Un bajo en Albacete con cuarto de Vodafone dentro del salón: el último chollo inmobiliario
Hay ofertas inmobiliarias que lo intentan y luego está este bajo en Albacete, destrozado, con un cuarto de telecomunicaciones alquilado a Vodafone integrado en el salón. El precio: 68.000 euros. La reforma: al menos 50.000. La renta mensual que paga la operadora: 350 euros. Sobre el papel, una rentabilidad del 3,5% anual. Sobre el terreno, un cúmulo de incertidumbres.
La aritmética de la especulación
Con esos números, la operación no es descabellada para quien busca un ingreso pasivo mientras espera la revalorización. El contrato con Vodafone, si es real, paga 350 euros al mes durante siete años: algo menos de 30.000 euros. Eso cubre una parte importante de la reforma. Cuando termine el contrato, el propietario se queda con un piso reformado para vender o alquilar, siempre que el barrio acompañe y no haya derramas extraordinarias.
El detalle que devuelve a la realidad: el Registro
El problema es que esa renta no está garantizada por el simple anuncio. En un arrendamiento para uso distinto de vivienda, el comprador se subroga en los derechos y obligaciones del arrendador salvo que reúna los requisitos del artículo 34 de la Ley Hipotecaria: tercero de buena fe que inscribe. Si el contrato con Vodafone no está inscrito en el Registro, el nuevo dueño podría quedar libre de aguantar a la operadora, pero también sin derecho a cobrarle un euro. Antes de hacer números, hay que pedir nota simple y leer el contrato. ¿O alguien se cree que la oportunidad es real sin ese papel?