Faltar al trabajo para farmear aura: descuento y amenaza de demanda
Faltar al trabajo para ir a farmear aura no es una ausencia justificada. La empresa que descuenta el día está en su derecho, y el empleado que amenaza con una demanda basándose en que «podía haber falseado una baja» demuestra una confusión jurídica notable. Ha convertido una anécdota viral en un caso que roza el absurdo legal.
Según la versión que circula, el trabajador avisó a su jefe de que no acudiría porque se iba a «farmear aura». La empresa respondió con un descuento en nómina. El aludido, lejos de asumir, se sintió ofendido: afirma que le han faltado al respeto y que demandará. Su argumento: dijo la verdad cuando pudo mentir con una baja médica, así que la compañía debería estarle agradecida por su honestidad.
El marco laboral no entiende de agradecimientos. La inasistencia injustificada habilita al empresario a descontar la parte proporcional del salario y, si se repite, a iniciar un despido disciplinario. La empresa ha optado por la medida más suave. Aun así, el empleado ha decidido convertirlo en un frente judicial. Su alegato de sinceridad no tiene recorrido: no existe premio por no cometer un embeleco, y la mención voluntaria a la falsedad deja claro que conocía la vía ilícita, lo que, de probarse, solo empeoraría su posición.
Qué es eso de «farmear aura» y por qué alguien faltaría por ello
La expresión proviene de los videojuegos: farmear es repetir acciones tediosas para obtener recompensas. En el mundo real, el «farmeo de aura» se ha convertido en una moda viral que consiste en reunirse en espacios públicos y liquidar movimientos absurdos como si se recogiera una energía invisible. El premio, según se ha señalado, suele ser una camiseta valorada entre 10 y 15 euros. Es decir, el trabajador habría sacrificado un día de salario por una prenda que cuesta menos que un menú del día. El cálculo económico es indefendible; el cálculo social, en cambio, tiene su lógica en una era donde la viralidad se cotiza más que la puntualidad.
La empresa y el absentismo: del descuento al despido
El Estatuto de los Trabajadores es claro: el empresario puede descontar el salario por el tiempo no trabajado cuando la falta no está justificada. Si la ausencia se convierte en hábito, el despido disciplinario está amparado. En este caso, la compañía ha aplicado la sanción mínima, y aun así ha terminado en el centro de una polémica. El empleado considera que le han faltado al respeto, pero el respeto en la relación laboral no incluye decidir unilateralmente el horario cuando no existe causa amparada por la ley. La amenaza de demanda se antoja más una muestra de indignación que una estrategia jurídica solvente.
¿Montaje o síntoma de una brecha generacional?
La viralidad del caso ha disparado las sospechas. Hay quien sostiene que se trata de un montaje, un vídeo diseñado para lograr repercusión en redes. Se apunta a que la moda comenzó en Argentina y que en Barcelona ya se han visto concentraciones de este tipo, con paralelismos con otras subculturas como los therians. La pregunta de fondo es si esta excentricidad tiene cabida dentro del contrato laboral. De momento, la respuesta es no: ninguna empresa está obligada a financiar con un día de sueldo la búsqueda de aura.
Si la historia es verdadera, lo previsible es que termine con un acuerdo extrajudicial o con un despido procedente. Si es falsa, habrá cumplido su objetivo: unos minutos de fama que valen más que la camiseta en fruta. Lo que parece descartado es que los tribunales reconozcan el «farmeo de aura» como causa de ausencia justificada. Aunque visto lo visto, nunca se sabe. En la relación entre trabajo y redes sociales, la realidad siempre encuentra la manera de superar a la ficción.