Comparación de la Gran Depresión con la crisis actual

Kalanders

Madmaxista
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En una distopía orwelliana
Os dejo varios artículos en los que se compara la Gran Depresión con la actual Crisis. Muchos y diversos datos, algunos (muchos) muy conocidos y otros no tanto. Saquemos conclusiones y departamos después.


La Gran Depresión de 1929 y la crisis finaciera actual


Estamos sufriendo nuevamente una crisis parecida a la de 1929. La actual crisis es grave, y ciertamente empeorará. En previas columnas, hemos pronosticado condiciones económicas muy duras durante los próximos trimestres, a medida que se reduzca el consumo. Pero, por una serie de razones, no creemos estar en vísperas de la segunda Gran Depresión . Por cierto, parafraseando a Franklin Delano Roosevelt, el principal peligro es mostrar pesimismo ante el pesimismo.

Insistimos: habrá dolorosas dificultades en el futuro. Pero también creemos que cuando el dolor se atenúe, y lo hará, la economía global será más vigorosa y firme que nunca antes. Sólo tenemos que llegar hasta allí. Y lo importante es dejar de estar obsesionado con este miedo a la crisis.

Debe saber que usted no está solo. Y nos agrada tener la oportunidad de contestar a algunos periodistas financieros y a los eruditos que pronostican la tormenta más grande de sus carreras. El entusiasmo que muestran es comprensible, pero tal vez han perdido algo de perspectiva.
La Gran Depresión de 1929

Comencemos comparando las condiciones que rodeaban la economía que se derrumbó hace unos 80 años. Seguramente en la actualidad hay circunstancias parecidas al período de 1929-1933. Pero esas circunstancias son empequeñecidas por gigantescas diferencias.

Por ejemplo, en 1930, la ley Smoot Hawley abrió el camino a una década de tarifas restrictivas y de discordias internacionales. En la actualidad, la crisis está marcada por un alto grado de comercio libre y de cooperación global. En 1933, la ley de Recuperación Nacional de la Industria alentó la creación de carteles de las empresas manufactureras y de los sindicatos. Como resultado, disminuyó la competitividad a nivel interno. Y eso en nada se compara con la actual situación. Las empresas estadounidenses se encuentran en mejores condiciones que nunca para luchar.

Finalmente, una segunda Gran Depresión es muy difícil que se concrete debido a las instituciones creadas para lidiar con la primera. El ejemplo más prominente es la Corporación Federal para Asegurar los Depósitos, esencial para estabilizar el sistema bancario. No todos los pesimistas están alzando el fantasma de la Gran Depresión . Algunos señalan que enfilamos hacia una recesión profunda como a comienzos de la década del ochenta, cuando el Producto Interior Bruto de Estados Unidos tuvo saldos negativos en cinco de ocho trimestres, siendo el peor trimestre uno en que bajó el PIB un 7,8 por ciento. En esa época, la inflación se acercó al 15 por ciento, los intereses oscilaban en el 21,5 por ciento y el desempleo alcanzó al 11 por ciento.

Tal como indicamos, seguramente los indicadores económicos actuales empeorarán, pero no llegarán, ni remotamente, a las cifras de hace dos décadas.

Y hay otros expertos que pronostican que marchamos directamente hacia un socialismo al estilo de Francia. En nuestra opinión, ocurrirá lo contrario. El Gobierno de Estados Unidos tiene una larga historia de lidiar con las intervenciones de manera rápida y salir de ellas apenas la situación mejora.
EEUU, en condiciones de luchar

Para tomar un ejemplo reciente, en 1984, el Gobierno federal compró un 80 por ciento del banco Continental Illinois, lo administró durante diez años y luego lo vendió al Bank of America. En 1989, creó el fondo de fideicomiso Resolution Trust Company. Ese fondo solucionó la crisis de las entidades de ahorro y préstamos y luego cerró sus puertas. Y el actual plan del Gobierno, el TARP -siglas en inglés de Troubled Asset Relief Program, o programa de asistencia para activos en problemas- no parece ser una excepción. Los términos de sus préstamos dan a los bancos la flexibilidad necesaria para operar e incentivos para librarse de las inversiones del Gobierno en un lapso de cinco años.

Para decirlo de manera sencilla: los gerentes deberían cesar de mirar hacia el pasado tratando de descubrir qué es lo que ocurrirá en el futuro. Se trata de un ejercicio inútil, dados los hechos. Peor aún, es contraproducente, si no peligroso. Para superar la crisis, como ocurre con cada crisis, los líderes necesitan mostrar que hay motivos para la confianza. Estados Unidos es un país repleto de energía y de creatividad. Es una cultura que exalta al empresario emprendedor. Y ese empresario es la fuente de cada recuperación. Su sistema de enseñanza universitaria es la envidia de todo el mundo. El país está repleto de miles de vigorosas compañías que cuentan con gran capital. Y aunque la crisis seguramente se acentuará, también creará vastas oportunidades. Muchas personas comenzarán a atender el famoso consejo de Warren Buffet: "Hay que tener miedo cuando las personas se vuelven codiciosas, y hay que ponerse codicioso cuando las personas comienzan a sentir miedo".

No somos optimistas a ultranza. Como parte de nuestra condición humana, solemos pensar que vivimos "en los peores tiempos jamás imaginados". Postulamos una actitud diferente. Estamos experimentando una corrección dolorosa, pero necesaria. Y eventualmente, eso derivará en una sociedad más saludable, con un foco renovado en la productividad, una intensificación de las innovaciones, y controles mejores de las empresas. No hemos llegado al final. Nos aguarda un nuevo comienzo.

La Gran Depresión de 1929 y la crisis finaciera actual - elEconomista.es

La Gran Depresión y la actualidad, ¿estamos en una situación similar?

No pocas veces hemos oido comparaciones entre esta crisis actual y la que sobrevino al crack de 1929. En esa ocasión se produjo la llamada “Gran Depresión” que afectó económica y socialmente a todo el mundo. ¿Hasta que punto estamos en una situación similar y sufriremos los mismos efectos?

Desde luego la situación de entonces y la de ahora no parecen muy diferentes, ni lo que llevó a la crisis ni las primeras consecuencias que parecen derivarse de la los aspectos que muestra la económica actual.
¿Qué pasó entonces?

La crisis del 29 desemboca en la Gran Depresión, que llegaría a su punto máximo en torno a 1933. Lo que se desencadenó como consecuencia de la crisis fue la quiebra bancaria, entre 1929 y 1932 quebraron 5096 bancos y eso llevó a la restricción de acceso a los créditos.

Como consecuencia de esa restricción de créditos se produjo la quiebra de miles de empresas y un aumento considerable del paro, que determinó la disminución del consumo y el consiguiente aumento de los stocks que provocó un descenso apreciable de los precios, con el fin de frenar esta caída se reduce voluntariamente la producción.

La crisis acentuó las desigualdades sociales, los patrimonios de los más ricos no mermaron mucho y los efectos de la depresión afectó de lleno a las clases medias y bajas, que fueron empobreciéndose cada vez más. Muchos buscaron la solución en posiciones políticas extremas que, entre otras cosas, desembocaron en la Segunda Guerra Mundial.
La situación actual

Si vemos la situación actual y la comparamos con la de entonces no parece que haya excesiva diferencia: crisis de crédito, cierre de empresas, desempleo, descenso del consumo, etc. Sin embargo hay cosas que son diferentes y que pueden evitar que las consecuencias sean similares. Entonces se plantearon políticas proteccionistas en todos los países, se penalizaron las importaciones, se repatriaron fondos desinvirtiendo en otros paises y se buscaron salidas a la crisis de forma individual y cada uno con sus medios.

No parece que la concepción del mundo globalizado que tenemos actualmente sea un caldo de cultivo para que se repitan los hechos del pasado. Además tenemos a un conjunto de economías emergentes que garantizan la demanda externa y que evitan el colapso de economías eminentemente exportadoras. Además, al contrario de lo que ocurrió entonces, la inversión de estas economías emergentes no se limita a sus paises y contribuyen al sostenimiento de otras economías comprando su deuda.

Por tanto no parece, en el entorno macroeconómico, que podamos vivir una situación similar a la de los años 30. Pero eso no quita que en un aspecto microeconómico y en ciertos países, no se den unas condiciones sociales que recuerden las de la Gran Depresión.
Economías locales azotadas por la crisis

Los aspectos positivos que alejan a la economía mundial de los problemas de los años 30 tienen peor encaje en determinados países en los que la crisis ha tenido mayor incidencia y que sí viven una situación social muy similar a los de la Gran Depresión.

Desde luego el futuro de éstos y evitar que se repita la historia no pasa por asumir decisiones individuales, sino por combinar políticas de ajuste interno con el apoyo de los paises con mejor situación económica. La cuestíón es el impacto social de estos ajustes o si el intervencionismo de las economías pujantes puede llevar a una cesión de parte de la soberanía de los paises en apuros.

Por eso la gestión que hagan los gobiernos de las crisis locales han de cuidar tanto el aspecto económico como el social, n olvidemos que las desigualdades provocan los extremismos y los extremismos los conflictos.

La Gran Depresión y la actualidad, ¿estamos en una situación similar?

Las semejanzas entre la Gran Depresión y ahora

Artículo publicado por Vicenc Navarro en la revista digital SISTEMA, 24 de febrero de 2012

Este artículo analiza las grandes similitudes que existen entre la época previa a la Gran Depresión de principios del siglo XX y ahora. El artículo subraya también las semejanzas que existen entre las respuestas que inicialmente hicieron los gobiernos estadounidenses y europeos a la Gran Depresión con las respuestas de tales gobiernos ahora, señalando la diferencia entre Estados Unidos y Europa.

En el último número (Ene-Feb 2012) de la revista de economía “Challenge”, publicada en EEUU, hay un artículo (“The 1929 Crash and the Great Recession of 2008: Why the Policy Response Is Different but Not Different Enough”) muy interesante del profesor Yiannis Kitromilides, del Center for International Business and Sustainability de la London Metropolitan University, que analiza los escritos de uno de los economistas que mejor ha estudiado las causas de la Gran Depresión de principios del siglo XX y sus consecuencias, el famoso John Kenneth Galbraith. Tal artículo muestra los enormes paralelismos que existen entre la situación que desembocó en la Gran Depresión y la situación actual, tanto en EEUU, como en la Unión Europea (UE). La enorme concentración de la riqueza y de las rentas en sectores muy minoritarios de la población, la escasa regulación de los mercados financieros, la gran regresividad fiscal, el gran desempleo y los bajos salarios son situaciones que caracterizaron el periodo pre-Gran Depresión y también el existente ahora. Pero el profesor Kitromilides señala no sólo las semejanzas en la situación pre-Gran Depresión de entonces con las de ahora, sino que también muestra las similitudes en las respuestas de los gobiernos estadounidense y europeos de entonces, con las respuestas de los mismos Gobiernos ahora.

