La polémica de Belarra por su «terrorismo racista» en Ceuta
La frase que se atribuye a Ione Belarra ha soltado el nudo: lo que ocurre en Ceuta, según la dirigente, es «terrorismo racista». La discusión, que circula desde hace pocas horas, refleja la imposibilidad de hablar de la frontera sur sin atrincherar posiciones.
Una reacción mayoritaria acusa a Belarra de hipocresía: utilizan las agresiones sexuales en la ciudad autónoma como prueba de una doble vara. Otro sector sostiene que la expresión es deliberada pero no falsa: la política de vallas y devoluciones sería una violencia institucionalizada. Las descalificaciones personales son abundantes pero irrelevantes.
Hay además una corriente que recoge la palabra «terrorismo» y la devuelve al Estado. La misma retórica sirve para describir la actuación fronteriza europea. El choque no es solo semántico: define quién tiene derecho a nombrar la violencia.
Sin datos sobre devoluciones, asilo o coste de la valla, la polémica se desinflará en redes y reaparecerá en el próximo pleno. Mientras tanto, Ceuta sigue ahí. Y el «terrorismo racista» no se resuelve con un trending topic.