De 'milf' a 'gilf': la edad como demérito en internet
La última ocurrencia viril de las redes ha vuelto a dejar en evidencia el vocabulario con el que se trata a las mujeres maduras. Una imagen con ropa ajustada ha desatado una batería de calificativos que va de 'milf' a 'gilf' sin inmutarse. La misma conversación que empieza con un piropo acaba en una cartilla de términos que delatan a la mujer por su edad.
Una etiqueta para cada década
El término 'milf' se ha asentado en el lenguaje digital como un supuesto cumplido. 'Gilf' es la versión con una década más. En ambos casos, la mujer deja de ser persona y pasa a ser un cuerpo con fecha de caducidad. Algunos comentaristas tratan de limarlo llamándolo 'mature', como si el eufemismo suavizara la sentencia.
Lo llamativo es la naturalidad con la que se suceden los comentarios, cada vez más explícitos, sin que nadie rebaje el tono. Hay quien lo justifica como humor rancio, pero el patrón es idéntico: la mujer mayor recibe desprecio envuelto en pose de admiración.
La pregunta incómoda
Mientras el vocabulario siga presumiendo de 'madurez' como demérito, pocas mujeres van a publicar una foto sin blindar antes los comentarios. La pregunta de fondo —cuándo un piropo digital deja de ser gracioso y pasa a ser un patrón de acoso— sigue sin respuesta firme. Y el silencio de los que miran a otro lado es parte del veredicto.