Antigua y Barbuda: el español pasa a ser segunda lengua oficial
¿Qué gana un país caribeño declarando el español idioma oficial? Según el Gobierno de Antigua y Barbuda, bastante. El Consejo de Ministros aprobó este viernes una iniciativa para elevar el español a segunda lengua oficial del país. El argumento, recogido en el comunicado oficial difundido por Swissinfo, es impecable sobre el papel: dotar a las nuevas generaciones de competencias lingüísticas que amplíen sus oportunidades educativas, profesionales, diplomáticas y económicas. El primer ministro, Gaston Browne, recién reelegido, ya ha encargado al Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología la reestructuración del plan de estudios nacional.
No es un gesto aislado. Entre las lecturas de la noticia aparece la referencia a China como otro país que apuesta por el español, un recordatorio de que el idioma sigue siendo un activo geopolítico. Para un pequeño Estado caribeño, la jugada tiene lógica turística y de vecindad hispanohablante, aunque de momento el anuncio no pasa de declaración de intenciones.
La ironía del nombre
La curiosidad es que Antigua y Barbuda ya llevaba el español en su topónimo: Antigua remite a Santa María la Antigua, y Barbuda, según la versión más extendida, a los árboles barbudos que vieron los primeros exploradores. Ahora el idioma deja de ser un eco histórico para convertirse en política de Estado. A la espera de que el ministerio concrete plazos y presupuesto, el país demuestra que, a veces, la lengua oficial va por detrás del nombre que ya la llevaba puesto.