En realidad, el artículo nos recuerda que incluso el candidato Franklin D. Roosevelt llevaba en su programa la propuesta de equilibrar el presupuesto del Estado Federal, reproduciendo así la sabiduría convencional del establishment estadounidense de aquel momento. Fue la presión popular y el enorme deterioro de la situación económica -consecuencia de las políticas de austeridad que habían caracterizado el periodo pre-Gran Depresión-, lo que hizo cambiar al Presidente Roosevelt, iniciando un giro de 180 grados en sus políticas públicas, iniciando las políticas de inversiones masivas, tanto en infraestructuras físicas como sociales, reforzando además a los sindicatos, a fin de que aumentaran los salarios y con ello el consumo y la demanda. El Presidente Roosevelt y su Administración, regularon la banca, estableciendo la Ley Glass-Steagall que dificultó los comportamientos especulativos de la banca (Para ver una exposición de las políticas públicas del New Deal, leer mi artículo “Como salir de la II Gran Depresión” Sistema Digital 29.05.09, colgado en mi blog Vicenç Navarro, sección política económica).

Es interesante notar la enorme hostilidad que el establishment financiero tenía hacia el profesor John Kenneth Galbraith. Éste había sido subdirector de la Agencia Federal encargada durante la II Guerra Mundial de controlar los precios de los bienes y consumos, lo que le creó grandes enemistades en el mundo empresarial, puesto del que tuvo que dimitir en 1943 por presiones de las fuerzas conservadoras que dominaban el Congreso de EEUU, para las cuales el profesor Galbraith mostraba “tendencias comunistas peligrosas”. Tuve oportunidad de conocerle personalmente en los años setenta. Era amigo de Paul Sweezy, fundador de la revista Monthly Review, otro gran economista odiado por el establishment económico y financiero estadounidense. Sweezy me honró con su amistad y a través de él conocí a Galbraith. Cuando éste fue Presidente de la Asociación Americana de Economistas en 1972, favoreció la creación de una asociación de economistas críticos, que más tarde establecieron la bien conocida Union for Radical Political Economics (URPE), de la cual yo fui miembro activo. Muy crítico de la sabiduría convencional que imperaba en los círculos económicos, John Kenneth Galbraith citó frecuentemente el Gran Crash como ejemplo de lo equivocadas que eran las teorías económicas dominantes. Tales políticas, que hoy definiríamos como neoliberales, tuvieron un impacto devastador.

Es un indicador del sesgo neoliberal de la mayoría de los premios Nobel de Economía (otorgados, no por la Fundación Nobel, sino por la banca escandinava) que, mientras Milton Friedman, cuya interpretación del Crash se ha manifestado como errónea, recibió tal galardón, Galbraith o Sweezy nunca fueron considerados para tal distinción. Y, sin embargo, como señala Kitromilides, toda la evidencia acumulada en la literatura científica muestra que Galbraith, y no Friedman, tenía razón. Tal como había dicho Keynes (que había sido maestro de Galbraith), la raíz de la Gran Depresión era la escasez de demanda y la desregulación del capital financiero que facilitó el comportamiento especulativo de la banca. La acumulación y concentración del capital y la baja rentabilidad del capital productivo (consecuencia de la escasa demanda), llevaron al desastre económico, conocido como la Gran Depresión, tal como está ocurriendo ahora.

Lo que es interesante notar es que, como Kitromilides también muestra, cuando la crisis explotó en EEUU y en la UE en 2008, la primera respuesta en 2009 sí que fueron las políticas expansivas. El 2009 fue un año de grandes inversiones, aunque nunca semejantes en tamaño a las ocurridas en los años treinta en EEUU y en Europa. Pero la mayor parte de tales inversiones fue para mantener el sistema financiero, sin que se aprovechara la situación para hacer cambios en tal sistema. Fue el mayor gasto público que haya existido en el mundo capitalista desarrollado, y que se gastó en los subsidios y “préstamos” a la banca. Las inversiones no financieras, en cambio, fueron muy limitadas.

A pesar de ello, la reunión del G-20 en Londres en el 2009, fue un intento de seguir las líneas expansionistas del New Deal del Presidente Roosevelt. Fue un momento (breve) de políticas expansionistas que pararon la Gran Recesión e impidieron que tales economías entraran en la Gran Depresión. Pero tal como ocurrió en los años treinta, tan pronto se revirtió la recesión, se volvió a las políticas de austeridad que hicieron tanto daño entonces y continúan haciéndolo ahora. Había ocurrido ya en 1937, en EEUU, cuando la economía comenzó a recuperarse. Inmediatamente los fanáticos del déficit (hoy los podríamos llamar los talibanes del déficit) presionaron al Presidente Roosevelt para que bajara el déficit, alertando de grandes catástrofes en caso de que no se redujera. Se redujo y apareció inmediatamente el desastre. El desempleo se disparó y el crecimiento económico paró. El Presidente Roosevelt expulsó de su Gobierno a los talibanes del déficit de entonces y volvió a sus políticas expansivas, acentuadas más tarde por la gran expansión del gasto público consecuencia de los preparativos para la entrada de EEUU en la II Guerra Mundial.

¿POR QUÉ NO ESTÁ OCURRIENDO LO MISMO EN EUROPA O INCLUSO EN EEUU? ¿POR QUÉ, A LA LUZ DEL DESASTRE DE LAS POLÍTICAS DE AUSTERIDAD, NO SE VUELVE A LAS POLÍTICAS EXPANSIVAS?

La causa es que el capital financiero es mucho más poderoso e influyente ahora de lo que lo era entonces. Cuando el Presidente del Banco Santander, el Sr. Botín, dijo que la culpa de la crisis era de los políticos, tenía un componente de razón, pues, aún cuando, tal como el profesor Juan Torres, una de las mentes económicas más claras que tiene España, ha señalado, con razón, que el comportamiento de la banca ha sido determinante en la aparición de la crisis, el hecho es que tales comportamientos tuvieron la clara complicidad de los políticos gobernantes. Aunque Emilio Botín, al hacer su declaración, intentó disculpar a la banca, cargando la responsabilidad de la crisis en las espaldas de los políticos, la realidad, bien documentada (véase la entrevista del que fue Presidente de la banca City Group, realizada por Bill Moyers en PBS, en mi blog Vicenç Navarro) es que la banca había captado a la clase política, poniéndosela en el bolsillo.

Por cierto, aprovecho para contar una anécdota significativa de lo que estoy describiendo. Cuando Juan Torres, Alberto Garzón y yo estábamos escribiendo el libro Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España, que la editorial Aguilar deseaba publicar, ésta hizo presión para que cambiáramos algunos de sus contenidos. Y uno de ellos fue que no publicáramos el hecho, ya ampliamente documentado, de que la vicepresidenta del Gobierno de Zapatero, Mª Teresa Fernández de la Vega, presionó a los jueces para que éstos no enjuiciaran a Botín, por los muchos actos ilegales cometidos por tal señor como Presidente del Banco de Santander. Ejemplos de esta complicidad hay miles. La editorial Aguilar, a pesar de haber ya promocionado el libro en Amazon y otros medios, retiró el libro (forzándonos a publicarlo en otra editorial de menor difusión).

Pero no puedo terminar este artículo sin citar también la complicidad entre la banca y algunos centros de investigación económica financiados por ella (y que son la mayoría en España), como Fedea y otros centros de promoción del dogma neoliberal. Uno de tales centros en EEUU es el centro de estudios The Peterson Institute for International Economics, próximo a las compañías de seguros y a la banca, que ha tenido como objetivo principal convencer a la sociedad estadounidense de que la Seguridad Social es insostenible y que debe privatizarse. Pues bien, una economista de tal centro, Carmen Reinhart junto con Kenneth S. Rogoff, publicaron un estudio que pronto se convirtió en la Biblia de los abogados de la austeridad, (Carmen M. Reinhart and Kenneth S. Rogoff, This time is different: Eight Centuries of Financial Folly, publicado por Princeton University Press 2009), en el que se concluía que las políticas de austeridad son en realidad políticas expansivas, pues reducen los intereses de la deuda pública y privada. Tal conclusión derivaba de un estudio, con gran fondo matemático, que había recogido datos de muchos países.

Jaime Guajardo, Daniel Leigh y Andrea Pescatori, sin embargo, han mostrado los graves errores de tal estudio (ver su artículo “Expansionary Austerity: New International Evidence” IMF Working Paper 11/158. July 2011). Tales autores basaron su análisis en un número mayor de países. Y concluyen que, al revés de lo que escriben aquellos autores, las políticas de austeridad reducen, en lugar de expandir, el crecimiento económico. En realidad, la evidencia es tan abrumadora que ha hecho que uno de los editores de nada menos que el Financial Times, Wolfgang Munchau, escribiera “No entiendo como alguien con formación macroeconómica, y con un mínimo de honestidad y decencia, puede apoyar hoy la fantasía de que las políticas de austeridad estimulan la economía” (Why Europe’s officials lose sight of the Big Picture. The Financial Times. Oct.16, 2011). A pesar de ello, los Gobiernos continúan con tal fantasía y los gurús de la economía neoliberal, que los medios promocionan constantemente en España, continúan reproduciendo tal falsedad.

Las semejanzas entre la Gran Depresión y ahora

La crisis y sus siniestras similitudes con la Gran Depresión

Me recordaba hace pocos días un interlocutor un tanto peculiar cómo la velocidad de circulación del dinero se había reducido en Estados Unidos a niveles no vistos en cerca de 70 años, esto es: desde la época de la Gran Depresión. Pocos elementos hay tan representativos para medir la recuperación de la confianza del/en el sector privado y la sanidad de un sistema bancario como éste, con su consecuente impacto en precios y/o producción, si atendemos a la teoría cuantitativa del dinero. El aumento de la masa monetaria, objetivo perseguido por los bancos centrales con sus bajadas de tipos de interés y medidas adicionales de quantitative easing, carece de impacto en la economía real si el multiplicador que la velocidad representa permanece deprimido. El exceso de apalancamiento en gran parte de las economías desarrolladas, por una parte, y la prevención de las entidades financieras ante la situación de su activo, las dificultades para financiar su pasivo y los nuevos requerimientos de solvencia, por otra, justificarían tal parálisis.

Los datos que mi acompañante manejaba eran de finales de febrero. Entonces, aunque ya se vislumbraban las dificultades soberanas que finalmente han aflorado con tanta virulencia, para muchos era difícil aventurar un desenlace como el vivido por los mercados financieros en la última semana, comportamiento similar al que se produjera cuando el colapso de Lehman Brothers. El elemento temporal es importante ya que la situación de inacción monetaria era ya previa a la más reciente coyuntura y revelaba una notable desconfianza en cualquier recuperación medianamente sólida. Aún así la propensión al riesgo por parte de los inversores siguió aumentando en la creencia de que lo peor había pasado. Nunca entenderé demasiado bien esa complacencia toda vez que, parece mentira, era hacía apenas veinte meses que el apocalipsis financiero llamaba a nuestra puerta. Escenas de pánico, por cierto, que se han vuelto a revivir esta semana como pone de manifiesto las muchas preguntas que un servidor ha recibido relacionadas con la posibilidad de un corralito o la efectividad de la garantía de depósitos establecida en España.

