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HistoriaHay gente con estudios superiores en esta pocilga de manicomio?
La carrera era más dura hace 40 años, pero no por lo que crees
La pregunta la lanza alguien que pide opiniones de «ingeniero mecánico o alguien que haya atado un motor de Vespa a una fregona». El resultado es una de las discusiones más repetidas en los entornos donde se junta gente con carrera: ¿era más difícil estudiar hace cuatro décadas o es la nostalgia de quien ya no vuelve a examinarse? La respuesta que domina el intercambio es matizada y, en parte, incómoda: según varios testimonios, los temarios eran más completos, las plazas más escasas y la mortandad en primero, brutal. Pero eso no significa que salieran mejor preparados.
Menos plazas, más alumnos y sin YouTube
Un ingeniero industrial lo resume sin adornos: había muchos alumnos y menos plazas en segundo y tercero. El cuello de botella no era el examen, era el número. Si tenías un profesor malo —y según este testimonio eran casi todos— te jodías, porque no existían los canales de vídeo donde hoy se aprende lo que el docente no explica. La academia de verano era el único salvavidas, y no estaba al alcance de cualquiera.
La presión se traducía en cifras que hoy sonarían a exageración. Según un relato, en un examen final de Cálculo se presentaron más de 300 personas. Aprobaron seis. La nota más alta fue un 6,3, y quien la sacó se jugaba quedarse fuera de la carrera. Otro relato habla de aprobar con un 5,1 tras repetir la asignatura, con academia en verano y durante el curso, y describe ese aprobado como el punto de inflexión de su vida académica. La sensación de felicidad de ese día, dice, solo la ha igualado en su boda y en los nacimientos de sus hijas.
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¿Por qué se dice que eran más completas y a la vez más fáciles de aprobar?
Aquí está el giro que rompe la nostalgia fácil. Un docente que dice llevar tres décadas dando clase a ingenieros mecánicos —cuando el título ni existía como tal— sostiene que sus ejercicios y exámenes actuales son bastante más duros y completos que los de hace 30 años, y que, aun así, son más fáciles de aprobar. Su conclusión: los alumnos salen mejor preparados. La contradicción aparente se explica por el método: antes se evaluaba con menos material y más filtro; ahora se evalúa con más materia y menos criba.
El diagnóstico sobre la devaluación de los títulos también aparece. Hay quien sostiene que la llegada de los grados y los másteres ha contribuido a devaluar la enseñanza superior, y señala como factor añadido el aumento progresivo de las universidades privadas. La crítica no es solo de nivel: es de mercado. Más títulos, más competencia, menos valor relativo.
El plan Bolonia y la letra pequeña del sistema
Una licenciada en Historia que terminó justo antes del Plan Bolonia lo cuenta con una imagen: sueña con un palacio enorme, con una lista de notas que no encuentra, subiendo escaleras. El sueño no es casual. La transición al sistema de grados cambió la estructura, y quienes la vivieron desde dentro describen un antes y un después en la forma de organizar el conocimiento. Otro participante menciona haberse «comido» la transición al dominio digital, con la Transformada Z como piedra en el camino.
Sobre la utilidad real de lo aprendido hay división. Un ingeniero reconoce que cuando va a una industria y tiene que resolver un problema operativo, mecánico o informático, ve cosas que los demás no ven, y que ha aplicado esos conceptos en programas. Otro lanza la pregunta incómoda: ¿alguien ha resuelto integrales después de acabar la carrera? ¿Ecuaciones diferenciales con transformadas de Laplace? ¿Series de Fourier? El silencio que sigue es, en sí, una respuesta.
El mercado laboral que espera al otro lado
Un estudiante de ingeniería que está acabando lo dice sin paños calientes: piensa todos los días en largarse del país. Su tesis es que todavía hay chavales de 17 y 18 años convencidos de que siendo ingeniero se gana dinero en España, y que millones de personas viven como en la película Good bye Lenin, en un manicomio de país. La pregunta sobre si los ingenieros de telecomunicaciones siguen cobrando un pastizal o se están pirando fuera queda flotando, sin respuesta cerrada.
El desencanto no es solo económico. Alguien que trabajó en el sector cuenta que acabó harto y que lo que sacaba se lo bebía Hacienda. La carrera más dura no garantiza nada al otro lado del título.
Cuatro carreras y ningún complejo de superioridad
Frente al relato del esfuerzo como mérito, aparece la distancia irónica. Alguien con cuatro carreras dice no sentirse superior. Otro recuerda que en los años 2010-2013 los espacios de discusión sobre economía e inmobiliaria estaban llenos de gente con formación técnica seria, y que la mayoría desapareció: varios opositaron a profesor tras quedarse sin trabajo y no volvieron. El talento se fue, el foro se quedó.
También hay quien reduce todo el asunto a una cuestión de época y de profesores concretos. Si tus docentes tenían pinta de etarras barbudos o de cura con gafas, da igual que solo hicieras la EGB: con esa formación elemental, dice, te meas al 80% de la gente que te cruzas por la calle. La provocación tiene su punto: el nivel no lo fija el título, lo fija quien lo imparte.
El cálculo completo de cuánto pesa cada factor —plazas, profesorado, temario, mercado— no está cerrado. Y ahí sigue, abierto, como la lista de notas del palacio.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«Mis ejercicios y exámenes ahora son bastante más duros y completos. También más fáciles de aprobar. Pero, en general, salen mejor preparados.»
— Fausto1880 · Comparación de exámenes por un docente
«De >300 presentados al examen final de cálculo, solo aprobamos 6. Mi nota fué la mas alta, un 6.3. En ultima convocatoria, o aprobaba o fuera.»
— repompero · Mortandad en un examen de Cálculo
«Cuando voy a una industria y tengo que buscar una solución o resolver un problema, sea operativo, mecánico o informático, veo cosas que los demás no.»
— repompero · Aplicación práctica de la ingeniería
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
Antes era más duro y completo45%
Ahora hay más materia y mejor preparación35%
El título no garantiza nada laboralmente20%
📌 DATOS
Un docente dice llevar 30 años dando clase a ingenieros mecánicos
❓ PREGUNTAS FRECUENTES
¿Sigue mereciendo la pena estudiar ingeniería en España?
El material recoge un desencanto claro: hay estudiantes que piensan en emigrar y profesionales que dejaron el sector hartos. Frente a eso, un ingeniero en activo defiende que su formación le permite ver soluciones que otros no ven. No hay respuesta cerrada sobre salarios actuales en telecomunicaciones.
📅 EVOLUCIÓN
Hace 40 añosCarreras con menos plazas en segundo y tercero, sin recursos audiovisuales y con profesorado de calidad desigual
Hace 30 añosUn docente actual ya impartía clase a ingenieros mecánicos, cuando el título ni existía con esa denominación
Años 2010-2013Concentración de perfiles con formación técnica en los debates económicos e inmobiliarios
Transición al Plan BoloniaSustitución de licenciaturas por grados y llegada masiva de másteres
Actualidad del intercambioEstudiantes de ingeniería que planean emigrar y profesionales que abandonaron el sector
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El testimonio de un docente que compara sus exámenes de hace 30 años con los actuales y da la vuelta al tópico generacional
✓Las cifras concretas de mortandad en primero: 300 presentados y 6 aprobados en un solo examen final
✓El rastro de los perfiles técnicos que abandonaron la conversación pública tras quedarse sin trabajo y opositar
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