Verifactu no es obligatorio si facturas a mano
Afirmación que levanta ampollas: el polémico sistema Verifactu, que la Agencia Tributaria quiere imponer para controlar las facturas en tiempo real, no es obligatorio para todos. La clave está en el tipo de facturación que uses. Si eres de los que aún rellenan facturas a mano o en Word sin automatización, estás exento. Pero ojo, el matiz esgrime la letra pequeña de la ley.
La normativa que lo aclara
La Ley Antifraude 11/2021 y el Real Decreto 1007/2023 establecen que la obligación de usar Verifactu recae sobre quienes emplean un Sistema Informático de Facturación (SIF). Es decir, cualquier programa, aplicación o ERP diseñado para generar facturas de forma automatizada. Si tu negocio no usa ningún software para facturar —papel, boli o máquina registradora no informática—, la AEAT no te exige Verifactu. Así de claro viene en las guías oficiales. Sin embargo, el mensaje que ha calado en muchos autónomos y pymes es el contrario: que todo el mundo debe adoptarlo. ¿Interés comercial? Varios proveedores de software han aprovechado la confusión para vender sus soluciones, sembrando dudas entre los profesionales.
El matiz que lo cambia todo: Excel también cuenta
Aquí viene el pero. La Agencia Tributaria considera que cualquier programa informático, incluso una hoja de cálculo como Excel, es un SIF si lo usas para generar facturas. Eso significa que si llevas la contabilidad con Excel, caes en la obligación de tener un software certificado o adaptarte a Verifactu. Un proveedor de software lo resumía así: "Verifactu no es obligatorio si facturas en papel, pero si usas cualquier programa de facturación, estás obligado a cumplir". La mayoría de programas ya incluyen el módulo, pero el autónomo que se hace sus facturas en Excel deberá migrar o certificar su sistema. La solución más barata, apuntan algunos, es usar el programa gratuito que ofrece Hacienda, aunque su usabilidad genera escepticismo.
El ruido comercial y las dudas del futuro
En el debate subyace una sospecha: que el miedo a las sanciones está siendo alimentado por quienes venden software certificado. La normativa, aunque clara sobre el papel, deja resquicios para la interpretación. Por ejemplo, los cambios previstos para 2027, que endurecerán los requisitos, hacen que muchos opten por adelantarse. Pero la pregunta que queda en el aire es si realmente merece la pena invertir ahora o se puede esperar. La AEAT, por su parte, mantiene una postura ambigua: dice que Verifactu solo aplica a SIF, pero define SIF de forma tan amplia que casi cualquier uso de ordenador para facturar entra en el saco.
Predicción con reservas
Lo previsible es que, conforme se acerque 2027, la presión fiscal aumente y más autónomos acaben adoptando sistemas certificados, aunque no estén obligados hoy. Pero mientras el papel y el boli sigan siendo legales, habrá quien prefiera la vieja escuela para esquivar el control. El tiempo dirá si la interpretación de la AEAT se estrecha o se expande. Por ahora, la máxima es clara: si no usas software, estás fuera; si usas Excel, dentro. Y el ruido comercial no ayuda a verlo con nitidez.