El hombre 'top' que el feminismo no toca: mito o realidad de la hipergamia?
En los debates económicos se cuela un subterna que siempre ha dividido al público masculino: ¿existe realmente un perfil de hombre que las mujeres abordan sin rodeos, sin necesidad de cafés ni cortejos, y al que el discurso feminista le resbala? Un intercambio en 2025 ha vuelto a poner sobre la mesa este clásico de la sociología de andar por casa.
El supuesto arquetipo combina mandíbula definida, pelo abundante (aunque algunos lo dan por perdido), estatura superior a 1,80 metros y un aura de «malote» relajado. La tesis sostiene que estas mujeres no se andan con florituras: proponen ir a sus casas, al baño o directamente preguntan «dónde te gustaría», sin mediar infusión. El apellido Brocca aparece como supuesta clave del fenotipo.
La réplica quirúrgica: bolsas de Bichat y expresiones de sobrado
Frente a este relato emerge la lectura crítica: el ídolo carecería de mandíbula natural, tendría operadas las bolsas de Bichat para marcar pómulos, el pelo bastante retirado y gafas de espejo demasiado grandes y torcidas. La expresión de sobrado, típica del «tontonnial», denunciaría a un supuesto «aliade» que follaría menos que sus críticos. La acusación es directa: se trata de un fantasma que vende postureo, no de un donjuán real.
El instinto biológico como argumento de fondo
Algunas voces recurren a la etología más básica: la biología manda. Citan «El mono desnudo» de Desmond Morris para explicar que las mujeres proponen ducharse juntos tras el coito casual como estrategia atávica para eliminar el olor de otras competidoras. O la recomendación de no lavarse después del acto para que el olor a feromonas femeninas actúe como reclamo. Un argumento que reduce la complejidad humana a impulsos primarios.
La brecha que permanece
El intercambio deja en el aire si el «hombre top» es una categoría real con ventajas estadísticamente medibles o una construcción narrativa que alimenta inseguridades. Ni los datos del INE ni los estudios de emparejamiento suelen incluir variables como «operación de Bichat» o «expresión de sobrado». La discusión, en buena medida, refleja la ansiedad de un sector de la población masculina que se siente desplazado por los discursos feministas y busca explicaciones biológicas a un cambio social que no controla.
Debates relacionados en el foro