El misterio de los gatos desaparecidos en Ceuta agita la política local
Ceuta, el puesto fronterizo más vigilado de Europa, tiene una crisis que no aparece en los partes oficiales: las colonias felinas se están quedando sin gatos. Las cuidadoras que alimentan a estos animales aseguran que “el daño causado por los migrantes es grande y en muchos casos irreparable”. El eco de la frase ha recorrido las redes, pero las pruebas sobre el terreno siguen siendo, como mínimo, esquivas.
Qué se sabe realmente
Las primeras informaciones llegaron de medios locales, que citaban a las cuidadoras y hablaban de gatos desaparecidos, palomas y gaviotas devoradas. La acusación directa a las personas migrantes se extendió por foros y redes, a menudo en términos que nada ayudan. Pero ningún informe oficial ha confirmado hasta ahora que la desaparición de los felinos esté vinculada a la inmigración. No hay cifras de censo felino, ni autopsias de los restos encontrados, ni una línea de investigación abierta.
El fantasma de Haití
El episodio no puede leerse sin el ruido de fondo de la política estadounidense: la misma narrativa de que los inmigrantes se comen a las mascotas fue lanzada en campaña electoral y replicada hasta la saciedad. En la ciudad autónoma, esa referencia se cruza con la realidad de una frontera tensa y un asentamiento migratorio que multiplica la presión sobre los recursos públicos. La mezcla es explosiva, aunque los datos no acompañen.
Silencio y medias verdades
Mientras el relato oficial se limita a apuntar a posibles causas naturales o a la superpoblación felina, las cuidadoras insisten en que la colonia está “dañada de forma irreparable”. La polémica, como suele ocurrir, avanza por carriles paralelos: quien quiere ver lo peor, lo ve; quien prefiere el escepticismo, exige pruebas. El único hecho objetivo es que en Ceuta los gatos que alimentaban a diario ya no están.
La pregunta que queda sobre la mesa es incómoda: si de verdad hubiera una relación entre la llegada de migrantes y la desaparición de gatos, ¿por qué ninguna administración quiere abrir una investigación? Quizá porque la respuesta, sea cual sea, enciende demasiadas cosas.