Estamos, por tanto, en una situación similar a la que se vivió a escala global después del Crack del 29. Un rebote bursátil importante que llevó a muchos políticos y analistas a proclamar el fin de la crisis, sólo para comprender poco después que no se trataba del principio del fin sino del final del principio. La atención se ha centrado en Grecia y en las naciones periféricas del Sur de Europa pero podía haber descansado igualmente en los países de Europa del Este, Japón –donde gran parte de la deuda está en manos domésticas y se ve compensada por el fuerte ahorro privado-, Reino Unido o Estados Unidos. La mayor economía del planeta se enfrenta a ingresos decrecientes, gastos al alza, un déficit presupuestario brutal con muchas de sus administraciones regionales y locales quebradas –que, por cierto, están siendo víctimas igualmente de los CDS-, un mercado de financiación municipal bajo enorme presión y así sucesivamente, ¿les suena de algo? Es el tuerto en el país de los ciegos, emergentes aparte. No se lleven a engaño. Los paralelismos con lo que aconteciera hace siete décadas son preocupantes, con dos peros que ahondan en tal percepción: uno, actualmente la economía financiera es mucho más global que nunca, lo que facilita la difusión de sus dificultades; y segundo, el volumen que se negocia es ingente hasta el punto del que sólo en el mercado de divisas se intercambian, DIARIAMENTE, cuatro billones de dólares de los que el 37% tienen contrapartida en forma de euros. Es decir, 1,48 billones diarios en la moneda única contra los que se pretende luchar con un fondo comunitario de… ¿100.000, 200.000 millones? David contra Goliat.

Más nos vale, por tanto, estar preparados para lo peor. No lo digo con ánimo derrotista sino desde el realismo más crudo. No se han querido aprender las imprescindibles lecciones del pasado y el resultado ha sido incurrir en los mismos errores. Ahora lo importante es tratar de evitar las penosas consecuencias que de ellos se derivaron y que concluyeron, más nos vale no olvidarlo, en una guerra mundial. Cuanto antes se produzca una toma de conciencia colectiva, mejor que mejor. Hora de trabajar el doble y cobrar la mitad. Pienso sinceramente que nos vemos abocados por la fuerza de los acontecimientos a una tierra de promisión, un lugar donde van a abundar las oportunidades para todos aquellos que sean capaces de navegar por las procelosas aguas de la crisis actual con naves bien diseñadas y preparadas. Se ha oído hasta la saciedad en los últimos meses el discurso de la necesidad de adaptación. Y, sin embargo, seguimos lamentándonos de lo todo aquello que no depende de nosotros y que es el medio en el que, sí o sí, nos hemos de desenvolver. El futuro siempre será negro como boca de lobo para que el que espera sentado a que sea otro el que le saque las castañas del fuego. Evitemos caer en esa tentación. Buena semana a todos.

La crisis y sus siniestras similitudes con la Gran Depresin - Valor Aadido - Cotizalia.com

Una recesión dentro de la depresión

En abril de 2009, medio año largo después de la caída de Lehman Brothers, cuando todo parecía posible que sucediese en el sistema financiero y en la economía real, dos historiadores económicos, Barry Eichengreen y Kevin O?Rourke, publicaron una comparación histórico-estadística de la Gran Depresión con la crisis actual. Su análisis fue de los más pesimistas que hasta entonces habían aparecido: lo que está pasando tiene todas las dimensiones de una depresión y el rótulo de Gran Recesión se puede quedar corto. Incluso criticaron por blando, amablemente, a Krugman, que había utilizado el concepto de "Gran Depresión a medias" y luego usó el de "Gran Depresión menor".

¿En qué se basaban? En que la mayor parte de los trabajos sobre la Gran Depresión-Gran Recesión cotejaban los EE UU de los años treinta con los de la primera década del siglo XXI, pero la Gran Depresión ya fue un fenómeno global (solo se salvó de la misma la Unión Soviética, que tenía otro sistema político y económico), como lo es la crisis actual. Si se estudiaba lo que estaba acaeciendo en el conjunto del planeta, "globalmente estamos en situación análoga, si no peor, que en la Gran Depresión, tanto si la métrica es la producción industrial, como si son las exportaciones o los valores de las acciones (...) Estamos ante un acontecimiento que tiene todas las dimensiones de una depresión".

Eichengreen y O?Rourke ponían dos cauciones a su análisis: que cuando lo publicaron apenas han pasado dos años y medio desde el origen de los problemas de las hipotecas locas, y la Gran Depresión duró más de una década; por tanto, se necesitaba más perspectiva de tiempo. Y que las respuestas políticas del siglo XXI (tipos de interés muy bajos, ayudas a la gran banca para que no cayese y generase el pánico entre sus clientes, planes de estímulo a la economía real) parecían estar dando resultado y habían sido más apropiadas y más rápidas que las implantadas por el presidente Hoover y su secretario del Tesoro, Andrew Mellon, entre 1929 y 1932, dominadas por el capitalismo de laissez-faire. Se ha mejorado, como decía Galbraith (El crack de 1929, Ariel) porque "los conocimientos de economía han experimentado un modesto aumento (...) los economistas y todos aquellos que ofrecían consejo económico durante los últimos años veinte y primeros treinta eran fundamentalmente malos economistas y perversos consejeros". ¿Qué pensaría hoy Galbraith de las políticas públicas de austeridad que se están aplicando para salir de esta endemoniada coyuntura? Sería asimismo muy oportuno conocer si Eichengreen y O?Rourke aún sostienen que las respuestas políticas de ahora son parte de la solución a la crisis, o se han unido a las tesis de su benevolentemente criticado Paul Krugman de que multiplican los problemas que tratan de arreglar.

En la actualidad prosigue entre los analistas el juego de semejanzas y diferencias entre las dos contracciones mayores de la historia del capitalismo. Aunque hay que cuidarse mucho del pensamiento analógico sin matices, la última comparación que se ha puesto de moda es entre 1937 y 2011. En 1937 hacía siete años del crash de la Bolsa de Nueva York y cuatro desde que el presidente Roosevelt empezó a poner en práctica una política económica keynesiana a la que denominó New Deal, basada en el incremento de la inversión pública, las reformas financieras, un mayor equilibrio de poder entre los empresarios y los sindicatos, y la generación de puestos de trabajo y protección social a los más desfavorecidos. La economista Cristina Rohmer, que fue jefa de los asesores económicos del presidente Obama, cuenta lo que sucedió: "La recuperación en los cuatro años después de que Franklin Delano Roosevelt tomase posesión en 1933 fue increíblemente rápida. El crecimiento real anual del PIB fue de un 9% de media. El desempleo cayó del 25% al 14%. Aparte de la II Guerra Mundial, EE UU nunca ha experimentado ese crecimiento sostenido tan rápido. Sin embargo, ese crecimiento se vio detenido por una segunda gran caída en 1937-1938, cuando el desempleo volvió a aumentar hasta el 19% (...) La causa fundamental de esta segunda recesión fue un desafortunado y, en buena medida involuntario, cambio a una política fiscal y monetaria contractiva. [Los recortes del gasto y las subidas de impuestos] redujeron el déficit a aproximadamente un 2,5% del PIB, ejerciendo una presión contractiva significativa". En 1937, la producción de acero se redujo un 70%, la de automóviles un 50%, de los productos manufacturados un 35%.

Escribe Kindleberger (La crisis económica 1929-1939. Capitán Swing) que cuando se produce esa inesperada "recesión dentro de la depresión" en 1937, a causa del levantamiento de los estímulos públicos antes de lo debido, cambia el clima intelectual desde la consolidación fiscal hacia el keynesianismo, y Roosevelt no tiene más remedio, contra sus expectativas previas, que volver a las políticas de expansión pública de la demanda. El pleno empleo no llegará hasta la entrada de EE UU en la guerra mundial, en diciembre de 1941, tras el ataque de Pearl Harbour. Roosevelt mantuvo el porcentaje de la deuda respecto al PIB en el 40% como media durante todo el New Deal y solo lo incrementó hasta el 128% durante la conflagración.

En 2011, el consenso de los organismos multilaterales y servicios de estudios privados indica que la coyuntura de amplias zonas del planeta se encamina nuevamente hacia el estancamiento o, posiblemente, hacia una nueva recesión, en la que confluyen varios tipos de problemas a la vez: abundancia de recortes de la inversión y el gasto público motivados por las políticas de austeridad y consolidación fiscal puestas en marcha, lo que acentúa la marcha lenta de la coyuntura; gigantesco endeudamiento privado y público, con dificultades de algunos países para pagar su deuda soberana, y por tanto con menores márgenes que en 2008 para activar otra vez políticas de estímulo, so pena de que se les escapen aun más los desequilibrios macroeconómicos (acabar con la deuda con más deuda); y falta de liquidez y fuertes necesidades de recapitalización de la banca, multiplicadas por la crisis de la deuda anterior. Por ello, también ahora se podría estar a las puertas de una "recesión dentro de la depresión", aunque todavía no se ha generado con nitidez, como antaño, un cambio de clima intelectual desde una política de austeridad uniforme a políticas de crecimiento selectivo.

Una recesión dentro de la depresión | Edición impresa | EL PAÍS

DESCIENDE UN 22% EN DOS AÑOS
El desplome industrial en España supera al de la Gran Depresión

La industria española está viviendo su particular Gran Depresión. Aunque todos los indicadores económicos han sufrido un enorme deterioro en los últimos dos años, esto es particularmente cierto en el caso de la producción industrial, que acumula una caída del 22% desde el inicio de la crisis.

D. Soriano

Estas cifras son preocupantes en sí mismas, pero también si se comparan con las que mostraba la industria en las grandes crisis del pasado siglo. El blog Random Spaniard lo ha hecho y la conclusión es que “esta crisis, en España, sólo se puede comparar con la Gran Depresión”.

Esta es la terrible conclusión que arrojan los datos si se emplea la metodología que han seguido los economistas Eichengreen y O’Rourke a nivel internacional para comparar la actual crisis con la Gran Depresión de los años 30 del pasado siglol: “La burbuja de los años 20 fue mayor que la que tuvimos entre 1994 y 2007”; sin embargo, al mismo tiempo, “la caída entre 2008 y 2010 ha sido mayor que la que tuvo lugar entre 1930 y 1932”.

De hecho, mientras que en las otras dos grandes recesiones del siglo XX (mediados de los setenta y comienzos de los noventa) la producción industrial apenas se resintió e, incluso, siguió una senda ligeramente ascendente, tanto en los años 30 como en la actualidad ha caído cerca de un 20%. En concreto, un 18% hace ochenta años y un 22% en los primeros veinticuatro meses de crisisde la actual crisis. Y es que, tal y como avanzó Libertad Digital, el sector privado es casi un 24% más pobre que en 2007.

Aunque nadie espera que las consecuencias políticas en la actualidad sean equiparables a las que se sucedieron entonces (II República y Guerra Civil), lo cierto es que tales cifras avanzan, como mínimo, un lustro perdido, tal y como aconteció durante la crisis de los años 30 en España.

Para aquellos que quieran una visión más optimista de la situación, los datos del último Índice de Producción Industrial del INE muestran que la variación interanual en el mes de marzo es del 6,8%, lo que ha supuesto la primera tasa anual positiva de este índice desde abril de 2008. Dentro de este rayo de luz destacan las mejoras en la fabricación de vehículos de motor y de aceites y grasas vegetales y animales, aunque cae la fabricación de maquinaria de construcción.

