadura de semejante patraña dan buena cuenta, entre otros hechos, las cuantiosos aportaciones realizadas por la Alta Finanza en pro del asentamiento y posterior desarrollo de su "temible" adversario, algunas de las cuales se citan a continuación.

El 2 de febrero de 1918, el rotativo Washington Post recogía una breve reseña en la que se consignaba la entrega de un millón de dólares a los dirigentes bolcheviques por parte de la banca Morgan.

Un año después, el Anuario Judío reproducía un informe fechado en Londres el 4 de abril de 1919, y firmado por su corresponsal E.R.Fields, en el que se aportaban nuevas y más completas informaciones al respecto. Dicho informe reseñaba las aportaciones a la causa bolchevique del financiero judío-norteamericano Jacob Schiff, patrón de la Banca Khun&Loeb, junto con las de sus asociados y correligionarios Felix Warburg, Otto Kahn, Jerónimo Hanauer, Max Breitung e Isaac Seligman.

Con todo, aquel documento no reflejaba al completo el alcance de la red financiera que colaboró en el sostenimiento económico del régimen leninista, ya que, junto a la Banca Khun&Loeb, que figuraba a la cabeza de la causa, operaron también varias entidades bancarias adscritas a la American International Corporation (Chase National Bank, de Rockefeller, National City Bank, J.P.Morgan, Equitable Building, Bankers Club, entre otras). así como diversas Corporaciones Comerciales (Guggenheim Exploration, General Electric, Sinclair Gulf, Stone and Webster, etc).

Los fondos económicos enviados a Lenin y Trotzki recorrían un largo circuito bancario hasta llegar a su destino final. Por lo regular, las aportaciones financieras eran canalizadas hasta territorio europeo por Jacob Schiff a través del establecimiento que la banca Warburg poseía en Hamburgo, y esta última, a su vez, las hacía llegar a las diversas cuentas abiertas por los intermediarios de Lenin en varias capitales europeas. Los principales centros de aprovisionamiento fueron Copenhague, donde actuaba como corresponsal recaudador un estrecho colaborador de Lenin llamado Israel Gelphand (más conocido como Parvus), y Estocolmo, ciudad en la que operaba otro fiel auxiliar de Lenin y Trotzki , de nombre Jacob Furstemberg, aunque conocido en la nomenklatura bolchevique como Hanecki. En la capital sueca, la entidad bancaria receptora de los fondos destinados al gobierno soviético era el Nye Bank, dirigido por el financiero judío-ruso Wladimir Olaf Aschberg, quien a la muerte de Jacob Schiff, acaecida en 1920, pasaría a desempeñar un papel similar al desarrollado por éste. En 1921 Aschberg fundó la Banca Comercial Rusa, establecimiento a través del cual se gestionaron entre las dos guerras mundiales buena parte de los empréstitos concedidos por la Alta Finanza internacional a la Rusia soviética.

A todo esto deben añadirse las declaraciones públicas de simpatía y los ofrecimientos de ayuda económica ( ayuda que se hizo efectiva de forma cuantiosa) manifestados desde muy pronto al régimen soviético por parte de los dos dirigentes más destacados del área capitalista, el premier británico Lloyd George y el presidente estadounidense Woodrow Wilson.

Otro personaje que desempeñó un relevante papel en este asunto fue el financiero judío-nortemanericano Bernard Baruch, quien ya durante el mandato presidencial de Woodrow Wilson le había "sugerido" a éste el sexto punto de la Declaración de Apoyo a la Rusia soviética. Aunque fue en los años de la Administración Roosevelt cuando el peso y la influencia de Baruch alcanzaron su apogeo. Considerado unánimemente como la eminencia gris de la Casa Blanca, así describía el American Hebrew del 1-diciembre-1933 la posición de este banquero en los círculos políticos: "Cuando el presidente de los Estados Unidos sale de vacaciones de verano, Bernard Baruch es oficialmente designado presidente suplente". Una vez concluida la 2ª Guerra Mundial, el ínclito Baruch ocupó la primera presidencia de la Comisión de Energía Atómica, si bien su labor más significativa habría de desarrollarse en el marco de las negociaciones tripartitas mantenidas por los vencedores de la Gran Guerra. Durante la Conferencia de Londres de 1945, reservada a los ministros de Exteriores de las potencias vencedoras, Bernard Baruch se trasladó a la capital británica dispuesto a intervenir, cosa que hizo en efecto. Preguntado por el periodista Victor Lasky sobre las razones de su presencia en dicha reunión, el financiero respondió:"He venido a amenazar a los muchachos grandes con el palo grande para asegurarme de que no estropeen la paz". Una "paz" que, entre otras cosas, incluía la entrega de media Europa al totalitarismo soviético.

