El hilo del Sena salta a Soros y a los paseos de noche
El hilo abre el 2 de octubre con Zbigniew reivindicándose pionero y cierra día y medio después con dos foreros comparando a qué hora duermen. Entre medias: Decathlon, un supuesto financiador, un cálculo de kilos y la constatación de que sigue sin aparecer un solo recuento de tiendas.
Qué se ha sabido
Cero cifras oficiales. Ni campamentos contados, ni metros ocupados, ni expedientes. Nadie pega enlaces ni vídeos en este tramo; todo son ocurrencias. Un participante sostiene que en Francia se vota a opciones de extrema derecha y compara el fenómeno con lo que, dice, ocurre en otras capitales europeas y con normas migratorias tipo ley de nietos que, según él, existen en varios países. No aporta datos. Otro apunta que «Tito Soros» está «haciendo horas extras», una atribución a un financiador externo que nadie respalda con nada, y otro le sigue el juego añadiendo que «soros tiene que tener unas cuantas». JoseII resume el arranque: «solo llevamos 2 días» de octubre.
Dónde está la bronca
El hilo se parte entre los que leen la acampada como síntoma y los que la usan para mofarse de la nostalgia. Kalevala suelta que «pronto el Sena sera como el Ganges». Bien boa remata: «No parece París, parece Elda con río». Ochoa la llama «la acampada del Sena en la favela global». Enfrente, escudero ironiza diciendo que el París actual es mejor que el de antes y que hoy se puede pasear sola de noche junto al río porque «tienes a todos los socios del decathlon acampados». Otra parte responsabiliza directamente a la llegada de migrantes y a las banderas que, asegura, aparecen cada vez que «una horda bárbara destruye una ciudad europea»; se cuenta sin reproducir los insultos. Jona Takalua corta por lo sano: «al menos consiguieron derrotar a Adolfo. No se de que te quejas».
Qué cambia respecto a antes
Lo que cambia es el eje. El Sena deja de ser el asunto y pasa a ser el chiste de entrada a otra cosa. Aparece el turismo como amenaza difusa («cuando deje de haber turismo todos sabemos que ciertos paises nos vamos a ir a TPC»), un forero pide un recuento de «kilos de mierda» que se depositan en el río por hora y una predicción sin plazo: «Es Octubre... no creisteis a Tochovista». También entra la sospecha conspirativa sobre quién paga, sin prueba alguna. Y entra, sobre todo, el diario personal: Zbigniew cuenta que vuelve de un paseo y encuentra todo «tranquilo,casi yo solo, no como Tarrasa»; Karl Konrad Koreander responde que hace buenas noches para caminar y admite que lleva «un par de semanas» sin salir; Zbigniew zanja que odia salir de día en la ciudad y lo llama «dantesco».
El hilo se vuelve confesionario
Hay un tramo donde el debate desaparece y queda un grupo contándose la vida. Uno reconoce que duerme más de día que de noche y que va «por rachas». Otro pide fotos para verificar dónde vive, y se lía. Karl Konrad Koreander cita una frase interna del foro y se descojona. ashe cierra su intervención con «Que disfruten su querida revolución francesa». Nadie vuelve al recuento de tiendas. Nadie vuelve a la orilla.