La industria mundial, algo mejor

Para Eichengreen y O’Rourke, las perspectivas de la industria mundial son algo más positivas que en España. Aunque la caída inicial fue superior, incluso, a la que sufrieron las compañías industriales en los doce primeros meses de la Gran Depresión, la tendencia se ha revertido en los últimos meses de 2009 y los primeros de 2010.

Ahora, estos dos expertos destacan que “la producción industrial global muestra claros signos de recuperación”. Además, también señalan que la “recuperación” que han experimentado los mercados de valores y la mejora del comercio mundial (al menos el hecho de que se haya detenido su caída en picado) suponen un cambio de tendencia que no se produjo en los años treinta, permitiendo así ser algo más optimistas acerca de una ligera recuperación de la economía mundial durante los próximos ejercicios.

El desplome industrial en Espaa supera al de la Gran Depresin - Libertad Digital

Comparando nuestra crisis económica actual con la Gran Depresión

Nuestra actual recesión ha sido aclamado como la peor Crisis económica desde la Gran Depresión. Las estadísticas están saliendo constantemente para mostrar cómo la recesión económica se está agudizando. Sin embargo, ¿cómo esta última caída económica en comparación con la Gran Depresión?

Causas

Es difícil determinar una sola respuesta a las causas de la crisis económica, por lo general hay una multitud de factores que intervienen. Desastre en un sector de la economía puede provocar un efecto dominó en todo momento. Muchos factores se combinaron para llevar a cabo la Gran Depresión. En la década de 1920, el negocio fue creciendo y la gente se apresura a enriquecerse rápidamente. Sin embargo, este auge de la posguerra alentó a las industrias a tener más productos que podían vender, y la Primera Guerra Mundial dejó a muchos países recuperándose de las grandes deudas y los impuestos.

Uno de los factores similares que se pueden ver en la contribución a la Gran Depresión y la nuestra crisis económica actual es el de crédito. Antes de la Depresión, el crédito era muy fácil de obtener y un gran número de personas que acumularon deudas. La gente invierte en el mercado de valores mediante el uso de beneficios o con préstamos y, por lo tanto, se convirtió en una operación de juego. La gente compró acciones a altos precios en la esperanza de vender a precios aún más altos. Precios de las acciones pronto más allá de su valor real. Este globo económica siguió creciendo. Cuando estalló, los accionistas se apresuraron a vender y se estrelló contra el mercado de valores.

Circunstancias similares, se puede ver en los mercados financieros de los últimos años, especialmente en el sector inmobiliario. La gente invierte en bienes raíces llevó al alza los precios, ya su vez, los precios de las casas se convirtió en demasiado inflado. Las prácticas de préstamos de los bancos añade a la confusión, en la que muchas personas fueron aprobados para préstamos que no sería capaz de devolver el dinero. Como consecuencia de ello, las principales instituciones financieras, como Fannie Mae y Citigroup han perdido cantidades increíbles de dinero debido a estas prácticas. Cuando este estallido del globo bienes raíces, todos los sectores de la economía ha sido un duro golpe desde entonces.

Estadística

Después de la caída de la bolsa en 1929, el Producto Interno Bruto de $ 87 mil millones se redujo a $ 41 mil millones cuatro años después. El número de desempleados en 1930 el número 7 millones. En 1931, el número fue de 12 millones. El mayor número de desempleo se produjo en 1932, cuando 15 millones de personas estaban sin empleo. La tasa de desempleo en 1932 fue aproximadamente%, lo que significa que uno de cada cuatro Estadounidenses no tenían ingresos en los que para sobrevivir.

Las cifras más actuales de nuestro último informe de la crisis económica que más de 5 millones de personas están desempleadas. La tasa de desempleo se encuentra ahora en el 8,1 por ciento, según un informe publicado el 06 de marzo 2009. Esta es la tasa de desempleo más alta desde 1983. Sólo en enero de 2009, los empleadores recortaron cerca de 600.000 puestos de trabajo, la mayor pérdida desde 1974. Además, el promedio industrial Dow Jones recibió un golpe grande sólo hace unos días, el 2 de marzo, cayendo por debajo de 7000, por primera vez desde 1997.

Efectos

Las elecciones presidenciales han demostrado ser explícitamente afectados por la crisis económica. En 1932, el presidente Herbert Hoover se postuló para la reelección contra D. Franklin Roosevelt. Roosevelt ganó abrumadoramente la presidencia, ya que la mayoría de los estadounidenses culparon Hoover de la Gran Depresión. Los estadounidenses creía que no había hecho lo suficiente para aliviar los efectos de la caída.

La crisis económica y la respuesta de cada candidato para que se convirtió en el tema definitorio de la contienda entre Barack Obama y John McCain en el 2008. Obviamente, John McCain no aprender de la historia como él se pegó con la sabiduría convencional indica que los republicanos fundamentos de la economía eran fuertes y que la economía se corregirá sola. Lo que comenzó como una carrera muy reñida terminó con una victoria por resolver a favor de Obama.

Duro caídas económicas también han afectado y debilitado la estabilidad política. La Gran Depresión vio la inestabilidad política tremenda. La década de la década de 1930 vio el surgimiento del fascismo y el nazismo en Europa. Dennis Blair, jefe de inteligencia de Obama, afirmó recientemente que la actual crisis económica podría representar la mayor amenaza para la seguridad mundial. En un ambiente cada vez más miedo, la desconfianza y la inseguridad, no es difícil ver por qué.

Conclusión

Hay mucho debate sobre si el país se dirige en otra Gran Depresión como lo que se vio en la década de 1930. Mientras que la actual crisis económica mundial aún no ha alcanzado el número asombroso de la Gran Depresión, la mayoría de los expertos predicen que la recesión se profundizará antes de que mejore ya que las empresas tienen más despidos en los próximos meses.

Fuentes

"¿Por qué su banco está en quiebra" por Stephen Gandel. Tiempo. time.com/time/business/article/0, 8599,1874702,00. html

"¿La crisis económica amenaza a la seguridad, también?" Bruce Crumley y Karon Tony. Tiempo. time.com/time/world/article/0, 8599,1881492,00. html

La Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial I. Gerald D. Nash. San Martin Press, Nueva York: 1979.

La Gran Depresión: Una historia de testigos. David F. Burg. Facts on File, Nueva York, 1996.

Hermano, ¿me puedes diez centavos? Milton Meltzer. Alfred A. Knapp, Nueva York, 1969.

Rebecca M. es un aficionado a la historia de auto-proclamó que se ha interesado en los EE.UU. la historia por más de diez años. Ella es también el autor de un blog la historia llama Mis aventuras en la historia. Este blog se encuentra en My Adventures in History

Comparando nuestra crisis económica actual con la Gran Depresión

Un estudio económico relaciona la crisis actual con la de los años 30

Un estudio desvela que la economía mundial está entrando en una nueva etapa recesiva que reproduce la recaída experimentada en los años 30 del siglo XX. Entre las causas de la llamada 'Gran Depresión', economistas e historiadores destacan una política fiscal demasiado restrictiva, con la que entonces se intentó equilibrar el presupuesto, y que podría asemejarse a la actual austeridad presupuestaria por parte de los Gobiernos, según publica Tendencias 21.

La investigación, llevada a cabo conjuntamente por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, ha tratado de identificar analogías entre experiencias pasadas y la actual crisis financiera. Los resultados de este informe sugieren que el episodio más similar a la situación de nuestros días es la 'Gran Depresión' de la década de 1930, lo que sugiere que la economía mundial estaría entrando en una nueva fase de desarrollo económico debilitado, con una alta probabilidad de volver a entrar recesión.

CONTRACCIÓN DEL CONSUMO

La recesión de 1937 se encuentra entre las más severas del siglo XX, con una contracción del -18,2% y una duración de 50 meses. Entre las causas que los economistas e historiadores ofrecen para explicar dicha crisis económica destaca que la política fiscal fue demasiado restrictiva, en un intento de equilibrar el presupuesto después de la expansión del New Deal, lo que sin duda está estrechamente ligado a la actual prioridad de la austeridad presupuestaria, frente al estímulo al crecimiento económico y a la creación de empleo.

Todo ello generó que los consumidores revisaran a la baja sus expectativas y aplazaran sus compras de bienes de consumo duradero; a la vez, las empresas aplazaron sus inversiones en bienes de equipo y priorizaran la reducción de sus plantillas de trabajadores. Finalmente, al comparar el riesgo de mercado histórico con el actual, se observa que este índice económico sólo ha sido superado por el experimentado al comienzo de la Gran Depresión.

LEHMAN BROTHERS

Para llegar a esta conclusión, los autores del estudio compararon la distribución de los rendimientos del índice Dow Jones durante un período de 769 días (del 15 de septiembre de 2008, la quiebra de Lehman Brothers, hasta septiembre de 2011), con todas las distribuciones históricas posibles de rendimientos en un período similar, desde el 2 de enero de 1900 hasta el 12 de septiembre de 2008.

“La razón por la cual decidimos estudiar la distribución de los rendimientos del índice Dow Jones está en la importancia de los ciclos financieros para la economía real. Existe una gran cantidad de estudios que indican que los rendimientos de la Bolsa están relacionados con los niveles actuales y futuros de la actividad económica”, explica Simón Sosvilla, catedrático de Análisis Económico de la UCM y coautor del estudio, que ha sido publicado en la revista 'Economics Letters'.

Un estudio económico relaciona la crisis actual con la de los años 30

De la Gran Depresión a la amenaza del fin del euro


El mundo, atento a una crisis que amenaza con una fractura institucional

El mundo entero permanece atento a la grave crisis económica que vive Europa, y amenaza con provocar una fractura institucional. Si no se toman medidas contundentes, podría suponer el fin del euro. Ésta es una relación de las crisis económicas más graves que ha sufrido el mundo desde la Gran Depresión.
1929.-

'El Crack del 29'. La crisis económica mundial de los años 30 fue precipitada por la caída de los precios de productos agrícolas en el mercado agrícola en EEUU en 1928. Estalló el 29 de octubre de 1929 cuando, después de tres meses de descensos consecutivos de la producción y los precios, se vendieron de golpe 16 millones de acciones, lo que hundió la Bolsa de Nueva York.

Se modifica la legislación básica de la bolsa. Una de las leyes fundamentales fue la Securities Exchange Act de 1934 que creó la Comisión de Valores Estadounidense (SEC), el organismo encargado de la supervisión y vigilancia de los mercados en EEUU.
1944.-

Tras la II Guerra Mundial, la comunidad internacional celebra una conferencia monetaria y financiera auspiciada por las Naciones Unidas, en la que se decidió la creación del Banco Mundial (BM) y del Fondo Monetario Internacional (FMI), así como el uso del dólar como moneda de referencia internacional.
1971.-

'El fin del sistema de patrón oro'. El excesivo gasto de EEUU en sus inversiones en el exterior y la guerra de Vietnam hizo que sus reservas de oro se redujeran drásticamente, con lo que el valor de la moneda dejó de estar respalda por este metal. En dos años desaparece finalmente el patrón oro. Comienza la época de los cambios flotantes en función de la evolución de los mercados internacionales de capital.
1973.-

'Embargo del petróleo durante la guerra Árabe-Israelí'. El corte de suministro de los países de la OPEC en la conocida como primera crisis del petróleo, durante la Guerra del Yom Kippur, provocó un incremento del precio desde 2,50 a 11,50 dólares en 1974.