Después de la 2ª Guerra Mundial, y hasta el momento mismo del colapso del régimen bolchevique, los contactos económicos y comerciales no dejaron de multiplicarse. Bien directamente, ya a través de organismos creados al efecto, fueron varios los trusts económicos del área capitalista que mantuvieron una relación fluida con la URSS, cuya economía llegó a depender en no pocos aspectos de los empréstitos y aprovisionamientos procedentes del bloque occidental. Durante todo ese tiempo el suministro de cereales (trigo en especial) y de todo tipo de equipamientos industriales, sistemas electrónicos, productos petroquímicos, abonos, etc., fue vital para la supervivencia económica de la Unión Soviética, al tiempo que proporcionó sustanciosos beneficios a sus proveedores occidentales.

Entre los personajes que se distinguieron en las labores de mediación y ayuda al bloque marxista destacan los nombres del magnate Edgard Bronfman, presidente del Congreso Judío Mundial, y de su correligionario Armand Hammer, otro poderoso financiero cuyos contactos con la URSS se desarrollaron a través de la American Trading Organization, un consorcio comercial controlado por él.

No menos digna de mención es la figura del multimillonario estadounidense Cyrus Eaton, que en estrecha colaboración con el clan Rockefeller puso en marcha una sociedad comercial dedicada específicamente a los países del Este. Dicho consorcio estaba formado por la International Basic Economy Corporation, dirigida por Nelson Rockefeller, y la Tower International Inc., encabezada por Cyrus Eaton junior. La asociación de ambas entidades era descrita el 16 de enero de 1967 por el New York Times (diario del Establishment) en estos términos:"El esfuerzo mancomunado de la International Basic Economy y la Tower International puede verse como una combinación de las habilidades inversoras y los recursos de los Rockefeller con el privilegio de que goza la Tower dentro del oficialismo comunista, como resultado de los contactos que a lo largo de los últimos quince años ha venido cultivando Cyrus Eaton senior, recibido siempre como un VIP en los países comunistas". Por otro lado, Cyrus Eaton fue el promotor y organizador de la Conferencia de Pugwash, con la que se iniciaron los contactos periódicos entre las altas esferas científicas de ambos bloques.

Otros organismos que destacaron en esas mismas labores fueron el US-URSS Trade and Economic Council (USTECO), y el American Committee on East-West Accord (ACEWA), esta última una entidad adscrita a los círculos de la Comisión Trilateral y creada por iniciativa de varios miembros del poderoso Council on Foregn Relations (CFR) o Consejo de Relaciones Exteriores, cuya importancia se irá viendo a lo largo de las páginas sucesivas.

Por lo que se refiere al ámbito europeo, merece destacarse el papel desempeñado en ese mismo sentido por la firma multinacional Royal-Dutch, dependiente del grupo judio-británico Lazard, así como el de los dos principales empresarios de Italia, Giovanni Agnelli, patrón de la Fiat y figura destacada de la Comisión Trilateral, y Carlo de Benedetti, miembro prominente de la comunidad israelita de aquel país.

A mayor abundamiento, las cumbres periódicas convocadas por la Comisión Trilateral (una especie de cónclave de grandes Multinacionales) contaron desde el principio con la presencia de un delegado soviético. A esto podría añadirse, entre otras "anécdotas", la consideración de nación más favorecida otorgada por la Administración norteamericana desde comienzos de los años 70 a la Unión Soviética.

Cabría significar por último el hecho de que los inicios de la celebrada perestroika se vieron precedidos por una reunión de alto nivel mantenida en Moscú entre una delegación del Comité Ejecutivo de la Comisión Trilateral, con David Rockefeller a la cabeza, y los principales dirigentes soviéticos, con Gorbachov, Yacovlev, Dobrinin, Arbatov y Primakov entre ellos. Por supuesto que se trató de una simple coincidencia.

