La desaparición de Menchu: Italia suspende la búsqueda y el hijo comparece en TV
Italia ha desistido oficialmente de buscar al hombre que desapareció en el mismo incidente que ha hecho famosa la frase «¡Menchu, apaga el motor!». Las autoridades lo dan por muerto, mientras la propia Menchu continúa sin aparecer. El foco se ha trasladado ahora al hijo de la pareja, que acudió al programa La Secta con una actitud que ha levantado ampollas.
Preguntado por su madre, el joven balbuceó: «Bueno… Es que yo… No he hablado mucho, ahora… de ese tema…». Nada más. Las redes no tardaron en comparar su lenguaje corporal con el de un actor que improvisa. Pero más allá del gesto, la versión oficial del accidente acumula contradicciones que resultan difíciles de encajar.
Tres días a la deriva y un motor que no se apaga
El relato oficial sostiene que la embarcación quedó a la deriva durante tres días. La mujer, que posee el título de patrón de embarcaciones, supuestamente no supo apagar el motor. Tampoco se lanzó un chaleco salvavidas, a pesar de que la línea de vida era obligatoria. Son detalles que, como poco, invitan a la sospecha.
El recuerdo del caso Mango planea sobre esta historia. En aquel suceso, las comparecencias familiares también resultaron extrañas y el desenlace quedó envuelto en dudas. Ahora, la herencia se presenta como un móvil incómodo: si el padre es declarado muerto y Menchu no aparece, el hijo quedaría como principal beneficiario.
La herencia como telón de fondo
Resulta paradójico, dicen los análisis, que una mujer capaz de recordar la ruta al notario no recuerde cómo se apaga un motor. La aparición del hijo en televisión, lejos de despejar las dudas, ha añadido más preguntas. En ausencia de pruebas concluyentes, el caso se queda a la espera de que la investigación determine si hubo negligencia, accidente o algo más.
Por ahora, nadie ha sido formalmente acusado. Pero la frase «apaga el motor» ya no se utiliza solo como una instrucción náutica: se ha convertido en la metáfora de un caso que no consigue arrancar.