La factura de Occidente en Ucrania: 41 países y una cuenta que crece
Occidente ha movilizado cantidades que marean para sostener a Ucrania, y el rastreador del Instituto Kiel permite ponerle cifras al esfuerzo. La base de datos cubre 41 países desde febrero de 2022 y clasifica la ayuda en militar, financiera y humanitaria, con un matiz: excluye donaciones privadas y organismos como la Cruz Roja por falta de datos comparables. Lo que queda es la factura de los gobiernos, y es abultada.
El reparto de la carga: Europa paga, Estados Unidos dirige
El dato que más circula en el análisis ronda los 230.000 millones de euros de gasto acumulado, suficiente, como apunta alguna lectura, para sostener a un ejército entero. La cuestión es quién pone el dinero. Las gráficas citadas del Instituto Kiel muestran que desde febrero de 2025 la carga económica recae en Europa, mientras el mecanismo PURL de la OTAN, lanzado en julio de 2025 tras el acuerdo entre Mark Rutte y Donald Trump, permite usar reservas estadounidenses pagadas por los socios no estadounidenses. Dinamarca financia armamento danés, Canadá impulsa los F-16 en Ucrania: cada cual aporta con su sello.
Una guerra que se eterniza
La promesa de Trump de acabar con la guerra en 24 horas se estrelló contra una realidad más tozuda: el conflicto se ha vuelto cruel y existencial para rusos y ucranianos. La ironía de la munición infinita choca con el límite humano de los soldados. Mientras tanto, el rastreador seguirá sumando partidas, y la pregunta incómoda es si el contribuyente europeo aguantará el ritmo cuando el dinero empiece a escasear.