El breve recorrido efectuado a lo largo de este capítulo bastará para constatar la puntualidad con la que se ha desarrollado la célebre dialéctica hegeliana, y cómo de la antítesis de los falsos opuestos (capitalismo y marxismo) ha resultado finalmente el capitalismo multinacional y progresista, que es la síntesis deseada y la fórmula más idónea para impulsar la expansión del modelo socio-económico materialista y consumista vigente en la actualidad. Justamente el modelo que mejor garantiza el dominio absoluto de la oligarquía plutocrática.
 

LoQueNoCuentan

Madmaxista
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Los 3 sistemas son asesinos. Pero que "casual" que se nombre tan a la ligera los muertos nazis o soviéticos y no a los del bando que nos gobierna.

También podría ver cuántos ha matado el islam o el cristianismo.

si se tiene en cuenta que los fundamentos básicos del capitalismo burgués (materialismo, cientificismo, economicismo, etc) constituyeron también la fuente de inspiración de sus teóricos enemigos, el marxismo y el fascismo, que en realidad no serían sino variaciones circunstanciales de un mismo tema
Yo lo llamo EL SISTEMA TOTALITARIO MERCANTIL INDUSTRIAL.
 
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los 3 sistemas son asesinos. Pero que "casual" que se nombre tan a la ligera los muertos nazis o soviéticos y no a los del bando que nos gobierno.

También podría ver cuántos ha matado el islam o el cristianismo.

Yo lo llamo el sistema totalitario mercantil industrial.
El comunismo es el sistema represivo contra los derechos dela gente que mas asesinios en nombrte del mismo comunismo ha cometido - sin lugar a dudas .


-
Pues se mataba directamente con excusas basada en la ideologia comunista. Un genocidio del estado de millones y millones---> el comunismo.

En cambio el liberalismo es el Mismisimo liberalismo que hizo la revolucion (los burgheses de la revolucion francesa)

y otra cosa la guerra civil española està claro que la hicieron los comunistas pues los asesinos comunistas mataban a muhachos seminaristas como los partigiani italianos mataban a civiles como si nada como ocurre en Siria lo mas asesino que hay es el comunismo como ocurriò en la revolucion francesa donde mataron a la mitad de la poblacion francesa por ideas comunistas jacobinas.

Està laro tambien que wall street està gobernada por liberal comunistas y no desde ahora sino desde que iniciò wall street




---------- Post added 01-sep-2013 at 19:20 ----------

Los mayores asesinos de la historia son los gnosticos detras de todas las masacres mencionadas estan ellos es decir los budistas liberales comunistas


Un examen mínimamente riguroso de la evolución y el desarrollo del capitalismo moderno basta para constatar el papel fundamental desempeñado en la consolidación de éste por las dos grandes corrientes político-ideológicas que habrían de presentarse como sus más encarnizados adversarios. Y es que, como bien muestran los hechos, cada confrontación con esos pretendidos adversarios se ha traducido invariablemente en un reforzamiento progresivo del Sistema en vigor. Algo lógico, por otra parte, si se tiene en cuenta que los fundamentos básicos del capitalismo burgués (materialismo, cientificismo, economicismo, etc) constituyeron también la fuente de inspiración de sus teóricos enemigos, el marxismo y el fascismo, que en realidad no serían sino variaciones circunstanciales de un mismo tema. De ahí que esas diversas corrientes, antagónicas en las formas y apariencias, pero complementarias en lo esencial, hayan contribuido a configurar un proceso único plenamente consolidado en la actualidad.



De lo que significó el fascismo, de las causas que lo motivaron, de quiénes lo promovieron y de las utilidades que en su momento rindió, ya se habló mucho. Lo que aún queda por desvelar son las motivaciones que empujan a quienes a toda costa pretenden resucitar su fantasma, cosa que se hará cumplidamente en el último capítulo. Pero de lo que ahora toca ocuparse es del bolchevismo marxista y del régimen soviético.

De entre las diversas contribuciones del marxismo a la configuración de la sociedad contemporánea caben destacarse dos. En el ámbito ideológico, su mayor aportación, su verdadero cometido no sería otro que actuar como amplificador de los postulados materialistas inherentes a la mentalidad burguesa, postulados sin cuyo extendido arraigo el modelo socio-económico vigente en la actualidad nunca se habría impuesto de la forma abrumadora que lo ha hecho. En modo alguno es casual que los grandes foros del mundo capitalista se manifiesten en el presente abiertamente "progresistas".