Esto elevó la factura energética de Occidente y provocó una fuerte crisis en los países más industrializados.
1987.-

'El Lunes Negro'. El 19 de octubre de 1987 millones de inversores se lanzaron en masa a vender sus acciones en la Bolsa de Nueva York debido a la creencia generalizada del manejo inapropiado de la información confidencial y la adquisición de empresas con dinero procedentes de créditos.
1994.-

"Crisis del peso mexicano". El gobierno de México es incapaz de mantener su tipo de cambio fijo frente al dólar y anuncia la devaluación de la moneda. Sus efectos negativos sobre el resto de América Latina se bautizaron como el "Efecto Tequila".
1997.-

'Crisis de Asia'. En julio Tailandia devalúa su moneda y tras ella cayeron las de Malasia, Indonesia y Filipinas, lo que repercutió también en Taiwán, Hong Kong y Corea del Sur. Su efecto arrastró al resto de economías y esta crisis, que en un primer momento parecía que era regional, acabó convirtiéndose en la primera crisis global. El Fondo Monetario Internacional (FMI) interviene prestando dinero e imponiendo sus reformas.
1998.-

'Crisis del rublo'. Colapso del sistema bancario ruso, con una suspensión parcial de pagos internacionales, la devaluación de su moneda y la congelación de los depósitos en divisas. El FMI concedió créditos multimillonarios e instó a las reformas estructurales internas.
2000.-

'Crisis de las puntocom'. Los excesos de la nueva economía dejaron una estela de quiebras, cierres, compras y fusiones en el sector de Internet y de las telecomunicaciones y un importante agujero en las cuentas de las empresas de capital riesgo.
2001-2002.

- 'La crisis argentina'. El gobierno de Argentina carece de fondos para mantener la paridad fija del peso con el dólar y ante la salida de capitales impone restricciones a la retirada de depósitos bancarios, una medida conocida como "Corralito".

En diciembre de 2001 suspende el pago de la deuda, de casi 100.000 millones de dólares, lo que constituye la mayor bancarrota de la historia.
2008-2009.

- La 'Gran Recesión'. Estados Unidos sufre su mayor crisis financiera desde los años 30 como consecuencia de la actividad especulativa y crediticia y cuyo detonante fue el estallido de la burbuja inmobiliaria con las hipotecas basura ("subprime").
2010-2011.

- 'Crisis griega y la crisis de la deuda europea'. El Gobierno de Grecia reconoce que las cuentas publicas son erróneas, y que el déficit del país es muy superior al admitido. Este hecho crea una enorme inseguridad en el mercado de deuda, donde se dispara el interés de los bonos griegos.

La situación empeora hasta el punto de que Grecia se ve obligada a pedir ayuda a la Unión Europea y el FMI, en un intento de que la crisis no se propague a países como Portugal, España, Irlanda e Italia.

En mayo de 2010 se aprueba un primer rescate a Grecia con un importe de 110.000 millones para el periodo 2010-2012. El 21 de julio de 2011 los líderes de la eurozona acordaron un segundo rescate a Grecia por valor de 159.000 millones de euros para el periodo 2011-2014.

Pese a los intentos de contener la crisis griega, la desconfianza de los mercados pronto se traslada a Irlanda y Portugal, lo que obliga a la Unión Europea a aprobar sendos planes de rescate. El de Irlanda se cifra en 85.000 millones de euros, y el de Portugal en 78.000 millones de euros.

En noviembre de 2011, los mercados financieros fijan su mirada en la deuda de Italia, único país de la periferia de la zona euro que se había mantenido al margen, y su prima de riesgo se dispara. Para evitar más especulaciones, el presidente italiano, Giorgio Napolitano, confirma la próxima dimisión del primer ministro, Silvio Berlusconi, y encarga al ex comisario europeo Mario Monti la formación de un nuevo Gobierno.

En 2012, España entra en recesión y se pone de manifiesto las graves necesidades de capital que tiene su banca, entre 40.000 y 80.000 millones de euros, según el FMI. El Eurogrupo aprueba el 9 de junio poner a disposición de la banca española una linea de crédito de hasta 100.000 millones de euros. Hasta septiembre no se espera recibir ni un euro, a falta de informes finales que cuantifiquen el dinero exacto que necesita la banca española. Pero esto no parece que sea suficiente y ya se habla de que España tendrá que ser intervenida como país, después de que su prima de riesgo y el bono a 10 años esté en niveles de rescate.

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Crisis 1929 vs crisis 2008

¿Qué fue lo que no aprendimos de 1929 y que repetimos en 2008? ¿Se parece la crisis de 1929 a la actual?

El gran error

En el siglo XI cobrar intereses por prestar dinero era visto como pecado, parasitismo, vivir sin trabajar en una cultura donde trabajar era lo natural, lo normal, lo bueno, lo deseable, no sólo para ganarse el pan de cada día, sino como forma de dignificarse socialmente. Los prestamistas judíos eran vistos como seres tan indignos que se les enviaba a un ghetto en Alemania donde podían efectuar sus inmundas prácticas. Luego Hitler retomaría este episodio de la historia, y haría una mezcolanza extraña de cosas, donde se agrega incluso signos y elementos esotéricos deformados a su movimiento, tales como la idea de "raza aria" que en las narraciones esotéricas originales de las sietes razas raíz, se manifiestan como algo muy distinto, la raza aria como un ser humano espiritualmente más evolucionado y con un mayor estado de conciencia, y no la idea de un superatleta alemán. Incluso el mismo Shakespeare siglos después retrata lo inhumano del prestamismo en su obra "El mercader de Venecia" en 1600.

No fue sino con la aparición de los Medici que el inmundo prestamista se volvió digno banquero. Si bien cobrar intereses era pecado, porque era cobrar por no hacer nada, a los Medici se les ocurrió hacer cambio de moneda y cobrar una comisión, algo que es en realidad cobrar un interés sin producir nada, pero de forma disimulada. Como nadie entendía aquello, se pasó por alto, y así el negocio financiero le metió un gol al mundo, un error que se lamentaría en los siglos venideros. Los Medici descubrieron que ya no importaba quién gobernara, quién hiciera las leyes. Ellos eran los que en realidad gobernaban con el poder del dinero.

Esto lo entendió el presidente de Costa Rica Alfredo González Flores entre 1914 y 1917, quien dijo:

"El control del dinero no es, sin embargo, una función bancaria; es una función natural del Estado" - Alfredo González Flores

Si nos remontamos al idioma arameo, la palabra "pecado" significaba "error", y el error no es otra cosa que un acto que lleva por el camino equivocado, con consecuencias indeseables y perjudiciales para las personas. El crédito, la banca privada, son conceptos basados en un error de fondo en el diseño social. Este gran error es exactamente lo que se manifestó en 1929.

El peligro de los bancos

Para ubicarnos cronológicamente en las administraciones en los EUA, podemos establecer la siguiente lista de presidentes:

1913-1921 Woodrow Wilson
1921-1923 Warren G. Harding
1923-1929 Calvin Coolidge
1929-1933 Herbert Hoover
1933-1945 Franklin D. Roosevelt
1945-1953 Harry S Truman
1953-1961 Dwight D. Eisenhower

Woodrow Wilson fue el que hizo efectiva la existencia de la Reserva Federal, y tras firmar su creación, dijo:

"I am a most unhappy man. I have unwittingly ruined my country. A great industrial nation is controlled by its system of credit. Our system of credit is concentrated. The growth of the nation, therefore, and all our activities are in the hands of a few men. We have come to be one of the worst ruled, one of the most completely controlled and dominated Governments in the civilized world no longer a Government by free opinion, no longer a Government by conviction and the vote of the majority, but a Government by the opinion and duress of a small group of dominant men."

Ya antes de Wilson, hubo muchos que advirtieron acerca de los peligros acerca de la existencia de la banca privada en EUA.

If the American people ever allow private banks to control the issue of their currency, first by inflation, then by deflation, the banks…will deprive the people of all property until their children wake-up homeless on the continent their fathers conquered…. The issuing power should be taken from the banks and restored to the people, to whom it properly belongs. – Thomas Jefferson

“I believe that banking institutions are more dangerous to our liberties than standing armies.” – Thomas Jefferson

… The modern theory of the perpetuation of debt has drenched the earth with blood, and crushed its inhabitants under burdens ever accumulating. -Thomas Jefferson

History records that the money changers have used every form of abuse, intrigue, deceit, and violent means possible to maintain their control over governments by controlling money and its issuance. -James Madison

If congress has the right under the Constitution to issue paper money, it was given them to use themselves, not to be delegated to individuals or corporations. -Andrew Jackson

The Government should create, issue, and circulate all the currency and credits needed to satisfy the spending power of the Government and the buying power of consumers. By the adoption of these principles, the taxpayers will be saved immense sums of interest. Money will cease to be master and become the servant of humanity. -Abraham Lincoln

Issue of currency should be lodged with the government and be protected from domination by Wall Street. We are opposed to…provisions [which] would place our currency and credit system in private hands. – Theodore Roosevelt

Fuente: Famous quotations on banking

Todos ellos pudieron anticipar la falla sistémica que representaba la existencia de la banca privada, y la crisis de 1929 iba a llevar al mundo a un límite sin precedentes.

Los locos años 1920

En la década de 1920 la gente no era significativamente rica en EUA. Se anunciaba bonanza en los EUA debido a que se había popularizado el uso del crédito como nunca antes. Crédito para comprar coche y otras tantas cosas que antes no se tenían. Fue un tiempo de desenfreno sexual y también crediticio.

En aquella época se quiso "democratizar la bolsa de valores" y la gente podía pedir prestado para comprar acciones. Las acciones subían porque la gente compraba y la gente compraba porque las acciones subían, que es la característica de una burbuja. Los bancos prestaban sin medir los riesgos, igual que en la crisis subprime de 2008.

Las ganancias eran tan altas y tan inmediatas que empezó una verdadera locura y todo el mundo quiso meterse a ganar dinero en bolsa, aunque no supiera nada sobre la bolsa, y el que no lo hacía era socialmente visto como alguien que está fuera de moda, un engendro extraño. Fue un tiempo de consumismo, donde a la gente se le decía que "todos deberían ser ricos" para que usaran su dinero en bolsa. Como nadie había estudiado historia, cayeron redonditos, pues desconocían el hecho de que "si es demasiado bueno para ser cierto, probablemente lo es".

La irresponsabilidad bancaria

Si en estas circunstancias la bolsa se hubiese vendio abajo, los que invirtieron habrían perdido su dinero y nada más, pero no fue así por una razón: El crédito de los bancos privados.

Los bancos prestaban alocadamente, de modo que una persona ponía menos del 10% del valor de las acciones y el resto venía a crédito. Al vender las acciones que habían subido de precio, devolvías el préstamo y te dejabas la ganancia. Un negocio que parecía muy simple. El problema era que al caer la bolsa en 1929, ya no había subida de precios y ya no había ganancias y muchos tuvieron problemas para pagar y muchos bancos quedaron insolventes por haber prestado irresponsablemente y dejaron de prestar dinero.

