Gowex: del objetivo de 13 euros al informe que la valoraba en cero
Julio de 2014.
Gowex cotiza en el MAB —el mercado alternativo bursátil español— después de un rally que ha dejado subidas de tres dígitos y una legión de conversos. El 1 de julio, un analista sitúa en
5,5 euros el punto donde arrancó el presunto movimiento especulativo. Una semana más tarde, un informe de
Gotham City Research afirma que la compañía vale cero euros. La acción se desploma, las cuentas se revelan falsas y la empresa solicita concurso de acreedores. El chicharro se apaga con la cotización suspendida y nadie sabe todavía si volverá a abrir.
Qué vendía Gowex: wifi gratis en unas 80 ciudades
El negocio, sobre el papel, era sencillo. Gowex ofrecía
wifi gratis en alrededor de 80 ciudades —Nueva York, París, Madrid—, con un objetivo declarado de llegar a 300 entre 2018 y 2020. ¿Y de dónde salía el dinero si el usuario no pagaba? De ayuntamientos y comercios que abonaban por ofrecer la conexión. En Niza, sus puntos de acceso se integraban en parquímetros; en la calle, la app pretendía que cualquier zapatería o restaurante regalara red a cambio de publicidad y descuentos.
Hasta ahí, el relato de una tecnológica española que se internacionalizaba. El problema llegó con la pregunta incómoda:
¿qué tecnología tenía Gowex que no pudiera replicar otro?El rally y los rumores: del NASDAQ a los 300 euros por acción
Una revalorización declarada del
122%, un precio objetivo de
13 euros y máximos tanteando los 12. Sumados a los rumores de OPA y de un posible salto al
NASDAQ, el cóctel era perfecto. La compañía incluso compartió premio con Carbures en los European Small and Mid-Cap Awards. Se llegó a especular con acciones a
300 euros. Las correcciones, decían, nunca pasaban del 15%: bajadas sanas, oportunidad de cargar más.
Con la perspectiva de los hechos, ese entusiasmo tiene nombre: wishful thinking. Y una advertencia que suele ignorarse, siempre la misma: todo esto ya ha pasado antes y volverá a pasar.
Las dudas que nadie quiso escuchar: Fon y la competencia del wifi
Fuera del ruido alcista, hubo preguntas desde el principio. ¿Qué ofrece Gowex que no pueda ofrecer otra empresa? ¿Tiene tecnología propia? La comparación con
Fon fue inmediata: en Reino Unido, una operadora llevaba años cediendo ancho de banda entre particulares y sumaba millones de puntos de acceso repartidos por el mundo. Y estaba la crítica más básica: los móviles regalan cada vez más datos, así que la wifi gratuita por la calle es un servicio de valor discutible.
Nadie encontró, en público, el diferencial técnico que justificara la valoración. Ese vacío —no una cifra, un vacío— es el que sostuvo la burbuja.
El informe que lo cambió todo y el desplome
A principios de julio,
Gotham City Research publicó un informe que situaba el valor de Gowex en cero. El mercado reaccionó con caídas y muchos tildaron el documento de sospechoso, exagerado, interesado. Como aviso, se citó el caso de Quindell: cuando el río suena, agua lleva.
Sonó. En cuestión de días se confirmó la falsedad de las cuentas, la empresa pidió concurso de acreedores y la cotización quedó suspendida indefinidamente. Los más veteranos recordaron
Terra y aquella OPA de exclusión cuyo precio no valía, en palabras de la época, ni el papel de la impresora.
Cuentas falsas, concurso y un ejemplo oficial incómodo
La dirección de la compañía, con
Jenaro García al frente, quedó señalada por la falsificación de las cuentas, según las informaciones publicadas. El daño no fue solo para los accionistas minoritarios: el caso se sumó a una lista española que ya incluía Pescanova. La puntilla política: no mucho antes, el presidente del Gobierno había puesto a Gowex como modelo de empresa a imitar.
De poco sirvió el control que la CNMV debía ejercer. Las cuentas estaban auditadas. Y auditadas, resultaron falsas.
Aquí se atasca el análisis. Los afectados esperan recuperar algo; quien se puso corto, celebra; y el escenario de una apertura a 0,01 quedó sin resolverse. Lo único cerrado es que el wifi gratis salió carísimo a mucha gente.