Pero todavía queda un segundo aspecto que merece resaltarse, y para ello bastará con comprobar los efectos inmediatos producidos por el sistema capitalista a raíz de su implantación. Al hacerlo podremos ver que el régimen de explotación que dicho sistema instauró, las condiciones de vida en las que sumió a sus víctimas, y el inexorable descrédito de las falacias que sirvieron de sustento a su modelo político e ideológico, habrían desembocado inevitablemente en el colapso sin la aparición "providencial" de la "alternativa" marxista, que, entre todas las opciones posibles era, sin duda, la más nefasta, aunque para el Sistema (y no por casualidad) resultara ser la mejor. A mayor abundamiento, la táctica que el discurso marxista empleó no fue otra que reeditar en una nueva versión, y adaptados a las nuevas circunstancias, los clichés humanistas y los reclamos democráticos esgrimidos tiempo atrás por las revoluciones burguesas para implantar su régimen político. Una táctica que con el marxismo volvió a funcionar de nuevo, provocando aún mayores expectativas entre las masas desheredadas y desencadenando un régimen de opresión todavía mayor tan pronto como fue llevada a la práctica. Aunque tributario de la dictadura jacobina, cuyos procedimientos le sirvieron de inspiración, fue en el terreno de la filosofía y de la técnica totalitarias donde el marxismo desarrolló algún grado de innovación, y no en los señuelos liberadores de la clase obrera o en las tesis igualitarias, conceptos, ambos, muy anteriores al credo marxista, y que en éste nunca pasaron de ser espúreos adornos, como se pondría de manifiesto reiteradamente, y sin ninguna excepción, en sus sucesivas manifestaciones prácticas. De hecho, bajo la férula del régimen marxista instaurado en la URSS, la mayor máquina de picar carne que recuerdan los siglos y el modelo prototípico de todos los siguientes, la explotación y la opresión de los parias alcanzarían cotas desconocidas hasta entonces.

Hecha esta breve introducción, lo oportuno ahora será abordar más detenidamente dos aspectos fundamentales del régimen marxista por excelencia, el de la Rusia soviética, al objeto de poner de manifiesto la auténtica realidad de unos hechos permanentemente falsificados por la maquinaria ideológica oficial.

Esos dos aspectos a los que se ha hecho mención se corresponden con sendas falacias ya consagradas en el ámbito occidental, una de ellas merced a la intensa tarea manipuladora desplegada al efecto por el bando progresista, y la otra gracias a la desarrollada por el Sistema en su totalidad. La primera de tales falacias es la que ha atribuido al estalinismo todos los males de la puesta en escena del programa marxista, cuando lo cierto es que el régimen estalinista no supuso en realidad sino su más fidedigna y genuina interpretación.; y ahí están como muestra reciente los escritos del ínclito Althusser, un purista de la causa. La segunda falsificación está aún más arraigada, y goza de un consenso mayor, pues no en vano se trata de un dogma oficial compartido, a izquierda y derecha, por todas las facciones del Sistema. Un dogma en virtud del cual el régimen bolchevique se ha venido presentando como la alternativa antagónica y como una amenaza mortal para el capitalismo occidental, lo que nunca pasó de ser una solemne patraña. Muy pronto lo comprobaremos al describir los apoyos financieros que, desde un principio, y durante largo tiempo, afluyeron desde el bloque capitalista al "ogro" soviético.

Por lo que se refiere al primer punto, esto es, a la falacia de la "desviación" estalinista, se trata de un argumento que comenzó a utilizarse con profusión una vez finalizado el gobierno de Stalin en la URSS, y precisamente por aquéllos que, hasta ese mismo momento, habían negado sistemáticamente los excesos criminales de esa supuesta desviación, aunque las pruebas concluyentes se acumularan desde hacía tiempo. No obstante, lo más endeble de semejante argumento es que en todas las ocasiones y latitudes en que el marxismo se implantó, lo hizo siguiendo los cauces de la "desviación" totalitaria, incluso después de que el autócrata georgiano hubiera muerto. Y es que esa pretendida anomalía no fue sino la pura normalidad desde los primeros momentos, algo implícito e inherente al propio modelo, como bien demuestran los hechos; sirvan como muestra elocuente los que se exponen a continuación.

