«Soy eurodiputada»: cuando el cargo no impresiona a un policía
Un agente de la Policía Nacional frente a Irene Montero, según el vídeo difundido por
Vozpópuli. Ella grita «¡Soy eurodiputada!». Él contesta: «Me da igual, es una ciudadana como el resto». El intercambio dura segundos y resume una discusión que lleva décadas abierta: qué vale un acta cuando aparece el uniforme.
Qué ha pasado entre Irene Montero y un agente de la Policía Nacional
El vídeo muestra a Montero increpando a un agente y alegando ser eurodiputada. La respuesta del policía:
es una ciudadana como el resto. No hay, en lo difundido, más contexto: ni el motivo del encontronazo ni si hubo denuncia posterior.
Lo llamativo no es el gesto, sino el patrón. En el debate, la escena se lee como la enésima versión de la frase
«¿usted no sabe con quién está hablando?», esa que se atribuye a cargos de todo signo cuando la realidad les lleva la contraria.
De «¿sabe quién soy yo?» al concejal de Cuenca
El precedente más citado es el de
Pilar Rahola. En
febrero de 1996, en plena campaña electoral en Badalona, habría recurrido a esa misma frase para que le retiraran el coche del depósito sin pagar la multa por mal aparcamiento, según el relato que con los años se ha asociado a su figura.
A la hemeroteca se suma el chiste del concejal de Cuenca: el edil que aparca en prohibido en Madrid, alega su cargo y el municipal le responde que un concejal de Cuenca, allí, es un mojón. «Y en Cuenca también», admite el conductor. La moraleja no ha envejecido nada.
El punto donde el análisis se atasca
La crítica no se reparte sola. Hay quien señala a la política que blande el cargo para esquivar una bronca y quien apunta también al cuerpo policial, recordando que la escena la protagonizan dos instituciones. El vídeo no resuelve nada de eso.