Zapatero y el reloj de las joyas: ¿tecnicismo o admisión de culpa?
¿Cuánto vale un silencio de diez días? En el caso de José Luis Rodríguez Zapatero, el plazo que él mismo pidió al juez para explicar la procedencia de unas joyas se cumple mañana. Hasta ahora, la estrategia de defensa no ha consistido en aportar pruebas, sino en articular una nulidad ante el Tribunal Constitucional que, según los críticos, busca evitar un fondo que da por perdido.
Las joyas, que según fuentes de la investigación datarían de 2007, habrían prescrito. Pero el expresidente no se contenta con la prescripción: aspira a un indulto de hecho vía constitucional. "No va a pisar la cárcel; veremos cómo por un tecnicismo legal se va de rositas", resumen quienes siguen el caso. La sensación de que la inocencia no se defiende con hechos sino con procedimientos es el elefante en la sala.
Mientras tanto, el Tribunal Constitucional —cuya mayoría responde al mismo color político— podría convertirse en el salvavidas definitivo. La ironía es que quien durante años predicó la ejemplaridad hoy se agarra a la literalidad de la norma para no responder sobre el fondo. Cuando el argumento de fondo brilla por su ausencia, el tecnicismo habla más que mil declaraciones.