En pleno fragor de la revolución bolchevique, con Lenin y Trotzki al mando de la misma, la ciudad de Petrogrado fue escenario de graves convulsiones sociales, que comenzaron en los círculos proletarios de esa localidad, extendiéndose muy pronto a los marineros de la flota del Báltico, vanguardia durante 1917 del levantamiento soviético. El 28 de febrero de 1921, la tripulación del acorazado Petropavlosk emitió una resolución en la que se formulaban las reivindicaciones de la tropa naval, resolución que sería aprobada al día siguiente en el curso de una asamblea de toda la guarnición de Cronstadt.

Los principales puntos del programa aprobado eran la reelección de los soviets, la libertad de palabra y de prensa para los obreros, la libertad de reunión, el derecho a fundar sindicatos, y el derecho de los campesinos a trabajar la tierra del modo que lo deseasen. Reivindicaciones, todas ellas, fieles al más puro ideario soviético. Así pues, los marineros de Cronstadt no se sublevaban contra la causa revolucionaria, sino contra el régimen totalitario del Partido Comunista. De hecho, uno de los párrafos de la resolución, cuyo elocuente título era "Por qué luchamos", rezaba así: "Al efectuar la Revolución de Octubre la clase obrera esperaba obtener su libertad. Pero el resultado ha sido un avasallamiento mayor de la persona humana.....Cada vez ha ido resultando más claro, y ello es hoy una evidencia, que el Partido Comunista ruso no es el defensor de los trabajadores que dice ser, que los intereses de éstos le son ajenos y que, una vez llegados al poder, no piensan más que en conservarlo".

Como se podrá apreciar, volvían a reproducirse los mismos hechos que ya tuvieran lugar durante la Revolución Francesa, y de nuevo se levantaban los parias para reclamar la "soberanía del pueblo" y los restantes señuelos en cuyo nombre habían sido movilizados contra el régimen anterior. No será ocioso decir que también el desenlace se reprodujo otra vez. El 2 de marzo, Lenin y Trotzki denunciaban el movimiento de Cronstadt y lo calificaban de "conspiración blanca", ordenando acto seguido la provisión de una fuerza de 50.000 hombres que, al mando de Tukhatcchevski, salió para aplastar la revuelta. En la noche del 17 al 18 de marzo, tras encarnizados combates, la expedición punitiva penetró en la ciudadela rebelde defendida por 5.000 marinos y aplastó la insurrección. De entre los supervivientes, una parte fueron fusilados, y el resto trasladados a los campos de concentración de Arkangelsk y Kholmogory. La revuelta de Cronstadt, había declarado Lenin durante el X Congreso del PCUS celebrado en marzo de 1921, "es más peligrosa para nosotros que Denikin, Yudenitch y Koltchak (jefes de la contrarrevolución) juntos".

La represión y el gulag fueron instituciones consustanciales al Estado bolchevique desde sus inicios. Así, en una fecha tan temprana como 1925, la cifra oficial de fusilados por el régimen marxista se elevaba a 1.722.747, de los cuales un setenta y cinco por ciento eran obreros, campesinos y soldados. No obstante, y debido precisamente a su carácter oficial, esa cifra no recogía las ejecuciones sumarias ni las muertes ocurridas en las prisiones, y mucho menos aún las masacres colectivas. Según otro recuento igualmente oficial elaborado por el propio régimen leninista, en 1922 había 825.000 personas internadas en los campos de concentración de Kholmo, Kem, Naryn, Mourmane, Tobolsk, Portaminsk y Solovski. Al final de la época estalinista, el balance total de víctimas, incluidas las ocasionadas por las hambrunas provocadas artificialmente, arrojaba una cifra que oscila, dependiendo de las estimaciones, entre los treinta y cinco y los cincuenta y cinco millones de muertos.

