Rusia raciona gasolina y Kiev encaja una oleada de misiles en una noche
Mientras Moscú y San Petersburgo limitan la venta de combustible a 60 litros por repostaje, la capital ucraniana encaja una de las mayores oleadas de misiles del año. La guerra de Ucrania ha entrado de lleno en su fase logística: ya no se disputa la trinchera, se ataca la refinería, el almacén de municiones, el centro de distribución y la gasolinera. Dos economías de guerra se desgastan a distinta velocidad y los datos disponibles empiezan a contar una historia incómoda para los dos bandos.
Por qué Rusia limita la gasolina a 60 litros por repostaje
Gazprom Neft ha reintroducido un límite de 60 litros por repostaje y prohíbe llenar más de un bidón. Tatneft ha fijado el tope en 50 litros para la A-92 y la A-95, los dos índices de octano estándar del mercado ruso. El racionamiento empezó en Moscú y ya se ha extendido a San Petersburgo, según recoge un medio local con sede en la ciudad y en el exilio.
La causa inmediata no es una huelga de camioneros ni un problema de refino: son los ataques en profundidad ucranianos contra nodos energéticos y logísticos. Un incendio arrasó el centro logístico de Wildberries en Kotovsk, en la región de Tambov, tras un ataque con drones, con un empleado herido según el gobernador regional, Yevgeny Pervyshov. Un incendio en un gigante del comercio electrónico no paraliza un país, pero encarece cada eslabón de su cadena de suministro.
Hay que poner el dato en su sitio: racionar gasolina en las dos mayores ciudades rusas no equivale a un colapso. Equivale a algo más incómodo para el relato oficial, que es la pérdida de la normalidad cotidiana en el corazón administrativo del país.
La oleada de misiles de una sola noche sobre Kiev
Según un recuento que circula en el hilo, en 18 minutos se lanzaron 13 misiles hipersónicos Zircon, ocho Iskander-M y dos KN-22 contra Kiev. Después llegaron los Kalibr desde la zona del puerto de Novorossiysk y, más tarde, se sumó la aviación estratégica. En total, según fuentes ucranianas, unos 70 misiles y una tanda de drones Geran contra objetivos en territorio controlado por el Gobierno de Kiev. Las autoridades locales confirmaron un muerto y dos heridos por la caída de restos de un dron sobre un centro comercial en el distrito de Holossiivsky, con incendio y equipos de rescate peinando el edificio.
El alcalde, Vitali Klitschko, señaló que la infraestructura crítica de la capital fue atacada deliberadamente y que se trata del primer ataque de este tipo en varios meses, con riesgo de interrupciones en el suministro de agua caliente. En Zaporiyia, según representantes de la empresa, una de las mayores fábricas de licores y vodkas del país quedó destruida por completo con solo cuatro proyectiles y no es reconstruible. Cerca de Kiev ardieron almacenes logísticos, entre ellos instalaciones de FedEx que, según se sostiene, venían usándose para fines de logística militar. Y en otro episodio se habla de 500 drones en una sola oleada.
El Oreshnik, la carta que la Duma agita
Un nuevo ataque con el misil Oreshnik contra Ucrania podría producirse próximamente, según declaró en la Duma Estatal Andrei Kolesnik, miembro del Comité de Defensa, que lo vinculó a un posible aumento de los ataques y atentados contra la población civil. Es la amenaza recurrente: sirve tanto de advertencia como de recordatorio de que el arsenal de teatro ruso no se ha agotado.
Circula un reproche insistente: que la Rada y el palacio presidencial de Kiev siguen intactos y que Moscú juega a empatar en lugar de rematar. La réplica también tiene recorrido: cada escalón hacia objetivos simbólicos encarece la salida negociada y expone a quien la proponga. En paralelo, circula en el hilo la afirmación de que el bando ucraniano reconoce 30.000 bajas al mes; el material no recoge ninguna fuente que respalde esa admisión ni la cifra.
Guerra electrónica: el sistema que ciega Starlink
En Rusia ha arrancado la producción en serie del Volná Kupol Garant, un sistema de guerra electrónica presentado como contramedida al sistema satelital Starlink. Según su desarrollador, no interfiere con los terminales en tierra, sino que, mediante una señal estrecha, potente y dirigida, ciega las antenas receptoras. Si funciona a escala, ataca el nervio de la conducción ucraniana del combate.