La secuencia de hechos cuando empieza la crisis financiera funciona así:

Los bancos no podían cobrar los préstamos y quedaron insolventes por los incobrables.
Los demás bancos no se atrevían a prestar a otros bancos por miedo a tener incobrables y se detienen los préstamos interbancarios y las tasas interbancarias (que se cobran cuando un banco presta dinero a otro) se disparan.
Para no quedar insolventes, los bancos dejan de prestar y se dedican a cobrar.
Las empresas no pueden pedir dinero prestado para capital de trabajo, lo que hace que tengan un problema de liquidez, y tengan que despedir trabajadores para poder pagar su nómina de trabajadores sin problemas.
Los trabajadores son consumidores, y los desempleados gastan menos y la gente al temer el desempleo gasta menos.
Como la gente gasta menos, las empresas venden menos y para evitar tener pérdidas, despiden trabajadores.
Al despedir trabajadores nos devolvemos al paso 5. Así los pasos 5 al 7 se repiten indefinidamente, demostrando que el famoso equilibrio de mercado que defienden los neoliberales, simplemente no existe. Lo que ocurre es una espiral deflacionaria, desindustrialización, desempleo, crisis económica.

Si lo comparamos con la crisis de 2008, vemos que en lugar de acciones, lo que se vendió en esta nueva crisis eran casas. Al igual que en 1929, cuando se pensaba que las acciones no podían bajar de precio, de igual forma en 2008 se pensaba que las casas no podían bajar de precio. Los bancos se olvidaron de que lo importante al brindar crédito no es tener un activo como respaldo, sino tener a un deudor con ingresos suficientes que signifiquen una buena capacidad de pago. Casas, acciones, todo lo que se pueda comprar y que tenga un precio puede bajar de precio en algún momento, si los precios son elásticos, sujetos a oferta y demanda. Lo que esté sujeto a variaciones de precios es sensible a burbujas.

Al crearse la Reserva Federal en tiempos de Wilson se le dijo en los medios a los americanos antes de 1929 que invertir en bolsa era la manera de hacerse ricos o de asegurarse un futuro, y tras salir de la crisis de 1929 les dijeron que invirtieran su dinero en bienes raíces y en bolsa con planes de pensiones. Los Baby boomers hoy enfrentan un problema con sus pensiones, porque los bancos se comieron sus pensiones al causar la crisis.

Los medios, patrocinados por los bancos, cumplieron un papel fundamental al desinformar a la población para empujar los intereses y conveniencia de los banqueros. Los medios han sido mentirosos y corruptos desde hace décadas. Hablar de periodismo objetivo es como hablar de políticos honestos o banqueros generosos.

La política de no hacer nada para resolver la crisis

La política del G20 frente a la crisis de 2008 se parece mucho a la política del presidente Herbert Hoover tras la crisis de 1929. Era la política de no hacer absolutamente nada para resolver la crisis. La campaña de Hoover antes de la Gran Depresión rezaba "la prosperidad está a la vuelta de la esquina". Rockefeller decía que la crisis de 1929 era una "crisis de confianza", que se parece a lo que decía Deutsche Bank en junio de 2012 (Deutsche Bank says euro crisis weighs on confidence) luego de que en 2010 ese mismo banco se puso corto hacia empresas españolas. Rockefeller instó a confiar y comprar acciones, pero la bolsa seguía cayendo. ¿Quién arriesgaría su dinero, "confiando" en una bolsa que cae? ¿Confiarías tú? Hablar de la crisis de confianza es evitar hablar de las causas subyacentes de la crisis.

La crisis de la bolsa se había pasado a los bancos, porque los bancos habían prestado mucho dinero a personas que no podían pagar, porque se había apostado el dinero de la banca de depósitos en bolsa y la apuesta se había perdido, y ahora había una crisis financiera. Ahora los bancos tenían un montón de deudas incobrables y los pánicos financieros hicieron que la gente quisiera sacar su dinero y muchos bancos quebraron, y aquellos que habían depositado su dinero en el banco quebrado, lo perdieron aunque no hubieran participado en la locura bursátil.

Los bancos a ver que estaban en estado de insolvencia, dejaron de prestar dinero y las empresas ya no podían pedir prestado dinero para capital de trabajo, para pagar salarios, y empezaron los recortes de personal, los despidos. Como los consumidores son gente con empleos, al haber despidos hay cada vez menos consumidores que compran cada vez menos. Y así las empresas obtienen menos ingresos y despiden aún más gente en una espiral descendente sin retorno. Y así, se crea una crisis económica. Una de las características de las crisis económicas es que deja de fluir el dinero, deja de haber liquidez.

Al quedarse la gente sin empleo ya no podían pagar sus hipotecas y echaban a la gente de sus casas. Los supermercados estaban repletos pero nadie podía comprar. Los agricultores en el campo tenían que destruir los alimentos producidos porque no había quien los comprara. Y así se destruía la comida mientas había gente con hambre, y la gente vivía en la calle habiendo tantas casas vacías, y habiendo tanto trabajo que hacer y teniendo tanta gente queriendo trabajar, no había empleo.

Se crean verdaderos campamentos de refugiados de la crisis, quienes vivían en chabolas hechas con piezas sueltas y materiales improvisados. Estas eran las "Hoover-ciudades", nombre que la gente dio a estos campamentos creados por la administración Hoover. Evidentemente surgen los indignados, entre ellos el Bonus Army (THE SAD TALE OF THE BONUS MARCHERS), compuesto por veteranos que pelearon en la primera guerra mundial que acamparon desarmados, a los cuales Eisenhower y Mc Arthur echaron por la fuerza, incendiando la Hoover-ciudad, matando a algunos, en una acción donde muere un bebé asfixiado por el gas lacrimógeno y un niño fue herido con bayoneta en las piernas cuando quería volver por su oso de peluche.

EUA ayuda al nazismo

¿Y que hizo Hoover? Cuando mucho tomó tímidas medidas. Recuerda un poco el gobierno de Bush, cuando al terminar su administración registraba una caída del empleo de medio millón de americanos por mes. Sin embargo hubo una medida no tan tímida, la de transferir la crisis a Alemania.

Tras la primera guerra mundial las condiciones del Tratado de Versalles fueron vistas como una venganza contra el pueblo alemán. El tratado exigía que se pagar la deuda de guerra con oro, y al agotarse el oro, el gobierno alemán tuvo que imprimir dinero para comprar oro para pagar su deuda, lo que hizo que la moneda perdiera su valor al haber abundancia de dinero. Al subir los precios, el gobierno entró endéficit que sólo se podía pagar imprimiendo aún más dinero. Entre 1921 y 1924 vivieron una hiperinflación en Alemania (Hyperinflation in the Weimar Republic). Hubo hambre, huelgas, desempleo, bancarrotas. Los alemanes la pasaron muy mal en la década de 1920.

La hiperinflación ocurre cuando a partir de las condiciones del Tratado de Versalles, los alemanes deben pagar una deuda, pero se les acabó el oro. Entonces tuvieron que imprimir dinero para pagar la deuda, lo que se llama monetizar la deuda, y se vino una hiperinflación espantosa. En una hiperinflación los precios suben en cosa de minutos. Los comercios compran a un precio y al subir los precios, con las ventas no logran ni reponer la mercadería que acaban de vender, de esta manera los comercios terminan desabastecidos y con pérdidas. La gente sufre también, porque cada vez cuesta más dinero comprar lo que se ocupa, y el dinero alcanza cada vez menos en cosa de minutos.

En Argentina en 1989 también vivieron una hiperinflación de 1200% anual como resultado del déficit estructural y deuda resultante de la guerra de Las Malvinas de 1982, y en un país que produce carne y frutas, la gente se moría de hambre, saqueaba supermercados y hubo muertos. En Francia la revolución francesa vino tras una hiperinflación, que resultó de las deudas de guerra (la última guerra que habían pagado era la de la independencia de EUA), y una pieza de pan terminó costando el salario de un mes a los franceses empobrecidos. Y la imprudente María Antonieta dijo al pueblo "si no pueden comer pan, que coman pastelitos". Así funcionan las hiperinflaciones, causan hambre y miseria, aunque el país tenga los recursos físicos para dar a todos de comer. Actualmente el FMI advierte que la economía de EUA corre riesgos (Corre riesgos economía de Estados Unidos) y UBS señala que Reino Unido y EUA tiene riesgo de hiperinflación (UBS: The Risk Of Hyperinflation Is Largest In The US And The UK).

Si ya era malo lo que vivió Alemania, lo hecho por Hoover empeoró la situación tras la crisis de 1929. Hoover ordenó repatriar dinero destinado originalmente a la reconstrucción en Alemania. Esto causó una crisis de liquidez que empujó lo que hablamos de la crisis económica, pero esta vez en Alemania. Esto empujó la radicalización en Alemania, que terminó viendo en Adolf Hitler la esperanza para salir de la crisis. Hitler usó la imagen del prestamista judío para restaurar el concepto del ghetto, hacer el censo para encontrar a los judíos con la ayuda de la empresa Dehomag que era subsidiaria de una empresa americana que posteriormente procesaría los datos de la producción alemana y de los campos de concentración.

Hitler había creado una especie de ejército privado que luego se convertiría en la SS. La idea de un ejército privado no le gustaba a los militares alemanes, y Hitler negoció con ellos el paso del poder militar bajo su mando a cambio de abolir ese ejército privado, y así se hizo pero Hitler no cumplió con su parte.

La ideología de Hitler era un mosaico de piezas articulado de una manera sin sentido a nivel racional, pero eso no importaba, porque él y los suyos atacaban el lado emocional con la propaganda, y con el orgullo nacional herido, las emociones que surgen a partir de pasarla mal con la crisis, la razón no prevalece y las emociones están a flor de piel. Por eso, frente a la crisis, lo peor es dejarse llevar por la violencia, porque se corre el riesgo de saltar de la olla al fuego.

Si Hitler hubiera sido "un loco que quiere conquistar el mundo" (como lo llaman los americanos), se habría caracterizado por el comportamiento errático y emocional de un paciente psiquiátrico, y no por la acción sistemática que tuvo para dirigir las piezas para favorecer sus propósitos. Hitler fue un hábil político, pero un pésimo gerente y un pésimo líder de las fuerzas armadas, y eso es lo que le llevó a la derrota.

El New Deal

Tras ser electo Roosevelt, un presidente con una visión mucho más social, empezó el New Deal entre 1933 y 1936 que tenía 3 ejes de acción:

Alivio para los desempleados y pobres
Recuperación de la economía hasta los niveles normales
Reforma financiera para evitar repetir la depresión.

Para 1937 el empleo llegó a los niveles de 1929.

Una de las medidas más importantes para evitar que la crisis se repitiera fue el Glass–Steagall Act promulgado en junio de 1933 y abolido por el Gramm-Leach-Bliley Act en 199 bajo el gobierno de Clinton al considerarse "irrelevante". Esta abolición es una de las causas sistémicas más directas que empujaron la repetición de la crisis de 1929. Si quieres saber más sobre el New Deal, puedes ver mi post anterior Pasamos de los 1930 a los 1920.

Apoyo al extremismo en las filas americanas

Las políticas de Roosevelt fueron muy impopulares entre los banqueros e industriales, porque les pedía un sacrificio para rescatar a los ciudadanos, que desembocó en un atentado en Miami donde murió el alcalde de la localidad. Banqueros e industriales se reunieron el 20 de febrero de 1933 en Dusseldorf, Alemania para financiar a Adolf Hitler. Algunas empresas que contribuyeron pertenecían a empresas domiciliadas en EUA.