Todos estos hechos, que incluso todavía hoy se pudren en el silencio, fueron denunciados desde muy pronto por revolucionarios disidentes, si bien sus acusaciones alcanzaron muy escaso eco en el ámbito occidental, ideológicamente colonizado por la nutrida ralea de los pseudointelectuales acomodados de izquierdas, cuya labor se vería propiciada, cuando no auspiciada claramente, por un Sistema capitalista que empezaba ya a explotar la utilidad que, en todos los órdenes, habrían de reportarle los estereotipos "progresistas". La ocultación y la manipulación sistemáticas de lo que realmente significó aquel evento ha sido de tal calibre que, pese a todo lo ocurrido, el mero hecho de proclamarse de izquierdas sigue valiendo todavía hoy como certificado de altruismo para un sinnúmero de fantoches, además de constituir el mejor procedimiento para convertir en éxito la más absoluta mediocridad. Por contra, los individuos íntegros que se atrevieron a denunciar la mascarada criminal fueron metódicamente silenciados y escarnecidos por una jauría de desalmados y medradores que, a cambio de su bajeza, han venido recibiendo la correspondiente recompensa en forma de reconocimiento y de estatus social. Vayan, pues, estas líneas en homenaje y desagravio de André Gide (calumniado y vejado tras sus denuncias de la infamia bolchevique por sus antiguos colegas de La Liga de los "Derechos" del Hombre), de Victor Serge, Boris Suvarin, Panaït Istrati, Artur Koestler y, en fin, de tantos otros militantes de una causa falaz que repudiaron tan pronto como los acontecimientos pusieron de manifiesto que no era la suya.

Hubo que esperar al desmoronamiento del bloque marxista para que una pléyade de farsantes se dieran cuenta de evidencias clamorosas que hasta poco antes prefirieron ignorar. Farsantes que ahora abominan de sus pasados planteamientos para abrazar con entusiasmo el nuevo credo progresista-liberal, esa fórmula definitiva en la que ya se amalgaman felizmente la libertad de beneficio y los "valores" de izquierdas. Aunque es lo cierto que, tanto los conversos recientes, como los devocionarios perennes del sistema capitalista que hoy denuncian con afectación los excesos del marxismo, deberían en realidad guardarle reconocimiento público, ya que la labor de disolución en todos los órdenes llevada a cabo por el materialismo marxista no ha hecho más que allanarle el terreno al capitalismo multinacional. Fue necesaria, por tanto, la dictadura jacobina, como lo sería después el totalitarismo soviético, para que el sistema capitalista alcanzara el poderío de que disfruta en la actualidad.

Todo lo dicho en el párrafo anterior enlaza directamente con la segunda gran mistificación apuntada al comienzo de este capítulo. Una falacia sostenida, como ya se señalara, por todas las facciones política del Sistema, y en virtud de la cual se presentó al régimen bolchevique como una amenaza mortífera para el capitalismo occidental. De la envergadura de semejante patraña dan buena cuenta, entre otros hechos, las cuantiosos aportaciones realizadas por la Alta Finanza en pro del asentamiento y posterior desarrollo de su "temible" adversario, algunas de las cuales se citan a continuación.

El 2 de febrero de 1918, el rotativo Washington Post recogía una breve reseña en la que se consignaba la entrega de un millón de dólares a los dirigentes bolcheviques por parte de la banca Morgan.

Un año después, el Anuario Judío reproducía un informe fechado en Londres el 4 de abril de 1919, y firmado por su corresponsal E.R.Fields, en el que se aportaban nuevas y más completas informaciones al respecto. Dicho informe reseñaba las aportaciones a la causa bolchevique del financiero judío-norteamericano Jacob Schiff, patrón de la Banca Khun&Loeb, junto con las de sus asociados y correligionarios Felix Warburg, Otto Kahn, Jerónimo Hanauer, Max Breitung e Isaac Seligman.

Con todo, aquel documento no reflejaba al completo el alcance de la red financiera que colaboró en el sostenimiento económico del régimen leninista, ya que, junto a la Banca Khun&Loeb, que figuraba a la cabeza de la causa, operaron también varias entidades bancarias adscritas a la American International Corporation (Chase National Bank, de Rockefeller, National City Bank, J.P.Morgan, Equitable Building, Bankers Club, entre otras). así como diversas Corporaciones Comerciales (Guggenheim Exploration, General Electric, Sinclair Gulf, Stone and Webster, etc).

Los fondos económicos enviados a Lenin y Trotzki recorrían un largo circuito bancario hasta llegar a su destino final. Por lo regular, las aportaciones financieras eran canalizadas hasta territorio europeo por Jacob Schiff a través del establecimiento que la banca Warburg poseía en Hamburgo, y esta última, a su vez, las hacía llegar a las diversas cuentas abiertas por los intermediarios de Lenin en varias capitales europeas. Los principales centros de aprovisionamiento fueron Copenhague, donde actuaba como corresponsal recaudador un estrecho colaborador de Lenin llamado Israel Gelphand (más conocido como Parvus), y Estocolmo, ciudad en la que operaba otro fiel auxiliar de Lenin y Trotzki , de nombre Jacob Furstemberg, aunque conocido en la nomenklatura bolchevique como Hanecki. En la capital sueca, la entidad bancaria receptora de los fondos destinados al gobierno soviético era el Nye Bank, dirigido por el financiero judío-ruso Wladimir Olaf Aschberg, quien a la muerte de Jacob Schiff, acaecida en 1920, pasaría a desempeñar un papel similar al desarrollado por éste. En 1921 Aschberg fundó la Banca Comercial Rusa, establecimiento a través del cual se gestionaron entre las dos guerras mundiales buena parte de los empréstitos concedidos por la Alta Finanza internacional a la Rusia soviética.

