¿Vuelve la racionalidad a los mercados? El 'mojo' de Musk se desvanece
Las últimas sesiones han traído una corrección significativa en los valores más sobrevalorados del mercado, especialmente aquellos ligados a la inteligencia artificial y los centros de datos. SpaceX ha caído un 30% desde su salida a bolsa, Tesla un 25%, y nombres como Meta (-10%), Intel (-8,5%) o Qualcomm (-11%) sufrieron un castigo severo en una sola jornada. Sin embargo, apenas 24 horas después, títulos como IREN rebotaban un 27% y Sandisk un 22%, dejando en el aire la pregunta: ¿estamos ante un simple cierre de cortos o el inicio de un giro hacia los fundamentales?
El fin de la era Musk
SpaceX y Tesla son las criptomonedas del mercado estadounidense. Empresas cuyas valoraciones se sostienen sobre promesas de robotaxis, viajes interplanetarios o monopolios tecnológicos que aún no existen. Mientras Tesla capitaliza más que todos los fabricantes europeos, japoneses y estadounidenses juntos, sus productos reales (coches) son buenos, pero no justifican esos números. El argumento de que la verdadera gallina de oro son los robotaxis choca con la realidad: incluso en China, con 5G generalizado, los vehículos autónomos solo operan en rutas controladas. La conectividad necesaria para un despliegue masivo está lejos, y Starlink no puede manejar ni el 1% del tráfico de datos mundial.
La burbuja de la IA se resquebraja
La narrativa de que la inteligencia artificial iba a revolucionar el mundo de la noche a la mañana empieza a no convencer. Cada vez más inversores se fijan en los flujos de caja y los fundamentales, dejando de lado las historias de crecimiento exponencial. Las empresas SaaS suben, los 'superpumpeados' bajan. La corrección ha golpeado con especial fuerza a los más expuestos a centros de datos: Lumentum (-10%), Coherent (-11%) o RocketLab (-11%), aunque algunos han recuperado terreno al día siguiente, lo que sugiere volatilidad más que cambio de tendencia.
El espejismo de los robotaxis
Un inversor que reside en China relata su experiencia: montó en un bus autónomo en la IOT World Expo de Wuxi en 2019, siete años atrás, y desde entonces apenas ha visto avances en su ciudad. Los vídeos que circulan son en zonas controladas y trayectos estrictos. En países sin 5G real, como España, la viabilidad es aún menor. Musk apuesta por Starlink, pero la capacidad de la red satelital es insuficiente para gestionar datos bancarios, y mucho menos una flota de taxis autónomos.
Cierre de cortos o recuperación real?
La rápida recuperación de algunos valores (IREN +27%, Sandisk +22%) huele a cierre de cortos más que a un retorno de la racionalidad. El pinchazo de una burbuja puede tardar años, jalonado de 'bull traps' que engañan a los incrédulos. Por ahora, el mercado sigue sin decidirse entre la fe en los sueños de Musk y la cruda realidad de los balances.