El movimiento nazi tuvo manifestaciones en los EUA también (se podría imaginar que los mismos banqueros e industriales estaban detrás de ello). La esperanza de los banqueros e industriales era que Hitler pudiese detener las políticas sociales en sus planes de conquista.

Hoy en día la crisis ha vuelto a desatar extremismo en los EUA. Desde Carolina del Norte, los defensores de la supremacía blanca, grupos de neo-Nazis y skinheads están animando a sus seguidores para enlistarse en el Army y Marine Corps para desarrollar las habilidades para derrocar al ZOG (Zionist Occupation Government) (U.S. Army battling racists within its own ranks). Tras la Gran Depresión estos grupos extremistas se desataron también en los EUA, con la salvedad de que Hitler empujó el extremismo a nivel internacional, empujando la segunda guerra mundial.

La segunda guerra mundial: Recuperar a EUA pasando la crisis a Europa

Contrario a la idea generalizada de que la guerra viene de un loco que quiere conquistar el mundo, la guerra viene del dinero. Es que las guerras no son nada baratas. El ascenso de Hitler no fue coincidencia, no se encontró un cofre lleno de oro enterrado en el patio para llegar adonde llegó. Y si en verdad estuviera "loco", sería una persona emocional, errática y desconectada de la realidad, algo que contrasta con la premeditación y conducta sistemática que mostró para granjearse el camino a la popularidad entre los ricos que le financiaron y su camino al poder. ¿Quienes eran esos ricos? Seguro te interesará ver mi post anterior Antología de documentales para tomar conciencia.

La segunda guerra mundial se mira en los EUA como la llegada al pleno empleo, pero en realidad no fue más que volver a trasladar la crisis desde EUA a Europa, porque si bien a los americanos les fue bien, a los europeos les fue peor que nunca, gracias a las medidas de Hoover, y gracias al financiamiento de los industriales y banqueros a Hitler.

La guerra benefició a los industriales americanos, multinacionales americanas se beneficiaron de la esclavitud (trabajadores forzados de campos de concentración bajo la adminstración de Albert Speer) del régimen Nazi en Europa, y de los contratos de gobierno del régimen alemán en cosas como el censo para detectar a los judíos, el manejo de campos de concentración, y la fabricación de vehículos y combustibles para la guerra. En su documental "Screaming Bloody Murder" de CNN, la periodista Chistiane Amanpour anota que el judío Rafael Lemkin, a quien le debemos la lucha por los derechos humanos en la ONU, pidió al gobierno de los EUA que bombardeara las vías de ferrocarril para detener el traslado de prisioneros a campos de concentración, pero se negaron porque decían que "distraía recursos" para gaar la guerra.

Así, con la segunda guerra mundial desaparece todo rastro de crisis en EUA, y los endeudados son los europeos, de modo que, por ejemplo, la deuda británica de guerra hacia EUA se termina de pagar durante la administración de Gordon Brown. Con esta guerra se traslada todos los efectos de la Gran Depresión americana a Europa, justo como ocurre hoy.

En EUA los banqueros continuaron abusando de los americanos hasta que llegan al límite y surgen los indignados de Occupy Wall Street. Esta foto pertenece a las protestas en Florida que tienen lugar actualmente.

Entonces al no poder abusar más de los americanos, la solución lógica es abusar de los europeos. Por un lado se difunde rumores de crisis (lo cual crea pánico y crisis), aunque EUA ha estado peor que España inclusive hasta el 2011 (sólo falta ver los datos de 2012) por medio de una campaña mediática conjunta de los medios para provocar pánico en Europa, y a ello se suman ataques especulativos para que entes americanos y británicos ganen dinero, y que ayudan a crear inestabilidad para justificar la campaña mediática. Puedes leer algunos detalles de las mentiras actuales de la prensa contra Europa en mi post La maldad del periodismo corrupto.

En la crisis actual la manera en que EUA podría salir de la crisis es repitiendo la hazaña de pasarle los problemas a los europeos. ¿Se dejarán los europeos? Si vemos lo hecho por Zapatero y Rajoy, se parece mucho a lo hecho por Hoover. El supuesto keynesianismo de Zapatero de subsidiar empresas y rescatar bancos con el dinero que Zapatero pidió prestado al FMI para hundir a España en una deuda que no tenía, no es para nada keynesianismo, porque no se enmarca en ninguno de los 3 ejes del New Deal, por lo que termina siendo mero "zapaterismo" y no keynesianismo. Pareciera que la solución para no perjudicar a los ricos, que es la política de Hoover, Zapatero y Rajoy, es llevar a los españoles al estado de los prisioneros que eran trabajadores forzados del régimen Nazi.

Resulta curioso que en el juicio de Nüremberg en 1946 el único que fue sobreseído de la pena de muerte fue Albert Speer, quien dirigía la maquinaria de producción alemana con una hábil destreza gerencial. Él tenía bajo su cargo el trabajo de los esclavos prisioneros. Dicen aquellos que presenciaron el juicio que parecía que Speer había llegado a una especie de "acuerdo" para recibir un trato distinto. Imagino que el trato podría haber sido no revelar la participación de empresas y empresarios americanos en la logística de producción del régimen. Así, al evitar que se destape el escándalo para las compañías, recibiría una pena reducida.

La manera en que se pasa la crisis de EUA a Europa es así. A los industriales americanos Roosevelt les pidió sacrificio con el New Deal. Al ayudar a Hitler, lo que pagaron en sacrificio en los EUA para financiar el New Deal para aliviar a los americanos desempleados, se lo ahorraron en gastos de personal con los esclavos que eran mano de obra forzada del régimen nazi. Con la repatriación de fondos hecha por Hoover le pasaron parte de la crisis de liquidez de la economía a Alemania, creando las condiciones para el ascenso de Hitler.

Si los gastos de la segunda guerra mundial hubiesen sido pagados por EUA, al final EUA tendría un déficit estructural y deuda al final de la guerra y un riesgo de hiperinflación potencial a futuro si no bajaba el déficit, pero en la segunda guerra mundial la factura la pagó Europa, que además de ser destruida, quedó endeudada.

En pocas palabras, Hoover empuja las condiciones para el ascenso de Hitler (traslada la crisis de liquidez a Europa), los industriales americanos ayudaron a Hitler a llegar al poder y sacaron ganancias con el gasto estatal alemán que empujó la guerra y la esclavitud (crean problemas en Europa y sacan ganancias), EUA le prestó el dinero a Europa para que Europa le comprara a EUA lo que ocupaba para defenderse de la amenaza de Hitler, y así llega el pleno empleo a EUA (endeudan a Europa para financiar el pleno empleo en EUA) y viene la guerra a Europa con todas sus consecuencias (EUA sale de la crisis hundiendo a Europa).

Similitudes históricas

Vemos claramente que excepto por el hecho de que en un momento la burbuja fue con casas y en otra con acciones, las crisis de 1929 y 2008 son virtualmente idénticas en muchos aspectos de la estructura, mecánica y secuencia de eventos.

Vemos que la existencia misma de los bancos, y de los intereses, se demuestra históricamente como un error, porque hace que sea más fácil hacerse de dinero sin trabajar. Y cuando el crédito se otorga indiscriminadamente, la resaca de crisis lleva a crisis financiera, luego económica y luego a años de miseria. La avaricia no es pecado simplemente porque a alguien se le ocurrió, sino porque lleva al error y a la desgracia humana. No aprendimos de la sabiduría de los antiguos y pensamos que podíamos reinventar la rueda.

En la actualidad no se ha reformado nada en el sistema financiero, excepto algunos abusos a los consumidores de EUA, no se han prohibido los derivados que propagaron la crisis al mundo entero. No ha habido alivio a desempleados ni tampoco recuperación económica a niveles normales. Vivimos el Anti-new-deal. Es la revancha de los bancos, el dominio de la institución nacida del pecado, del error. Y como vemos por la repetición de la crisis, seguir por la vía actual, por el camino donde un poder privado controla el dinero que controla gobiernos, no lleva a nada bueno.

Nacionalizar la banca privada, de modo que los banqueros sean empleados públicos y los intereses sean una suerte de impuesto a los deudores, y donde sólo haya crédito para actividades y proyectos con rentabilidad mayor a la tasa de interés, tiene varias ventajas:

Las ganancias bancarias resultado de nacionalizar bancos rentables serían una nacionalización de utilidades, lo que ayuda a reducir la deuda.
Si el gobierno tiene su propio banco, puede pedirse prestado a sí mismo, en lugar de pedirle prestado a otros que terminarán exigiendo condiciones y gobernando el país (como los banqueros que derrocaron al gobierno de Grecia).
Con una banca nacionalizada no se producen activos tóxicos, porque el dinero creado por los bancos nacionales se ve respaldado con el valor agregado producido en los contratos estatales.
El que controla el dinero controla el poder. Un poder privado es equivalente a las monarquías de antaño, no a la democracia, con la excepción de que sería una monarquía privada. Un gobierno que no controla el dinero es sólo una municipalidad con ejército. El fin de la banca privada sería el fin del gobierno privado.
Es falso que los bancos se ocupan para levantar un imperio. Ninguno de los imperios antiguos usaba bancos. La banca es una invención del renacimiento europeo.

La idea de nacionalizar la creación del dinero es algo a lo que Abraham Lincoln ya se había referido:

The Government should create, issue, and circulate all the currency and credits needed to satisfy the spending power of the Government and the buying power of consumers. By the adoption of these principles, the taxpayers will be saved immense sums of interest. Money will cease to be master and become the servant of humanity. -Abraham Lincoln

¿Habrá sido por esta idea que Lincoln fue asesinado? Tras la muerte de Lincoln, el canciller alemán Otto von Bismark (1815-1898) dijo:

"La muerte de Lincoln fue un desastre para la cristianidad. No hubo hombre en los Estados Unidos más grande para usar esas botas y los banqueros se fueron de nuevo para apropiarse de las riquezas. Temo que los banqueros extranjeros con sus artes y truculencias controlarán las exuberantes riquezas de EUA y lo usarán para corromper a la civilización de manera sistemática"

O si pensamos que la deuda esclaviza, en nombre de la libertad habría que inventar una forma de sociedad y economía donde no exista la deuda. pero eso es otra historia.

Recordemos que en economía no hay almuerzo gratis. O la recuperación la pagan los ricos, o la pagan los pobres. En el pasado la crisis de los americanos la pagaron los ciudadanos europeos. ¿Quién irá a pagar la crisis actual?

Crisis 1929 vs crisis 2008

LA GRAN DEPRESIÓN FRENTE A LA CRISIS ACTUAL


José Luis Martínez Campuzano. Estratega de Citi en España

En su comparencia el viernes pasado el Gobernador del Banco de España consideró a la Crisis (internacional) actual como la más grave de los últimos setenta años. Esto nos lleva al periodo anterior a la Segunda Guerra Mundial, realmente a uno de sus caldos de cultivo como fue la Gran Depresión de los años treinta. De la Gran Depresión a la Gran Crisis actual.

