La Fed sube tipos al 4% y el Euríbor mira ya al 29 de octubre
La Reserva Federal ha subido los tipos de interés por primera vez desde 2023 y lo ha hecho por unanimidad, hasta un rango del 3,75%-4%. La cifra importa menos que el giro. La misma institución que hace apenas unos meses bajó el precio del dinero tres veces para blindar el mercado laboral acaba de rectificar el camino. Al frente del movimiento está Warsh, el nuevo presidente de la Fed, que ha dejado de fingir que la inflación era cosa del pasado.
Por qué el Euríbor debería empezar a temblar
Con el IPC de 2026 en el 4,3% y una subida salarial para los funcionarios que se queda en el 2%, los argumentos para endurecer la política monetaria se acumulan a los dos lados del Atlántico. El euro se está depreciando frente al dólar, lo que encarece las importaciones europeas y añade gasolina al problema de precios. La próxima cita del Banco Central Europeo lleva semanas marcada en rojo: el 29 de octubre.
Hay quien sostiene que el BCE no tendrá más remedio que moverse en esa reunión; en contra pesa el crecimiento débil y el margen que aún cree tener para seguir bajando. El argumento que más se repite tiene que ver con el diferencial: mantener tipos muy por debajo de los estadounidenses durante mucho tiempo tiene efectos sobre el tipo de cambio que acaban volviendo en forma de inflación importada.
3.703 ejecuciones hipotecarias: el coste social ya está aquí
Los procedimientos de ejecución sobre vivienda habitual han subido un 27% interanual, hasta las 3.703 en el segundo trimestre de 2026. Son los peores registros desde comienzos de 2017. El relato de la normalización monetaria se topa con esta estadística: cada décima que suben los tipos se traduce, con retardo, en recibos impagables.
A la vez, el pago de intereses de la deuda pública amenaza con irse a la estratosfera del presupuesto. La conclusión es incómoda: había que haberlo hecho antes y ahora todas las opciones tienen coste. Con la energía tensionada en el Estrecho de Ormuz y el crudo sostenido en precios altos, el margen de maniobra se estrecha.
La duda no es si el Euríbor va a notar el movimiento, sino cuánto tardará en trasladarlo al recibo de una hipoteca media firmada en los últimos años. ¿29 de octubre o espera hasta el invierno?