A todo esto deben añadirse las declaraciones públicas de simpatía y los ofrecimientos de ayuda económica ( ayuda que se hizo efectiva de forma cuantiosa) manifestados desde muy pronto al régimen soviético por parte de los dos dirigentes más destacados del área capitalista, el premier británico Lloyd George y el presidente estadounidense Woodrow Wilson.

Otro personaje que desempeñó un relevante papel en este asunto fue el financiero judío-nortemanericano Bernard Baruch, quien ya durante el mandato presidencial de Woodrow Wilson le había "sugerido" a éste el sexto punto de la Declaración de Apoyo a la Rusia soviética. Aunque fue en los años de la Administración Roosevelt cuando el peso y la influencia de Baruch alcanzaron su apogeo. Considerado unánimemente como la eminencia gris de la Casa Blanca, así describía el American Hebrew del 1-diciembre-1933 la posición de este banquero en los círculos políticos: "Cuando el presidente de los Estados Unidos sale de vacaciones de verano, Bernard Baruch es oficialmente designado presidente suplente". Una vez concluida la 2ª Guerra Mundial, el ínclito Baruch ocupó la primera presidencia de la Comisión de Energía Atómica, si bien su labor más significativa habría de desarrollarse en el marco de las negociaciones tripartitas mantenidas por los vencedores de la Gran Guerra. Durante la Conferencia de Londres de 1945, reservada a los ministros de Exteriores de las potencias vencedoras, Bernard Baruch se trasladó a la capital británica dispuesto a intervenir, cosa que hizo en efecto. Preguntado por el periodista Victor Lasky sobre las razones de su presencia en dicha reunión, el financiero respondió:"He venido a amenazar a los muchachos grandes con el palo grande para asegurarme de que no estropeen la paz". Una "paz" que, entre otras cosas, incluía la entrega de media Europa al totalitarismo soviético.

Después de la 2ª Guerra Mundial, y hasta el momento mismo del colapso del régimen bolchevique, los contactos económicos y comerciales no dejaron de multiplicarse. Bien directamente, ya a través de organismos creados al efecto, fueron varios los trusts económicos del área capitalista que mantuvieron una relación fluida con la URSS, cuya economía llegó a depender en no pocos aspectos de los empréstitos y aprovisionamientos procedentes del bloque occidental. Durante todo ese tiempo el suministro de cereales (trigo en especial) y de todo tipo de equipamientos industriales, sistemas electrónicos, productos petroquímicos, abonos, etc., fue vital para la supervivencia económica de la Unión Soviética, al tiempo que proporcionó sustanciosos beneficios a sus proveedores occidentales.

Entre los personajes que se distinguieron en las labores de mediación y ayuda al bloque marxista destacan los nombres del magnate Edgard Bronfman, presidente del Congreso Judío Mundial, y de su correligionario Armand Hammer, otro poderoso financiero cuyos contactos con la URSS se desarrollaron a través de la American Trading Organization, un consorcio comercial controlado por él.

No menos digna de mención es la figura del multimillonario estadounidense Cyrus Eaton, que en estrecha colaboración con el clan Rockefeller puso en marcha una sociedad comercial dedicada específicamente a los países del Este. Dicho consorcio estaba formado por la International Basic Economy Corporation, dirigida por Nelson Rockefeller, y la Tower International Inc., encabezada por Cyrus Eaton junior. La asociación de ambas entidades era descrita el 16 de enero de 1967 por el New York Times (diario del Establishment) en estos términos:"El esfuerzo mancomunado de la International Basic Economy y la Tower International puede verse como una combinación de las habilidades inversoras y los recursos de los Rockefeller con el privilegio de que goza la Tower dentro del oficialismo comunista, como resultado de los contactos que a lo largo de los últimos quince años ha venido cultivando Cyrus Eaton senior, recibido siempre como un VIP en los países comunistas". Por otro lado, Cyrus Eaton fue el promotor y organizador de la Conferencia de Pugwash, con la que se iniciaron los contactos periódicos entre las altas esferas científicas de ambos bloques.

