TelexFREE prometía 400$ al mes por publicar anuncios: así se vendía en España
¿Se puede ganar 400 dólares al mes publicando un anuncio diario en internet? Eso es exactamente lo que prometía TelexFREE, la compañía de VoIP y publicidad que aterrizó en España presentándose como una oportunidad de negocio sin necesidad de vender ni de invitar a nadie. La propuesta era simple: pagar una cuota de entrada —1.425 dólares por una cuenta «family»— y dedicar unos minutos al día a colgar anuncios en la red. A cambio, la empresa prometía ingresos mensuales recurrentes. El mensaje caló en pueblos y ciudades, donde empezaron a circular casos de personas que habían invertido desde 300 dólares hasta 10.000 euros.
La defensa del modelo se apoyaba en una idea: TelexFREE no era una pirámide porque se podía ganar sin reclutar. «Puedes ganar dinero SOLO publicando tus anuncios SIN LA NECEDIDAD de INVITAR a Nadie», rezaba uno de los argumentos más repetidos. La empresa, con sede en Estados Unidos y Brasil, se presentaba como patrocinadora del club de fútbol Botafogo y promotora de un hotel con Best Western en Río de Janeiro. También se anunciaban nuevos productos: TelexMobile, TelexEcommerce y TelexBIT.
¿Cuánto costaba entrar y cuánto se podía ganar?
Los números que circulaban eran llamativos. Una cuenta «family» costaba 1.425 dólares y, según los cálculos más optimistas, generaba 400 dólares al mes. Con 100.000 dólares, se decía, se podían comprar 70 cuentas y ganar 28.000 dólares mensuales. En un año, 336.000. El cálculo completo, desglosado partida a partida, daba para comprar un piso en según qué zonas. La letra pequeña, sin embargo, incluía una condición que muchos pasaban por alto: el dinero no se podía retirar hasta acumular 300 dólares.
Los testimonios de quienes entraron dibujan un panorama menos brillante. Un participante reconocía haber invertido 339 dólares en un «AD central» y ganar 20 dólares semanales, con la esperanza de recuperar la inversión en tres meses y medio. Otro había comprado un «AD central familiar» por 1.425 dólares y se había metido en un grupo de 30 personas que aportaron 1.500 euros cada una para comprar franquicias de TelexFREE. En total, más de 3.000 euros invertidos. «Hasta que no tenga 300 dólares no puedo hacer reintegros», admitía.
La sombra de la pirámide: ¿se puede ganar sin invitar a nadie?
El argumento estrella de los defensores era que TelexFREE no era una pirámide porque no obligaba a reclutar. «Todo sistema económico tiene forma de pirámide», se decía, comparándolo con Coca-Cola o cualquier empresa con jerarquía. La diferencia, insistían, era que en TelexFREE «gana el que trabaja más», no el que está arriba. La realidad es que la estructura de bonos y comisiones premiaba la captación de nuevos participantes, y que el dinero para pagar a los primeros tenía que salir de los que llegaban después.
La empresa justificaba sus ingresos por la venta de productos VoIP, la publicidad en su plataforma y los acuerdos comerciales. «Si colocáis TelexFREE en la página de Alexa, veréis que es la página 1.000 más visitada», se argumentaba. También se señalaba que en Rusia era la página 272 más visitada. Con dos millones de distribuidores en todo el mundo, decían, era imposible que fuera una estafa. «Buscar en internet a ver si veis a alguien estafado», desafiaban.
Brasil, la justicia y las promesas de devolución
En Brasil, la empresa estaba siendo investigada. Un estado del país había denunciado a TelexFREE y la justicia había bloqueado las operaciones hasta la resolución del caso. Los responsables de la compañía comparecían en audiencias públicas y mantenían un canal en YouTube para informar semanalmente. En ese contexto, el director Carlos Costa prometió devolver la inversión inicial a quienes no la hubieran recuperado si algo salía mal. «¿Creéis que en una pirámide harían esto?», preguntaban los defensores.
La respuesta de la autoridad brasileña fue contundente: la investigación seguía abierta y los fondos, bloqueados. Mientras tanto, en España, los primeros afectados empezaban a aparecer. «Unos han metido 10.000 euros, otros se ríen de los primeros», contaba un testigo. La pregunta que sobrevolaba era sencilla: si el negocio era tan rentable, ¿por qué nadie podía retirar su dinero sin antes haber puesto más?
La historia de TelexFREE en España es la de un negocio que se vendió como oportunidad única y que acabó con inversores esperando cobrar. Los que entraron pronto ganaron algo. Los que llegaron tarde, todavía esperan. Como en todas las pirámides, la música paró y algunos se quedaron sin silla.