800 euros al mes, 30 horas y 177 aspirantes: el mapa de la precariedad
¿Cuánto tiene que pagar una empresa para llenar una oferta en España? La respuesta, a la vista de una oferta real difundida por una ETT, es decepcionantemente poco: 800 euros netos, 30 horas semanales y un contrato de tres meses. Aun así, 177 personas se inscribieron. Casi 200 candidatos para un empleo que no llega a cubrir un alquiler decente.
Los números que incomodan
La oferta es un retrato en miniatura del mercado laboral español de 2026. Los datos son estos:
- 800 euros netos al mes por 30 horas semanales.
- Contrato temporal de tres meses a través de ETT.
- 177 solicitudes para un solo puesto.
El paro oficial se mueve en el 11%, pero el real, contando fraude y economía sumergida, se iría al doble. Con semejante cola, no es que la oferta sea buena: es que la demanda de empleo está saturada. El SMI sube, pero el alquiler y la cesta de la compra se comen cualquier mejora. Los convenios firmados por los grandes sindicatos, con subvenciones públicas de por medio, no dan ni para una habitación, lo que convierte la negociación colectiva en un ejercicio de maquillaje.
La reforma laboral, un cambio de etiquetas
En los papeles, la temporalidad baja. En la práctica, las ETTs, el falso autónomo y los fijos discontinuos hacen el mismo trabajo sucio de antes. La reforma no ha tocado el modelo: la precariedad sigue siendo la herramienta de ajuste preferida. Los análisis que defienden la recuperación chocan con una realidad incómoda: los sueldos no dan para vivir, y la gente se pelea por migajas.
La conclusión es simple. Con estas condiciones, la cola no prueba que hay empleo, sino que el empleo ya no da para vivir. La próxima vez que alguien hable de recuperación, que mire la lista de inscritos. Ahí está el país real.