El cambio asimétrico de esta guerra son los drones: sistemas relativamente baratos con efectos devastadores sobre equipos que cuestan órdenes de magnitud más. Las preguntas que cualquier ejército debería responderse ya son tres: cuánto cuesta fabricarlos en masa, qué industria hace falta para sostener ese ritmo y qué se necesita para hacerlos progresivamente autónomos cuando el enlace se cae. En la madrugada del 15 de septiembre, un caza de la OTAN derribó un dron que entró en el espacio aéreo lituano, el primer derribo de este tipo en el país, con alertas aéreas en varias zonas; media hora después se comunicó la eliminación de un dron cerca del distrito de Kaunas.
¿Por qué el director de la CIA viajó a Moscú?
El director de la CIA, John Ratcliffe, llegó a Moscú y se reunió con el jefe del servicio de inteligencia exterior ruso, mientras el ministro de Asuntos Exteriores del Vaticano aterrizaba en la misma ciudad para verse con Lavrov. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declaró a The Washington Post, en declaraciones recogidas por TASS, que el viaje estaba relacionado con los contactos entre las agencias de inteligencia de ambos países.
El Wall Street Journal añadió otro marco: información de inteligencia sobre preparación de una movilización rusa y planes para poner a prueba la determinación de la OTAN. La exsubdirectora de Inteligencia Nacional Beth Sanner apuntó a que Ratcliffe podría haber transmitido una advertencia y a que el dossier iraní también estaba sobre la mesa. La lectura más repetida del gesto es simple: quien viaja en vuelo exprés a territorio adversario para una reunión breve no va a imponer condiciones, va a pedir algo. La contraria también se sostiene: un canal directo entre servicios es exactamente lo que se activa para evitar una escalada.
Deserciones, revueltas contra la reclutación y sabotajes cruzados
En el hilo se afirma que más de 80 soldados ucranianos han desertado en Sajonia-Anhalt. La discusión de fondo es si se trata de ausencias temporales o de solicitudes de asilo, y si Alemania, con Merz al frente, los devolvería a Ucrania.
En Ternópil estalló una revuelta contra el Centro de Coordinación y las comisarías militares: los empleados del centro intentaron detener a un hombre en un edificio residencial, los vecinos salieron a repelerlos y destrozaron un coche; después llegaron un equipo SWAT y la policía, los reclutadores fueron evacuados y los manifestantes siguieron marchando en columna por la ciudad. En Varsovia, el servicio de seguridad polaco detuvo a un ucraniano de 63 años como presunto autor de la colocación de un artefacto explosivo bajo el vehículo de un representante de la industria de defensa ucraniana en Irpin, por encargo presunto de los servicios rusos; la bomba no detonó por un fallo del dispositivo. En San Petersburgo, según Fontanka, una joven de 24 años habría colocado un artefacto similar bajo el coche de un teniente coronel.
Gas, gasóleo y sanciones: el frente económico
El precio del gas natural en la UE ha escalado hasta niveles no vistos desde la crisis energética de 2023, con el anuncio del «Día D económico» de Trump contra Irán como detonante y el estrecho de Ormuz en el horizonte. El oleoducto Este-Oeste saudí ha sufrido daños graves, lo que elimina una ruta de amortiguación. El gasóleo se ha disparado porque su uso va mucho más allá de repostar camiones: mueve mercancías, extrae materiales y sostiene la agricultura.
En Washington, el proyecto de «sanciones infernales» contra Rusia se ha estancado en la Cámara de Representantes al menos hasta las elecciones de noviembre, según Bloomberg, por el temor a ampliar las competencias arancelarias de Trump y a provocar otra subida del petróleo. El texto prevé aranceles de hasta el 100% a los principales compradores de recursos energéticos rusos. Putin, por su parte, ha recordado que queda un tubo intacto del Nord Stream con 27,5 trillones de m³ de gas y que Alemania podría reducir su gasto energético abriendo el grifo. El secretario general de la OTAN, Rutte, ha declarado que «Rusia no es más grande que Bélgica y los Países Bajos juntos, así que no pueden derrotarnos». Merz da por hecho que los alemanes tomarían las armas, mientras las encuestas que se citan apuntan a que solo el 16% lucharía por su país. En Odesa, una agente de aduanas lo resume sin épica: los costes de rehacer la cadena de suministro se trasladarán a precios y salarios, y probablemente tenga que emigrar.
Resta saber cuánto aguanta cada cadena de suministro antes de que el frente se mueva por sí solo. Ese cálculo no lo ha publicado nadie.