Ayuso deja el ático de Chamberí por una urbanización de lujo
Isabel Díaz Ayuso se ha mudado. Esta semana, la presidenta madrileña abandonó el ático de Chamberí que compartía con su pareja y se instaló en un piso de lujo en Puerta de Hierro. La nueva casa, de entre 130 y 150 metros cuadrados, está dentro de una urbanización con seguridad privada, piscina y garaje. El alquiler de un piso así en esa zona acomodada del noroeste de Madrid ronda los 2.500 y los 3.000 euros al mes.
La paradoja de la mudanza
El cambio no es meramente inmobiliario. El domicilio anterior saltó a los titulares por su valor: 6,7 millones de euros. Ahora, Ayuso ha optado por un alquiler, una decisión que algunos interpretan como un gesto de contención. La sombra de la trama judicial que envuelve a su pareja, Alberto González Amador, empresario acusado de un supuesto fraude a Hacienda y a la espera de juicio, planea sobre la mudanza.
Sorprende que la presidenta, que presume de gestión austera, haya elegido una de las zonas más caras de Madrid. Pero también hay quien sostiene que el precio es razonable si se compara con el ático anterior, y que la seguridad privada es un requisito justificable para una figura pública. La discusión de fondo no es el ladrillo, sino el mensaje político.
La información, publicada por «El País», detalla que Ayuso visitó el piso hace dos semanas y firmó el contrato esta semana. Con la causa de su pareja en el horizonte, la elección de un piso alquilado en una urbanización privada le da una capa de discreción. El lujo, eso sí, sigue ahí: piscina, garaje y seguridad las 24 horas. La única diferencia es que ahora todas las facturas tienen un precio escrito.