Otros organismos que destacaron en esas mismas labores fueron el US-URSS Trade and Economic Council (USTECO), y el American Committee on East-West Accord (ACEWA), esta última una entidad adscrita a los círculos de la Comisión Trilateral y creada por iniciativa de varios miembros del poderoso Council on Foregn Relations (CFR) o Consejo de Relaciones Exteriores, cuya importancia se irá viendo a lo largo de las páginas sucesivas.

Por lo que se refiere al ámbito europeo, merece destacarse el papel desempeñado en ese mismo sentido por la firma multinacional Royal-Dutch, dependiente del grupo judio-británico Lazard, así como el de los dos principales empresarios de Italia, Giovanni Agnelli, patrón de la Fiat y figura destacada de la Comisión Trilateral, y Carlo de Benedetti, miembro prominente de la comunidad israelita de aquel país.

A mayor abundamiento, las cumbres periódicas convocadas por la Comisión Trilateral (una especie de cónclave de grandes Multinacionales) contaron desde el principio con la presencia de un delegado soviético. A esto podría añadirse, entre otras "anécdotas", la consideración de nación más favorecida otorgada por la Administración norteamericana desde comienzos de los años 70 a la Unión Soviética.

Cabría significar por último el hecho de que los inicios de la celebrada perestroika se vieron precedidos por una reunión de alto nivel mantenida en Moscú entre una delegación del Comité Ejecutivo de la Comisión Trilateral, con David Rockefeller a la cabeza, y los principales dirigentes soviéticos, con Gorbachov, Yacovlev, Dobrinin, Arbatov y Primakov entre ellos. Por supuesto que se trató de una simple coincidencia.

El breve recorrido efectuado a lo largo de este capítulo bastará para constatar la puntualidad con la que se ha desarrollado la célebre dialéctica hegeliana, y cómo de la antítesis de los falsos opuestos (capitalismo y marxismo) ha resultado finalmente el capitalismo multinacional y progresista, que es la síntesis deseada y la fórmula más idónea para impulsar la expansión del modelo socio-económico materialista y consumista vigente en la actualidad. Justamente el modelo que mejor garantiza el dominio absoluto de la oligarquía plutocrática.
 
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John Lennon

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La iglesia ha matado mas gente que el comunismo.
La iglesia no es mas que un invento de los poderosos para manipular a la clase trabajadora.
Jesus cristo era comunista.
 

LoQueNoCuentan

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budistas liberales comunistas
sólo le faltó añadir que son fascistas

:Facepalm:

Paso ya del cuentecito de quién es más represivo, porque me huelo a que todos son una mierda porque el hecho de ser sistema ya se imponen sobre uno y eso de por sí es dictatorial.

ocurriò en la revolucion francesa donde mataron a la mitad de la poblacion francesa por ideas comunistas jacobinas.
si llamas a los jacobinos comunistas no tienes ni idea, otra cosa es que me digas que en Wall Street se ha financiado a ambos bandos.

---------- Post added 01-sep-2013 at 19:35 ----------

La iglesia ha matado mas gente que el comunismo.
La iglesia no es mas que un invento de los poderosos para manipular a la clase trabajadora.
Jesus cristo era comunista.
El capitalismo ha matado más gente que el comunismo y el fascismo juntos, pero ya sabemos el cuento de:

"la historia lo escriben los vencedores"

Y QUE NO ME VENGAN CON QUE COMERCIANDO PRODUCTOS NO SE MATA A NADIE, PORQUE POR CONSEGUIR EL PODER PRIVADO BANQUERO, DE LAS MULTINACIONALES Y CONTROLAR LOS RECURSOS ECONÓMICOS SÍ SE HACE.

Entre Jesucristo comunista y que el comunismo ha matado más no sé quién se lleva la más gorda.
 
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Entre Jesucristo comunista y que el comunismo ha matado más no sé quién se lleva la más gorda.

Es una forma de hablar claro que no era comunista, pero esta mas cerca del comunismo que las mierdas que habla la iglesia siempre al lado del poderoso para proteger sus privilegios.