82 expulsados: la primera deportación masiva tras el pacto migratorio
¿Primera deportación masiva o golpe de efecto? El Juzgado de El Hierro ha ordenado el internamiento de 82 de los 119 ocupantes de un cayuco llegado a La Restinga, todos ellos senegaleses, para su posterior expulsión. Es el primer expediente masivo de expulsión que se pone en marcha en Canarias desde que el 12 de junio entró en vigor el Pacto Europeo de Migración y Asilo. Pero el calificativo "masivo" chirría: expulsar a 82 personas, frente a las miles que entran cada mes, parece más un gesto simbólico que una operación de calado.
El pacto europeo como coartada
La medida se ampara en el nuevo marco comunitario, que busca agilizar las devoluciones. Senegal ha aceptado la repatriación de sus nacionales, condición necesaria para que la expulsión prospere. Sin embargo, las cifras de entradas irregulares siguen superando con creces a las de expulsiones. Durante el mismo período, fuentes no oficiales señalan que otros 4.000 migrantes han llegado por aeropuertos. La brecha entre el discurso y los números es difícil de ignorar.
Entre el primer paso y la burla
Las reacciones oscilan entre quienes ven en estos 82 un punto de inflexión necesario y quienes consideran la cifra ridícula frente a los flujos reales. El argumento recurrente es que la mayoría de las órdenes de expulsión dictadas nunca se ejecutan. Si esta operación se completa, será una excepción que confirma la regla. En cualquier caso, la palabra "masiva" queda sobre la mesa como un ejemplo de cómo la política migratoria se escribe con adjetivos más que con realidades.
Que sean 82, y no 8.200 o 82.000, dice mucho sobre el alcance real de las deportaciones en la Europa del pacto. Ironías de la semántica jurídica.