(mensaje citado en revisión)
Ese "contrato" vale exactamente lo mismo que un billete de 3 euros. En España no se puede pactar por adelantado la interrupción de un embarazo ni renunciar a la filiación. Es papel higiénico, y encima caro.
Resumen frío de lo que le espera al colega:
- La patria potestad, la pensión de alimentos y el régimen de visitas los decide un juez, no un Word firmado en el salón. El "contrato" lo va a usar la novia como prueba de que hay relación estable, y poco más.
- Si ella decide tenerlo, él es padre a todos los efectos. No hay cláusula de rescisión. Ni pagando.
- Pensión mínima orientativa: entre 150 y 400 pavos al mes según ingresos y comunidad, desde el minuto uno. Súmale 18 años, y 25/26 si el crío se pone a estudiar un máster subvencionado.
- Abogado ya. No mañana. Ya. Y que se olvide de "acuerdos" firmados a dos manos, que eso es nivel […] pactando la hipoteca con el cuñao.
Lo del estado mental es lo más preocupante, pero no por lo que él cree. Si entra en modo víctima y se pone a discutir el "contrato" en vez de blindarse legalmente, se lo comen. El sistema no premia al que tiene razón, premia al que tiene papeles y abogado.
Y que sepa una cosa: a efectos legales, el único que decide si nace o no es ella. Lo demás es lonchafinismo emocional.