Incendios: desalojan a vecinos y dejan entrar a periodistas de TV
¿Protección o control de la narrativa? La pregunta planea sobre los incendios forestales mientras se repite un patrón: los vecinos son evacuados de sus casas, pero las televisiones montan sus unidades móviles a escasos metros del fuego. La explicación oficial es técnica: existen tres perímetros de seguridad. La zona caliente, solo para bomberos; la zona de socorro, para emergencias; y la zona de seguridad, donde se sitúan los puestos de mando y, sí, los medios de comunicación.
El protocolo de los tres perímetros
Quienes defienden el procedimiento argumentan que la prensa nunca está en la línea de fuego, sino en el área segura, donde no hay riesgo. El derecho a la información justifica su presencia. Pero la explicación chirría cuando aparecen vídeos grabados por periodistas que muestran llamas de hasta 50 metros de altura, aparentemente justo detrás de los bomberos. Las imágenes, aunque no verificadas, alimentan la sospecha de que la distancia entre el periodista y el incendio es menor de lo que se dice.
Desalojo vs. acceso: dos caras de la misma moneda
Mientras los vecinos son alejados por seguridad, los cámaras se aproximan. La contradicción no pasa desapercibida. Hay quien sostiene que la evacuación es una medida de protección real, pero la presencia televisiva responde a una necesidad de generar imágenes impactantes, aunque eso implique flexibilizar los protocolos. Otros van más allá: el desalojo no es solo por seguridad, sino para evitar que los residentes vean la escasa efectividad de los medios de extinción.
Sea cual sea la verdad, la brecha entre el discurso oficial y lo que muestran las cámaras sigue abierta. Y mientras tanto, los vecinos miran desde lejos cómo sus casas arden, y la televisión se lleva el plano. Ironías del fuego: lo que no puede arder es el relato.