El camión cisterna no vio la baliza V-16: dos muertos y cinco heridos
Un camión cisterna arrolló a un coche averiado, una grúa y un taxi en un viaducto. El conductor del camión falleció, y una de las víctimas del taxi también. El siniestro, ocurrido en una curva con arcén reducido, deja una nube de 30.000 litros de combustible incendiados y una pregunta incómoda: ¿la baliza V-16, obligatoria desde enero, era visible?
La norma que eliminó los triángulos
Desde el 1 de enero, la DGT exige la baliza V-16 conectada como único dispositivo de señalización de emergencia en vías rápidas. Los triángulos de emergencia pasaron a ser opcionales o incluso desaconsejados. La medida, según sus defensores, reduce el riesgo de atropello al evitar que el conductor salga del vehículo. Sin embargo, las asociaciones de conductores y profesionales de carretera vienen denunciando que la baliza apenas ilumina y su rango visible es insuficiente, especialmente en curvas o condiciones adversas.
La paradoja del accidente: ¿y si el problema fue otro?
En este caso, el siniestro ocurrió de día, en un viaducto con poca visibilidad por un cambio de rasante. La grúa que auxiliaba al coche averiado llevaba sus luces rotativas. El taxi y el coche averiado tenían los intermitentes de emergencia encendidos. A pesar de ello, el camión cisterna no los detectó a tiempo. Algunos analistas apuntan a una posible distracción del camionero —que falleció— más que a la falta de señalización. Pero el debate se centra en la V-16: ¿debe complementarse con los triángulos cuando las condiciones lo requieran?
Datos que la DGT no quiere ver
Según los testimonios recogidos en el lugar, la visibilidad de la baliza V-16 es comparable a la de las luces de emergencia del coche, pero con menor potencia. Muchos conductores afirman que detectan antes los intermitentes del coche que la propia baliza. Además, la V-16 no se integra en aplicaciones de navegación como Waze, por lo que otros conductores no reciben aviso anticipado. La propia Guardia Civil ha difundido vídeos recomendando el uso de triángulos en circunstancias específicas, contradiciendo la norma oficial.
El accidente de este verano —que ya suma varios fallecidos en carretera— ha reabierto la polémica. Mientras unos piden que se permita legalmente llevar y usar ambos dispositivos de forma complementaria, otros sostienen que la baliza V-16 es un negocio opaco que prioriza la recaudación sobre la seguridad. La investigación técnica sobre el siniestro concreto aún no ha determinado si la V-16 del coche averiado estaba colocada y funcionaba correctamente.
La cuestión de fondo es si el diseño de la regulación prioriza la protección real o el cumplimiento formal de una norma que, en casos como este, no fue suficiente. ¿Hacen falta más muertos para que la DGT recapacite?