¿Se pueden comparar ambos periodos? De entrada, tienen un origen financiero. Ya tenemos un punto en común. Expectativas económicas positivas, expansión monetaria, exceso de optimismo, apalancamiento. Su profundidad, la profundidad de la Crisis derivada de un ajuste de excesos, también es común en ambos periodos. ¿Y el resto? Es objeto de debate. De hecho, aún hay desacuerdo sobre el origen de la Gran Depresión. Todo apunta a que estaremos estudiando la Gran Crisis durante años, muchos años. Pero, hay dos cosas claras. La primera, que podemos utilizar los errores cometidos en los años veinte para sacar enseñanzas que nos ayuden a luchar contra la Crisis actual. El segundo factor ya no es tan favorable. Y es que en el mejor de los casos nos enfrentamos a un ajuste que puede traducirse en un crecimiento lento y titubeante durante mucho tiempo. Y con menos instrumentos para combatirlo que en el pasado. Me refiero a la política fiscal.

Antes he comentado que no hay un consenso sobre el origen de la Gran Depresión. Con todo, voy a ofrecer un resumen de la teoría más aceptada. Perdonen por los errores a que puede llevar la simplificación. La reinstauración del patrón oro fue parte del origen de la Crisis de 1929. Pero, como en todas las Crisis, su origen se remonta al pasado. Realmente, a antes de la Primera Guerra Mundial. Al terminar los países trataron de poner en orden sus economías, en términos de elevada inflación, inestabilidad de sus tipos de cambio y debilidad de sus cuentas públicas, con el ancla del oro. La libra, como moneda fuerte, llevó la debilidad a la economía británica y a la fortaleza de la norteamericana. El resto ya se lo pueden imaginar. ¿Cuándo estalla la situación en Estados Unidos? Cuando la Fed comienza a subir los tipos de interés para luchar contra la inflación, el exceso de liquidez y crédito. E innovación financiera. Y se convierte en un fenómeno mundial. La reacción de las autoridades a nivel mundial estuvo lejos de la cooperación deseada. El Keynesianismo tuvo su caldo de cultivo en un periodo tan complejo como aquel. Combinado, como no podía ser de otra forma, con una fuerte expansión monetaria dando un cerrojazo, ya de forma definitiva, al Patrón oro. Comenzaba la preponderancia de la economía norteamericana y el papel del Dólar como moneda de cambio y reserva.

El sector financiero fue parte importante en la Crisis del 29 como lo es también en estos momentos. El ajuste del sector pasó por quiebras e intervención estatal en aquel momento. La ordenación del sector ha sido limitada, en términos de quiebras en la Crisis actual. Y a pesar de lo que pueda parecer, también con limitada intervención del sector público. ¿Y la debilidad de las finanzas públicas en este momento? Un cierto deterioro de las finanzas públicas previo en la Crisis o al menos menor fortaleza a lo que sería deseable. Políticas fiscales expansivas estructurales posteriores, que han profundizado el déficit público cíclico. Creciente carga financiera (no en todos, pero sí en muchos países europeos ahora más cuestionados) de la deuda. Y menor crecimiento potencial, lo que ha convertido en estructural parte del déficit coyuntural.

Naturalmente, también el apoyo a la banca. Pero como dije antes, limitado y desigual entre los países. La debilidad de las finanzas públicas, debilidad económica y debilidad y desconfianza de las entidades financieras es todo uno. Y un círculo vicioso que por el momento plantea una salida complicada.

¿A nivel internacional? Limitada la opción de las finanzas públicas expansivas, queda el sector exterior como motor de la recuperación. Y así debe ser. O debería. Las dudas se centran ahora no sólo sobre el potencial shock de las balanzas comerciales de estas economías emergentes como por el contagio de la Crisis en el sector financiero de algunas de las grandes economías, enfrentadas a sus propios excesos. Las dudas, desconfianza, no parecen el mejor escenario para que los mercados financieros se recuperen. Y esto amenaza con una contracción de crédito a nivel mundial.

Cooperación, flexibilidad, liquidez y tiempo. Estas son las claves, en mi opinión, para superar la Gran Crisis. Lamentablemente no hay atajos: se requerirá un gran esfuerzo por parte de todos. Pero en este caso no soy más que un eco de lo que nos dicen nuestros políticos.

LA GRAN DEPRESIN FRENTE A LA CRISIS ACTUAL

Otros enlaces de interés:


Una comparación histórico-estadística de la Gran Depresión con la crisis presente. Barry Eichengreen · Kevin H. O’Rourke · · · ·

El crack del 29 y la crisis financiera de 2008. Similitudes y diferencias. – Revista digital de Humanidades Sarasuati 2.1

Diferencias y similitudes entre la crisis económica actual y la del 29 « LÍDER DEL CAMBIO
 

italica

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que esto de España no es una crisis joder........
es una depresión económica sin precedentes a nivel mundial,........
hemos destruido casi 3 millones de empleos ,........
zonas con un 40% de paro,......
llevamos 5 años y lo que nos queda.....
una crisis son 2 o 3 trimestres consecutivos de decrecimeinro del pib joder!!!!!!!
SE DICE DEPRESION, DIGAN CONMIGO DEPRESION ECONOMICA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
 
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gurrunita

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En la gran depresion intentaron mantener las industrias locales imponiendo fuertes aranceles.

En la depresion actual intentar mantener las industrias destruyendo las economias locales pensando que con la exportacion todo sera fantastico.

Bien, pero en un mundo donde todos destruyen sus economias para exportar... ¿Quien va a ser el importador?
 

Gumersindo

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Raticulín de dalt
Os dejo varios artículos en los que se compara la Gran Depresión con la actual Crisis
Demasiadas letras. Faltan fotos de ejecutivos de entonces tirándose de los rascacielos y de gente normal ahogada en una cipoteca quemándose a lo bonzo de ahora.
 

luismarple

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A mi me subrayas algo, me pones negritas, me haces un croquis o me lo explicas con marionetas, pero esa chapa no me la trago.
 

Pensativo

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En la gran depresion intentaron mantener las industrias locales imponiendo fuertes aranceles.

En la depresion actual intentar mantener las industrias destruyendo las economias locales pensando que con la exportacion todo sera fantastico.

Bien, pero en un mundo donde todos destruyen sus economias para exportar... ¿Quien va a ser el importador?
Los raticulianos.
 

Blaster

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Vamos, que os negáis por encima de vuestra vida a asumir que váis de cabeza a una guerra civil y/o mundial. Igual que entonces.

Coherencia, ciclos, consecuencias.

Y ahora veré en el siguiente hilo cómo esperáis contentos a comprar pisitos a 30000 € dentro de 8 años en un país con un eludible y normal 30% de paro, sin resolver ninguno de los miles de problemas, haciendo lo mismo, votando a los mismos. Tampoco querréis saber que en las guerras la virginidad anal de vuestras hijas no es un factor a respetar, ni las piernas de vuestros hijos. ¿Os cabrán en el pisito?
 

Kalanders

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En una distopía orwelliana
Vamos, que os negáis por encima de vuestra vida a asumir a que váis de cabeza a una guerra civil y/o mundial. Igual que entonces.

Coherencia, ciclos, consecuencias.

Y ahora veré en el siguiente hilo cómo esperáis contentos a comprar pisitos a 30000 € dentro de 8 años en un país con un eludible y normal 30% de paro, sin resolver ninguno de los miles de problemas, haciendo lo mismo, votando a los mismos. Tampoco querréis saber que en las guerras la virginidad anal de vuestras hijas no es un factor a respetar, ni las piernas de vuestros hijos. ¿Os cabrán en el pisito?

Muchos no nos negamos a asumir nada Blas. Somos conscientes de que la que se avecina posiblemente sea de órdago.
 

Obi

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Para ver el asunto claro y sencillo, a mi me gusta resumirlo así: en 1913, el gobierno USA autoriza la creación de la FED, con el fin de que haya un prestamista de última instancia que facilite la expansión del crédito de forma desaforada y exponencial. Llegan los felices veinte y, finalmente, en 1929, revienta la burbuja de crédito en la bolsa de New York. Exactamente lo mismo que ha pasado ahora.

Lo triste del asunto es que no hay ni un solo gobierno en el mundo que esté dispuesto a reconocerlo y a cambiar el sistema monetario para que esto no vuelva a pasar jamás. Ni un solo Estado habla de la vuelta al patrón oro u otro similar. Ni un solo gobierno está dispuesto a dejar de robar mediante la fraudulenta impresión de dinero, sin respaldo de riqueza. Estamos gobernados por psicópatas.
 
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Kalanders

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En una distopía orwelliana
Para ver el asunto claro y sencillo, a mi me gusta resumirlo así: en 1913, el gobierno USA autoriza la creación de la FED, con el fin de que haya un prestamista de última instancia que facilite la expansión del crédito de forma desaforada y exponencial. Llegan los felices veinte y, finalmente, en 1929, revienta la burbuja de crédito en la bolsa de New York. Exactamente lo mismo que ha pasado ahora.

Lo triste del asunto es que no hay ni un solo gobierno en el mundo que esté dispuesto a reconocerlo y a cambiar el sistema monetario para que esto no vuelva a pasar jamás. Ni un solo Estado habla de la vuelta al patrón oro u otro similar. Ni un solo gobierno está dispuesto a dejar de robar mediante la fraudulenta impresión de dinero, sin respaldo de riqueza.
Cierto. Pero no está de más saber que un tal Roosvelt, firmó un abanico de reformas diferente a lo que hasta entonces se había hecho y cómo se ganó la antipatía de la oligarquía de la época.

Son muchos los datos interesantes. Tentáculos transatlánticos dándole palmadas al del bigote etc.
 

LoQueNoCuentan

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Vamos, que os negáis por encima de vuestra vida a asumir que váis de cabeza a una guerra civil y/o mundial. Igual que entonces.

Coherencia, ciclos, consecuencias.

Y ahora veré en el siguiente hilo cómo esperáis contentos a comprar pisitos a 30000 € dentro de 8 años en un país con un eludible y normal 30% de paro, sin resolver ninguno de los miles de problemas, haciendo lo mismo, votando a los mismos. Tampoco querréis saber que en las guerras la virginidad anal de vuestras hijas no es un factor a respetar, ni las piernas de vuestros hijos. ¿Os cabrán en el pisito?
le falta quizás más auge de la extrema izquierda y derecha para mi gusto, que la gente todavía se trague que hay que crecer económicamente por encima de vuestras posibilidades con riesgo de guerra ya roza la mayor tontería de todas. :XX:

El PPSOE sólo se une para pagar la deuda y contentar a los de Bruselas con los recortes para joder al ciudadano y todavía les votan!
 

mloureiro

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Vamos, que os negáis por encima de vuestra vida a asumir que váis de cabeza a una guerra civil y/o mundial. Igual que entonces.

Coherencia, ciclos, consecuencias.
Yo no me nego a eso. Va a pasar, pero no en Europa. Si lo moros se crren que son la hostia, hay que recordar la "Guerra de los 6 dias".

Guerra de los Seis Días - Wikipedia, la enciclopedia libre

Que no quedaran por esa, pero despues aún pasó otra, con resutados parecidos:

Guerra de Yom Kipur - Wikipedia, la enciclopedia libre
 
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